Los “policiales-suspenso” no son mi género preferido pero he descubierto que si a eso le agregamos un contexto histórico+romance el resultado es explosivo y me encanta. Porque además de aprender y/o afianzar conocimientos sobre historia, los relatos me van impregnando de esa adrenalina que hace que la intriga y ansiedad crezcan y como consecuencia, no puedo parar de leer y ese capítulo mas se convierte en “vivo con ojeras”.
La mujer que llego del mar, me generó todo eso. Es una novela con muchos personajes pero de ninguna manera difícil de seguir el hilo narrativo. Viaja del pasado al presente sin dificultades, mientras sus historias se van entrelazando y marcando a su paso el destino de Eva, Kearan, Amanda, William, Martin, Barbara, Deidre, Albert…
Gracias al relato que Amanda le narra a Martin, somos testigos de las vivencias de Eva y lo que fue su vida durante la Segunda Guerra Mundial. A través de su cuerpo, ojos y alma sentimos alegría, miedo, amor, dolor, odio, ira y rencor.
De facil lectura no pierde el ritmo ni el suspenso y cuando uno cree haber descubierto el (…) hay un giro inesperado. El relato es duro pero no escabroso. Es la realidad que supera a la ficción: nazis, persecución, estragos de una guerra sin sentido. Traiciones y culpas que se tratan de enmendar durante toda una vida. Una muestra que el amor cura, casi, todos los males. Y donde jamas hay que perder la esperanza.