Páginas adentro, un país se refleja en un espejo hecho trizas, como el país mismo; una familia descuelga cuadros de una pared en ruinas; el amor sigue siendo amor, aunque en la madrugada y bajo la lluvia se empapen algunos fantasmas. Páginas adentro, suenan canciones a bajo volumen y se escuchan silencios ensordecedores. Poemas, relatos, prosas breves, instantes y polaroids componen este libro escrito en tono íntimo. En Estaba en llamas cuando me acosté el autor recoge textos dispersos como migas de pan que han marcado un camino que solo sirve para perderse. Sinceridad, ternura, dolor y asombro asoman en este libro. Hay quien se acerca a las palabras como quien se asoma a un abismo.
Estudió Comunicación social y periodismo en Universidad Pontificia Bolivariana. Hijo de padre chocoano y madre antioqueña. Él negro, negrísimo. Ella blanca, blanquísima. Ha trabajado en prensa, radio, cine y televisión. Ha sido guionista, columnista de opinión, cronista, editor y director, entre otras labores para medios nacionales y extranjeros. Trabajos periodísticos suyos hacen parte de algunas antologías de periodismo. Activo promotor de la defensa de la vida y los derechos humanos. Estaba en llamas cuando me acosté es el primer libro de su autoría. Escribe a diario.
Una familia, la vida, la pandemia y sus efectos, algunos insomnios, varios dolores y llamas, el valor propio, Colombia, Medellín, realidades en minúscula que pegan duro, y 28 mujeres que cierran un círculo. Es mucho lo que está contenido en este bello libro. Cuesta decir que es muy disfrutable y entretenido, cuando puede conmover tanto, pero lo es. Me gustó mucho navegar, por pedazos, entre poesía y prosa corta.
Es un libro retador, que mueve fibras, que saca sentimientos en todos los sentidos, que duele en el alma, que te hace pensar y reflexionar sobre el país en el que vivimos y que permite ponerse en otros zapatos.
Es un libro que no debes perderte y que no vas a cerrar sin haber sentido un dolor profundo
"Estaba en llamas cuando me acosté" es una obra íntima, que permite ver la vida a través de los ojos de un escritor sensible, que ve belleza en la cotidianidad y que nos permite leer esa forma de ver el día a día. Hay poemas que se te quedan marcados y escritos que te permiten sonreír... Vale la pena la lectura de este libro.
Es un libro hermoso y totalmente sentido ... El autor nos lleva por un carrusel de emociones... que nos permiten ver la sencillez, lo crudo y amoroso de la vida... Absolutamente fascinada con este libro.