María Negroni escribe como nadie y lee lo que nadie. Es la descendiente única de un linaje rarísimo que ella misma venía revelándonos en Museo negro (1999) y en Galería fantástica (2009), libros que encuentran en este Pequeño mundo ilustrado el cierre de una trilogía provisoria pero infinita: puesta en abismo. Yo persigo una forma que ya, casi, encuentra mi estilo, podría haber anotado la autora al final de esta obra que, inclasificable, desbarata el arte de la clasificación como una niña sus muñecas. El Borges que veneraba los catálogos (pero no el Borges decoroso y sobrio) hubiese envidiado secretamente este libro. Michel Foucault o Roland Barthes, en cambio, lo hubiesen leído entregados, en el trance de un goce extremo, capturados en las epifanías incontables de sus páginas. Sade, Carroll, Pizarnik o Felisberto Hernández lo hubiesen amado de manera incondicional y vitalicia. ¿Qué encontrará aquí el lector? Lo encontrará todo, pero lo hará para perderse en el hambre insuprimible de lo que resta por acopiar y se sustrae. Innumerable inventario de inventos imposibles y perturbadores, coleccionados a su vez por artistas locos que son niños solos, tan caprichosos como la serie alfabética en que María, con amor y crueldad maximalistas, finge ordenarlos para que recordemos que yo es un fraude, la civilización una cárcel hipócrita, el tiempo una patraña. La inteligencia crítica gana aquí su modo más voraz en la prosa de la poeta; se compone entonces una teoría o, mejor, una antropología artística de la falta, capaz de tocar por un instante el sueño imposible de la filosofía: conducirnos al centro vacío del ser, aterradora dicha de no saber la nada, de saber nada.
María Negroni is an Argentine poet, essayist, novelist and translator. As a poet she has published De tanto desolar (1985), La jaula bajo el trapo (1991), El viaje de la noche (1994), Diario Extranjero (2001), La ineptitud (2002) and Islandia (1994; PEN American Center Prize for the Best Poetry Book of the Year in translation, 2001). She has also published the book of essays Ciudad gótica (1994) the novels El sueño de Ursula (1998)and La anunciación (2007) and a book-object in collaboration with the Argentine visual artist Jorge Macchi, Buenos Aires Tour (2004). Much of her work has been translated into English and French. A Guggenheim fellow, she has also received fellowships from the Rockefeller foundation, the Octavio Paz foundation, The New York Foundation for the Arts, and the Civitella Ranieri. She currently teaches Latin American Literature and creative writing at Sarah Lawrence College, New York.
Pequeño mundo ilustrado’ es un diccionario de obsesiones de María Negroni, como un cofre o gabinete de maravillas donde va guardando pequeños textos sobre los dobles, Furier, Bomarzo o las fotografías de Lewis Carroll. Pero no se queda ahí porque si uno lo lee con Google a mano, lo que es más que conveniente, a veces una simple referencia permite descubrir otras referencias extrañas, como que el primer cine fue la sala Iride de Nápoles, inaugurada en 1898 y actualmente sala porno, o la obra fascinante y gore del escultor barroco Gaetano Giulio Zumbo, que no tienen entrada propia pero lo merecerían.
Otro libro genial de María Negroni. En sus páginas maravillosas tenemos el privilegio de asistir a su estética personal, a un fragmento de su mundo milagroso poblado de pasajes que nos transportan al epicentro de la literatura en particular y del arte en general: el sonido mágico de todos los silencios, la nada elocuente del ser. Las obsesiones de Negroni con el lenguaje y la materia oscura que yace no sólo más allá, sino también más acá de sus fronteras son siempre inteligentes, poderosas, felizmente contagiosas. Este libro está vivo. Es posible que tenga más vitalidad que nosotros sus fascinados lectores, quienes resultamos vivificados por su lectura. Opino que lo que está en juego es la concepción de la experiencia, como en Walter Benjamin -que en el fondo era un místico-. Creo que este libro de Negroni nos deja ver que estamos equivocados cuando percibimos que la experiencia puede continuar su movimiento perpetuo con la clausura semántica, con su obviedad aplastante, con la trivialidad de lo cotidiano. Esa experiencia es errónea. Negroni nos muestra que hay maravilla en todo, sólo hay que aprender a ver mejor para calibrar nuestra experiencia, sus claroscuros. Opino que se trata de un libro de enorme talento. Su lectura nos transforma.
Negroni me hace sentir que he fracasado en la vida por todo lo que me falta por descubrir, al mismo tiempo que reactiva toda célula de curiosidad que estuviera dormida en mi cuerpo. Autobiografía a través de una galería, museo, colección de micro ensayos de obsesiones, con alta densidad de referencias y en orden alfabético en la mejor tradición de esos textos de eruditos que comparten lo que han descubierto en su vida con el público. Fascinante, aunque no sé si para todo el mundo. La edición española es, de forma dolorosamente adecuada, de la editorial WunderKammer.
Este es un mapa del mundo de lecturas y observaciones de Negroni. Su geografía son sucintas epifanías. Las coordenadas oscilan entre arte, personajes y curiosidades de los siglos XIX y XX; y entre las obsesiones de Negroni:
- coleccionar (detalles siniestros de personajes que a la vez coleccionaron muñecas, títeres, maniquíes, historias clínicas; catálogos literarios), - capitular (ella declara en el prólogo que el germen del libro es el "cuaderno-diccionario que escribí para el 'Buenos Aires Tour': una lista de veintisiete palabras, definidas brevemente, que formaban, o al menos eso me pareció entonces, una suerte de mapa de mis obsesiones más fieles"), - repasar (¿qué otra cosa es una autobiografía como esta?).
Así, también es una enciclopedia de su mente. En algunas entradas retoma lo que significa la poesía para varios autores, para en 'What are poems' mostrar la propia: "Los poemas son centros dentro de un centro, micrografías del deseo, interioridades infinitamente profundas que funcionan como defensas. Son también fijaciones, mundos perfectamente completos y manipulables, abiertos al consumo del ojo. Los castillos, las casas de muñecas, las islas son, en este sentido, hrönir de poemas. El principio al que obedecen es el mismo. (…) Hay que decirlo una vez más. No hay más prerrogativa en el poema que el desaprendizaje y la intuición. No hay más asunto que la habitación del abismo, más privilegio que la posibilidad -única- de encontrar nuevos enigmas. En esta cacería, incansable y fallida, el poema se debate entre lo que es y lo que podría ser, si no tuviera que pasar por la distracción de las palabras."
Pero sobre todo, 'Pequeño Mundo Ilustrado' es un diálogo en el que ella muestra y nosotros hurgamos, seguimos pistas, abundamos. A mí me dejó con el afán de seguir descubriendo montones de cosas. Maravilloso.
De esos libros que uno tiene que leer con una mano, porque la otra está anotando y buscando en Google todo lo que, de manera un tanto frenética, María Negroni cita.
Una colección fantástica de relatos, crónicas, anotaciones sobre temas tan diferentes como variopintos pero siempre con la idea de describir mundos particulares, desde taxidermistas, cineastas, payasos, artistas de las sombras y de las miniaturas, dioramas, museos, gabinetes de curiosidades, siempre rescatando el carácter de fantasía tras el arte y con una prosa poética pulcra y muy hermosa, me quedo con muchas de sus líneas para textos propios, un cumulo de nuevos universos a la medida del bolsillo.
Me hace acordar mucho a las ciudades invisibles de italo calvino, también a Bachelard y a Walter Benjamin. Me gusta mucho como está armada la estructura y la idea de colección. Ame mucho este libro, no lo quieres terminar.
Me encantan los temas que escoge y cómo escribe Negroni (atención al "El arte del error o La noche tiene mil ojos y en este caso, arma un diccionario/almanaque/gabinete de curiosidades con una selección de maravillas como automátas, monstruos, zoológicos y personajes como Joseph Cornell, Erik Satie y muchos más, revisando sus obsesiones que también son las suyas y de quienes leemos las entradas con atención y asombro.
Un museo de pequeñas reseñas, opiniones y reflexiones sobre las cosas más bizarras del arte. Algo que siento que sólo puedo haber leído por ser estudiante de Puán.