Es un libro de oportunidad y, sin embargo, a veces es mejor que la edición menor de Taschen. El texto es endeble e insiste en freudizar a Schiele; me gusta más el intento de Taschen por ligarlo con Nietzsche. En recompensa, Numen incluye más imágenes y en mayor tamaño. No obstante, aunque ofrece muchas reproducciones de lo más sórdido de Schiele, algunas de ellas tienen muy mala resolución, parecen tener una cromática distorsionada o, simplemente, el fotógrafo no supo enfocar bien la imagen. Aun así, el libro vale los 80 pesos que cuesta.