El tercer conjuro es una historia de terror. Una historia que, aunque transcurre en nuestros días y a pocos kilómetros de Buenos Aires, es una historia clásica. Una novela que nos remite a aquellas espeluznantes aventuras que hace más de cien años escribiera el gran maestro del género: Edgar Allan Poe. La historia de Lucas, su terrible pesadilla, es una invitación al miedo. Hay que entrar en ella como se entra al cine a ver una película de terror: con ganas de asustarse.
Lucas es un estudiante de Ingeniería que debe probar un invento en Los Claustros, un pueblito alejado de todo. En este escenario se verán sucesos paranormales y un conjuro para invocar al diablo, lo que Lucas deberá impedir.
Fue una lectura obligatoria para el colegio. Voy a entrar de lleno en mi opinión subjetiva. Los personajes no son para nada profundos y no conseguí empatizar con el prota. Las descripciones son muy detalladas y específicas, lo que me hizo una lectura mucho más pesada. El libro está dividido en 4 partes, donde la primera y la tercera tienen como 30 págs cada una. La segunda y la cuarta tienen menos de 20 páginas y se entienden mucho mejor. La ambientación está muy lograda, pero la historia no me dio miedo en absoluto. Las teorías y el final abierto son factores muy interesantes y logrados.