Una novela que bien podría recordar al Diablo Guardián de Xavier Velasco por el lenguaje coloquial y el escenario de la narrativa, pero que son muy distintas a la vez.
El amor repartido entre varios hombres, en una mezcla de vodka, perfume barato, la pasarela de una bailarina que utiliza el tubo y su cuerpo para llamar a la seducción. La Señorita Vodka se enfrenta a la vida, al amor y desprecio del hombre, a la fugacidad de la pasión y ante ella misma. Un revolver y el juego de la ruleta rusa sirven a esta dama del desamor y del tubo, a retar a la vida,y jugar con ella.
Una lectura amena y recomendable.