Inicie con este cuentario un día antes del cumpleaños del Chiky - el mejor de los Fuentes al que he visto tocar balón, dispensando que Kalamo pertenece más a la legenda que lo intangible-, pensando que me podría acompañar en el inicio del éxodo de turno, y poder pivotear mis pensamientos hacia un mejor sino.
Pero cuan dura la partida, empinada ha sido la jornada que me acompaño durante estos casi tres inexplicables meses. Hoy finalmente cierro sus páginas, en un panorama algo inesperado. (Aun así engalanado por ese golazo de Angelito anoche).
En medio de los cuentos tuve que plantear el repliegue de abril. Sumado al lamentable desempeño de mi predilecta en la cancha, el mundo futbolero solo se ha dedicado a dilapidar las pasiones que aquí se pueden cultivar. La delgada línea entre la derecha y su posverdad han llegado a florecer por doquier en estos campos elíseos. Y la estupidez humana recién, se ha comportado deplorablemente sobre Bochini.
Tras empinada la cuesta, la motivación era inerte. Aun así, en la magia de la literatura y la exquisites de su ejecución magistral, Fontanarrosa me arrastro hasta el final, con sus palabras naturales y su verdad inapelable.
“Lo Rojinegro me hizo de Newell´s, hice Confirma con Messi y la abuela. Si Wanchope no me hizo del City, ¿qué me iba a hacer de Rosario? Y aun así el Negro me lo transmite fácil. Aunque en realidad no somos de nadie más que del primer amor, soy rojinegro, quiero al Barca, que lindo Central, Ñuls … que añorado Rosario; que lindo este juego.”
Aquí es donde se me desborda la alegría en colocarle los galardones a esta maravillosa experiencia vivida. Desde “El viejo Casale” (19 de diciembre de 1971),nombrado en el prólogo como la cumbre de la literatura futbolística, pasando por “Que lástima Cattamarancio”,”Plegarias a la Virgen”(este me recuerda concluir la Santísima Inhumanidad), “La barrera”, “Cenizas”; realmente ninguno dejó de sorprenderme, e incluso podría ser del agrado de quien ve por debajo del hombro la religiosidad futbolera.
“¡Porque si uno pudiera elegir la manera de morir, yo elijo ésa, hermano! Yo elijo ésa.”