Período Bakumatsu. Himawari, una niña de cuatro años y su hermano mayor Shunya, de ocho, ven como un grupo de hombres asesinan a sus padres ante sus ojos. Aterrorizados, huyen a las montañas para salvar su vida, observando impotentes la gran nube de humo que levanta el incendio de su hogar.
Doce años después, los dos hermanos emprenden una minuciosa y sangrienta búsqueda de los responsables de la matanza de sus progenitores. Sus pesquisas los llevan hasta una de las prefecturas en las cercanías de Edo, una zona dominada por uno de los asesinos de sus padres.
Belén Ortega Sancho es una ilustradora e historietista granadina apasionada de la cultura japonesa, estudió Bellas Artes en la Universidad de Granada y completó sus estudios en la Human Academy de Osaka, donde viviria durante un año y tres meses.
Pues no fue una obra maestra ni mucho menos pero estuvo interesante, este manga lo compré en una Expo de anime hace siglos y nunca había oído de el, algo que a mí parecer destaca es el dibujo, con una historia totalmente centrada en la venganza quizás hubiera sido interesante que fueran más tomos ya que se sintió que todo paso muy rápido y habían cosas que q mí parecer no tenían mucho sentido, pero para pasar el rato estuvo bien.
Himawari de Belén Ortega nos ubica en el Japón feudal, en 1859, justo a fines del periodo Edo, periodo de guerras entre los leales al shogun y los seguidores del emperador; los tradicionalistas y los que abogan por abrirse al mundo.
Los hermanos Himawari y Shunya, han tenido una vida difícil, con un pasado teñido por la sangre. Sus padres fueron asesinados por un grupo que buscaba robar las espadas gemelas que su familia custodiaba. Tras escapar, los hermanos prometen vengarse de ellos y recuperar lo que es suyo. Llegando a las tierras de un daimyo que los acoge; poniéndose a su servicio con la esperanza de al fin reclamar justicia.
Esta es una historia de venganza, que terminar en más que eso. Un conflicto entre hermanos entre los deseos y sus promesas. Donde se crea una guerra entre el amor y el odio, el perdón y la redención.
En lo personal nunca había escuchado de esta novela grafica y cuando la descubrí me llamo mucho la atención, debido a mi gusto por la cultura japonesa. Sin embargo, no tenía expectativas de si me gustaría o no.
La novela resulta ser una lectura sumamente rápida y con unas ilustraciones hermosas, que te envuelven y llevan a lo largo de esta historia intrigante llena de giros. Pero a decir verdad a medida que avanzaba esperaba mucho más.
Creo que la historia daba para más y quede corta. Hay algunos temas que creo faltaron desarrollar para darles un cierre mejor o simplemente ayudar al lector a entender y aclarar ciertas dudas. Y el final es completamente abierto, lo cual no me gusto, ya que al no haber una continuación deja un gusto amargo. Lo cual, si se leen los créditos de la obra, era la intención de la autora, al preferir finales abiertos, donde el lector imagine los siguientes pasos. Al final esto es tema de gustos.
Fuera de aquellos aspectos que no me gustaron, Ortega nos presenta una trama sencilla de seguir y bien presentada. Los flashbacks y los cambios de escenarios son claros y bien logrados, incluso oscuros; mientras los personajes que a mi parecer son el punto fuerte, están bien definidos con personalidades marcadas, con conductas, pensamientos y diálogos coherentes a ellos.
La historia y las escenas son dinámicas. Adentrándonos en el mundo samurai, donde cada capitulo se basa en los preceptos del Bushido o código de conducta samurai: cortesía, honradez, compasión, valor, lealtad, sinceridad y honor.
En conclusión, creo que es una historia que recomendaría a los amantes de los mangas y para aquellos que sean nuevos en este mundo. Ya que es una lectura ágil y atrapante, donde la verdadera complejidad se encuentra en los deseos y acciones de los personajes. Espero la autora saque una segunda parte.
En este mangañol nos encontramos con una historia de venganza a la manera de los clásicos chanbara y un dibujo espectacular. Su mayor defecto es su extensión, que hace que algunos personajes queden desdibujados y el final se haga apresurado y confuso. Aun así no dejo de recomendar este tomo, sobre todo a quien disfrute de una buena historia de samuráis.
El dibujo es aceptable. La trama recuerda mucho a samurai X pero en ocasiones llega a ser genérico. Sin embargo para ser un manga hecho por una autora española es una propuesta interesante. Si lo ven barato a lo mejor vale la pena.
¿Tomarías venganza? Himawari es un manga jidaimono escrito e ilustrado por Belén Ortega, teniendo a Rubén García como co-guionista de la obra. Tiene un total de 7 capítulos (y el epílogo), cada uno de estos siete capítulos tiene el nombre de uno de los códigos que rigen las vidas de los samurais, las siete virtudes del Bushido: Cortesía, Honradez y justicia, Compasión, Valor, Deber y lealtad, Sinceridad absoluta, y Honor. El tomo fue puesto a la venta el 25 de marzo de 2011, editado por la línea Gaijin de la editorial Glenat.
Los que solo se mueven por su propio interés no traen nada bueno.
Argumento: Ambientado en el período Bakumatsu, a finales del siglo XIX, encontramos como Himawari y su hermano mayor Shunya se ven obligados a contemplar cómo unos bandidos asesinan a sus padres y destruyen su hogar delante de sus ojos siendo ellos unos simples niños. Consiguen huir de tan desolador lugar y prometen que cobrarán venganza contra los asesinos de sus padres, aquellos que se lo habían arrebatado todo. Doce años después llegó la hora de la venganza, emprenden su búsqueda, para acabar con los asesinos y recuperar la espada gemela que les fue robada.
Himawari: La heroína, o más bien, la antiheroína representa el egoísmo, la ira, el odio, la venganza, todo lo “malo” del ser humano. Está “loca”, el dolor hace enloquecer a la gente, y en ella se refleja, pues su pérdida de toda esperanza en la humanidad la lleva a destruir todo lo que hay a su alrededor.
Shunya: Al contrario que Himawari no ha perdido la cabeza y lo que de verdad quiere es olvidarlo todo y llevar una vida feliz. Es un gran experto espadachín, al igual que su hermana pequeña. Es más frío y racional que su hermana.
Opinión Personal: Hay que reconocer que el dibujo de la autora es muy bueno, sin duda se merece el premio a Mejor Ilustrador Español. La narrativa visual es fluida y es notable el talento de la autora, pese a que aún no se haya desarrollado del todo. El dibujo es expresivo y limpio, digno de un gran manga. Gracias a la documentación previa de la autora los fondos y la ambientación en general son fieles, acordes y de gran calidad. La trama está bien narrada, quizá a un ritmo un poco rápido, por lo que el lector puede atragantarse un poco, pero dentro de lo que cabe no es un mal mayor. No es una historia sencilla, está dirigida a un público algo más adulto, como se puede observar por sus escenas de violencia y sexo. Los giros argumentales dejan buen sabor de boca, y si algo puede reprochársele es algunos cambios de ritmo algo desconcertantes o el final de la historia, quizá demasiado abierto. Pese a estos defectos, las virtudes que ostenta el manga son claramente superiores, lo que le otorga una buena nota. Altamente recomendado a todo amante del género y a los amantes de las historias de venganza.
Hasta ahora, de lo mejorcito que leí en materia de "manga occidental". La historia está bastante bien, con el equilibrio justo de relato tradicional japonés, mirada occidental y vueltas de tuerca. Pero en lo que sí destaca Himawari es en el dibujo, muy bueno la mayor parte del tiempo, y con unos puntos álgidos verdaderamente bellos (las páginas que parecen hechas a lápiz, por ejemplo). Espero no tardar mucho en leer otra cosa de Belén Ortega. Si mantiene este nivel no creo que decepcione; y si para la próxima se consiguen un corrector que le preste atención a los errores de tipeo, mejor todavía.
Ah, por fin me he hecho con el primer manga de Belén (me ha costado unos cuantos paseos encontrar un sitio en el que no estuviera agotado; ah, y si volvemos a coincidir te pediré un autógrafo ;-)). Aunque se más bien poco de manga, tengo un sentido de la belleza que aprecio mucho, y me dice que el trazo de Belén es impresionante (algo que ya sabía por su Devianart y por su Facebook) y la historia es más que original. No cuesta nada imaginar un anime basado en este tebeo japonés.
Recomiendo su compra y lectura sin lugar a dudas :-)
La conoci en el intento que hizo mangaline de hacer una revista de autores manga. Y esta de las historia que me encanto. El dibujo y el guion era impressionante. Cuando me entere que lo habian publicado, decidi comprarmelo y salir muy satisfecha.Le pongo buena nota aunque para mi me sobra de la historia es el momento yaoi.
Manga español de samurais publicado originalmente en la colección Gaijin de la difunta editorial Glénat/EDT. Años después, Editorial Planeta lo reeditaría con una nueva portada.