El romanticismo es una época convulsa no solo por lo que nos ofrece lo artístico sino también a nivel político. En Francia parece que la monarquía va a restablecerse después de la caída de Napoleón y el joven pintor Théodore Géricault quiere encontrar su sitio en salón de París, después de su viaje a Roma. La intensidad de las obras de Miguel Ángel y la problemática de no encontrar un sentido en su propia época, le llevan a explorar un acontecimiento: el naufragio de la fragata de la marina francesa Méduse, encallada frente a la costa de Mauritania. Esta es la historia de cómo creó unos de los mejores cuadros de arte francés y de cómo le costó la vida.
Para acercarnos a esta historia Takaho Nakahara se ha documentado sobre la vida del autor y su proceso de composición de la obra. Lo más interesante no es solo conocer cómo la concibió y pintó, cuestión en la que nos recreamos en la primera mitad del tomo, sino ver qué influencias tuvo tanto su obra como su locura y enfermedad en sus más allegados, entre ellos el pintor Delacroix. Para ello, el autor japonés nos sumerge en las turbulencias de la vida del autor y es sus anhelos: aficionado a los caballos, sus pinturas militares ya no tenían cabida en la Francia de la restauración, por lo que se obsesionó por encontrar cuál era la verdadera imagen de la vida.
Así es cómo el pintor conoce la catástrofe de la Méduse y decide intentar crear su propio Juicio final, obra de Miguel Ángel que no destaca tanto en la Capilla Sixtina por estar junto a la creación. Sin embargo, la potencia de los pecados y vilezas humanas encandila a este pintor inmerso en el ambiente romántico y le lleva a volcar todos sus demonios en La balsa de la Medusa.
A nivel de dibujo, el mangaka nos ofrecerá dibujos a detalle, con cuadros alegóricos, donde Géricault será representado como un caballo, y mucha fidelidad a la obra original del pintor francés. En muchos momentos, será como si estuviéramos asistiendo a la composición real del cuadro, por la fidelidad de fragmentos del mismo en los cuadros, así como por el conocimiento de su verdadera composición
Os recomiendo mucho este manga, aunque solo sea por la curiosidad de conocer la génesis de uno de los cuadros más impactantes del arte europeo. Además, la vida del pintor francés no tiene desperdicio y sobrecogernos por lo que los humanos podemos llegar a hacer tampoco. Espero que os animéis con él.