En realidad 3,5/5
Hace unos años vi la adaptación a película (Rafael Gil, 1943) de su obra Eloísa está debajo de un almendro y me llamó la atención por la historia, el título y por ese humor absurdo, que quise leer algo de él.
La obra elegida fue esta por la sencilla razón de que había oído que se basaba en los años 20. Absurdo como el teatro que el autor escribió, pues sí.
Sin embargo, según iba leyendo me sorprendía lo bien llevada que estaba la obra, los temas que trata y cómo te hace reflexionar con algunas píldoras de sabiduría que sueltan sus personajes.
"Morirse es un acierto estupendo... Morirse es vivir... Cuando se ha sabido aprovechar la vida, morirse es vivir. De igual modo que cuando no se ha sabido aprovechar la vida, vivir es morirse."
Es verdad que no tenemos más que unas breves pinceladas en cuanto a descripciones al principio de cada uno de los tres actos, pero según observamos el modo de actuar de cada uno de los personajes, nos vamos haciendo una idea de cómo es cada uno y su forma de pensar y sentir.
En cuanto al humor, está servido. No faltan escenas ni situaciones en las que se da alguna problemática, siempre a cuenta de la edad, y en la que los personajes, por suerte, siempre salen bien parados.
Me atrevería a decir que es una obra de teatro de género cozy, puesto que no he pasado mal rato en ningún momento y, es más, seguía leyendo con ganas para saber qué nuevas ocurrencias o excentricidades se les ocurrían.
Es una lectura muy ágil y que no conlleva mayores complicaciones en la pluma del autor que la de hacernos pasar un buen rato.