Dicen que el amor mueve el mundo. Tú y yo sabemos que no es cierto. Lo que mueve el mundo es el miedo. Miedo a perder el amor, a perder la juventud, a perder a tus seres queridos. Miedo a perder la vida. Cuando pierdes todo aquello que querías, todo aquello que necesitabas, sólo te queda una cosa: la tristeza. Y si hay una certeza escondida entre las piezas de ficción mínima que forman las siete patas rotas de este escarabajo es, sin duda, la tristeza.
Santiago Eximeno escribe sobre la futilidad de la existencia, sobre la irrelevancia, sobre la lucha de clases, sobre lo social y lo emotivo, todo pasado por el tamiz de lo grotesco, de lo terrible, de lo fantástico. Su obra rezuma sentido de la maravilla y demencia a partes iguales. Ha publicado novelas, libros de relatos, libros de ficción mínima y numerosos relatos y microrrelatos en diferentes antologías y revistas. Ha diseñado juegos de mesa, juegos de rol y ficciones interactivas. Y como siempre le recuerda su madre, su segundo apellido es Hernampérez.
Con cada línea final (tajante, sorprendente) Eximeno consigue que, al terminar uno a uno estos relatos, en su mayoría hiperbreves y tristes, se te escape un suspiro de ensoñamiento y dulce ciencia ficción. Los hay mejores y los hay más flojos, claro, pero solo por el de Toby, ya merece la pena hacerse con el libro.