Andrés Chiliquinga, joven músico otavalo y dirigente indígena, es invitado a Estados Unidos para asistir a un curso doctoral de literatura. Allí conoce a María Clara, una enigmática ecuatoriana, y a su tocayo y pariente, Andrés Chiliquinga, reconocido personaje de la novela Huasipungo, quienes lo embarcarán en otro viaje, el del autoconocimiento, a través de un diálogo con la clásica obra de Icaza y con la literatura andina.
Nació en Quito en 1951. Es autor de tres novelas claves de la literatura ecuatoriana contemporánea: Un asunto de familia (1997); Vientos de agosto (2003), ganadora del premio Joaquín Gallegos Lara, y El invitado (2007), con la que obtuvo por segunda ocasión este galardón.
Arcos logra hacer un paralelo entre el personaje de Huasipungo, de Jorge Icaza y tanto un Andrés Chiliquinga de la segunda década del siglo XX, como de Clara Pereira y la saga de los hacendados que impusieron a sangre el dominio de parceria en la Sierra Andina de Ecuador. Esta novela ágil, amena y con buena dosis de humor escarba en su trama, varias literaturas marginales al Boom Latinoamericano, desde las orillas. Arcos recoge elementos de una actualidad política en la cual el movimiento indígena tiene una referencialidad inmensa en Ecuador, tanto como la sensación de vértigo al hallar aún enormes trazas de racismo en la sociedad ecuatoriana, hoy. Buena, provocativa y fluida lectura.
La manera en la que el autor expresa su opinión acerca de la cultura indígena es muy buena ya que se centra en todo lo que les ocurre y los problemas sociales que conllevan un libro muy bueno, aparte el escritor es ecuatoriano y fue como leer 2 libros a las vez porque topa el tema de Huasipungo un libro muy famoso escrito por Icaza que habla sobre el abuso de poder de los terratenientes con el pueblo indígena...