La Biblioteca Jaime Sabines pone al alcance de los lectores la obra completa, en cuatro volúmenes, de uno de los más admirados poetas contemporáneos de México.
En esta edición, revisada y contrastada con los documentos originales del poeta, se reúnen Horal (1950) y La señal (1951), los dos primeros libros de Jaime Sabines, que revitalizaron la poesía mexicana de manera determinante e irreversible.
Poeta y político mexicano, considerado como uno de los grandes poetas mexicanos del siglo XX
Sus primeros pasos por la poesía fueron "Instrospección", "A mi madre", "Siento que te pierdo" y "Primaveral", los anteriores fueron publicados en el periódico El Estudiante, una publicación de las sociedades estudiantiles de la Escuela Normal y de la Preparatoria de Tuxtla Gutiérrez.
En 1949 regresa a la Ciudad de México para ingresar a la licenciatura en «Lengua y literatura española» en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue alumno de Julio Torri, Agustín Yáñez, José Gaos y Eduardo Nicol. Entre sus compañeros de clase, destacan los nombres de Emilio Carballido, Sergio Magaña, Sergio Galindo, Rosario Castellanos y Ramón Xirau. La generación de Jaime Sabines -poetas, novelistas, dramaturgos, se reunía en un taller literario con Efrén Hernández.
Entre sus influencias literarias se cuentan Pablo Neruda, García Lorca y James Joyce. En 1949 nace Horal, poemario que inicialmente constaría de 62 poemas, pero que el autor recortó unos días antes de viajar a Tuxtla.
Falleció el 19 de marzo de 1999 en la Ciudad de México, tras varios años de enfermedades, a la edad de 72 años.
Horal, el primer poemario de Sabines, se me hizo regular. Tengo que resaltar ciertos destellos singulares, como cuando dijo “Nadie sino el hombre pudo inventar el suicidio.” Y cómo usa sutilmente la rima que te llega inesperadamente y hace a sus poemas eufónicos. Por otro lado, a veces pareciera que leyó una compilación de grandes éxitos de la poesía popular y lo regurgitó, nada más un poco más abstracto. Repetía hasta el cansancio palabras como ojos, aire, agua, mujer, soledad, etc.
La señal, el segundo poemario, está mejor. Su primer verso, por ejemplo, me encantó: “He mirado a estas horas muchas cosas sobre la tierra y solo me ha dolido el corazón del hombre.” El poema titulado Tía Chofi fue mi favorito y es de los mejores que he leído en español hasta ahorita. Creo que la poesía debería ser así. “Amanecí triste el día de tu muerte, tía Chofi, pero esa tarde me fui al cine e hice el amor.” Y “…estás bien allí, bajo los pájaros del monte y bajo la yerba, que te hace una cortina para mirar al mundo.”
Leer esto me hizo pensar. El poeta debe ser en primera instancia sensible, atento. Sensible en el sentido de emplear sus sentidos para absorber el resto. También, como lectores de poesía, hay que ser muy atentos. Un verso puede contener algo que fácilmente escapa la mirada si no ponemos atención.
No sé si la poesía no sea lo mío o este no debería ser de mis primeros acercamientos porque muchas cosas no las entendía y otras captaba las vibras, no el significado más preciso.
Para mí, se ven dos temas muy recurrentes en los poemas (aunque hay varios) y con uno de ellos yo no conecto; el otro, en cambio, me maravilló, así que mi percepción está dividida.
Hay frases preciosas y poemas completos que quería resaltar. Definitivamente ayudó mucho escuchar en YouTube a Sabines recitar algunos de sus poemas en un recital de 1996.
"¡Qué amargo el endulzar las horas con libros sabios!"
"Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor."
2015: Fue todo un placer leer cada uno de los poemas del primer libro del gran poeta que es Sabines. Es aquí donde se escucha su gran voz. 2019: En ese año me empapé de la poesía de Sabines hasta que no volví a conseguir sus libros.
Un Sabines mucho más oscuro y sad. Mi favorito fue "El diablo y yo nos entendemos" Sentí todos los poemas como una carta a alguien, como si Sabines hubiera decidido juntar Horal y La señal por que por separado no había una historia qué contar.
casi todos los poemas me pegaron un p*tazo los poemas de amor romántico me llegaron un poco tarde, pero los últimos poemas me llegaron justo cuando los necesitaba.
¡Definitivamente, hermoso! Hay muchos poemas hermosos que deseo aprender de memoria, creo, que eso, da a entender cuanto llegó a gustarme este libro, en especial, La señal.
Gran poeta, poeta de la intimidad y la simpleza. Desde sus primeros poemas se conoce ya el ritmo, se conoce su maniobrar por las imágenes cotidianas e íntimas. Poemas de estudiante solitario y enamorado, en los que se otorga al lenguaje una capacidad de evocación que no se empaña con elucubraciones vanidosas o rimbombancias innecesarias.