Siempre me habían llamado la atención los dibujos y que gente mayor a mi generación parecía venerar sus obras con devoción. Hoy, casi por obligación comencé mi viaje dentro del mundo de Katsura.
Cuando lo agarré por primera vez, supuse que iba a ser un viaje para pajines noventeros. Y aunque era una observación que suponía exagerada, para nada esperaba una visión tan obtusa de una mujer. Por eso tardé bastante en trasladar mi mentalidad a una época donde muchas de estas tonterías en forma de fan service eran vistas como cosas graciosas y calenturientas para pasar el rato. Por desgracia, no importa cuánto me traslade a otra época, no puedo hacer nada con lo poco interesante de la premisa, personajes y relación que se comienza a gestar entre ellos. Hay pequeños indicios de querer tratar ciertos temas de identidad y aceptación, pero como que queda en un 5to plano frente a lo humorístico o lo calentón de las situaciones.
Igual los dibujos son increíblemente detallados y con un estilo característico que los diferencia de otros mangas por quizás retratar rostros mas japoneses de lo usual y otros mas caricaturizados parecidos a los de Tesuka o mismo Toriyama, cosa que quizás no se ve tanto en estas épocas. Los personajes atraen un montón con sus diseños cambiantes y la acción hace bailar a tus ojos de aquí para allá como un loco. Así que si debo elegir el tipo de fan service o acción sin importancia, que sea siempre de Katsura.
Además de decir que los gags de caer en baños o hacer trampas para poner en pelotas a la protagonista son por lo menos graciosos.
Ya veremos que nos deparan los siguientes tomos, así que mejor no decir mas que esta simple observacion.