Se me había olvidado ya lo mucho que me gusta la saga de Arlon Park, no puedo ponerla ni un pero. Me encanta como Luffy logra liberar a Nami de las cadenas de sus pasado, y el final con todo el pueblo despidiéndose de ella después de que les haya robado las carteras y se haya hecho un tatuaje que represente a sus ``padres´´para suprimir la marca de la banda de Arlon. Y antes de este momento tan emblemático y bonito, todas las peleas que hay, destacando, por supuesto, el encuentro final entre Luffy y Arlong. En serio, porque tengo muchas ganas de continuar la historia, pero me da pena terminar esta saga.
Por otro lado, lo que es la trama en general sigue avanzando a pasos agigantados. El nombre de Luffy empieza a ser reconocido, ya que ha logrado su primera recompensa, lo que le señala ya por como una potencial amenaza. y no sabes tú bien como, esto es solo el principio... en estas, la banda llega a la entrada del Grand Line, en la ciudad de Loguetown donde nació y murió el Rey de los Piratas, legendario Gold Roger al que Luffy quiere emular. Las similitudes entre los dos se despliegan a lo largo de las páginas de este volumen, lo que da a esta mini saga un indudable aire de predestinación que va a más con la aparición de uno de mis personajes favoritos en la historia: Smoker, el cual va a ser un habitual en los siguientes tomos y que creo que es uno de los personajes mejor construidos de todo este manga en general.
En definitiva, me ha encantado este tomo.