Adela Fernández y Fernández (Ciudad de México, 6 de diciembre de 1942-Ciudad de México, 18 de agosto de 2013) fue una escritora mexicana. Adela fue hija del director de cine y actor, Emilio Fernández.
Adela Fernández luchó por difundir la cultura en México: «Siempre le dio un lugar destacado a los indígenas, por ello es que trabajó durante muchos años en el Instituto Nacional Indigenista y publicó varias obras para que el pueblo de México supiera lo que significaba la identidad».
Asimismo, compartió el legado que su padre dejó en el cine, abriendo las puertas de La Casa Fuerte donde hacía visitas guiadas para contar infinidad de anécdotas que vivió con grandes actores y cineastas de la Época de Oro del cine mexicano con el fin de preservar la legendaria casona legada por su padre en Coyoacán, además de realizar eventos y expos culturales difundiendo el cine nacional y el patrimonio cultural, histórico y artístico de la nación mexicana.
A su muerte, Adela pidió se le recordara «como una mujer fuerte que no se dejó amedrentar por nada ni por nadie, que fue fiel a sus principios y se comprometió con la cultura de México».
Los argumentos de los cuentos eras muchas veces bastante interesantes, tanto, que la narración me parecía abrupta, algunos de estos argumentos podrían construir cuentos mucho más largos y complejos (puede que hasta novelas). Fue una pena que la autora los desarrollara de esa forma tan breve, “Una distinta geometría del sentimiento” particularmente se sintió como una pérdida de un texto que pudo ser mucho más grande. A pesar de, mis cuentos favoritos fueron “Las gallinitas” y “Ana y el tiempo” (el más largo de la recopilación). Finalmente, qué buen título.
Duermevelas de la escritora mexicana Adela Fernández es una antología de cuentos perturbadores. Son diecisiete narraciones. Este es mi primer acercamiento a la autora, aunque hace algunos años conseguí de la misma editorial los Cuentos reunidos publicado en 2022 y siguen esperándome en mi librero. De acuerdo con ese volumen, Duermevelas son cuentos que datan de 1986. Los personajes así como los temas son inquietantes, niños criados en jaulas, infantes múltiples, secretos familiares, bebés concebidos a partir de rituales paganos, adolescentes que huyen para salvar su amor y enfrentan un destino en llamas, ancianos solitarios en abandonadas carreteras, las plantas como elemento dominante en una casa, una leyenda sobre un hombre al cual la oscuridad y la desgracia lo acompañan en todos sus pasos, una pequeña obsesionada con la arquitectura gótica, una familia en donde las manos son un tesoro y cuestión de tiempo, un ladrón de gestos irremplazables, entre otras. Algunas historias merecen una relectura, es un volumen muy breve de apenas 80 páginas y he regresado páginas en varias para saber si se me paso algún detalle para comprender de qué va el tema. Recomendable para jóvenes de quince años en adelante.