Con exquisita destreza poética, Julián López recrea en su primera novela no solo el mundo de la infancia en los años setenta sino también la particular y aguda percepción de una época oscura en la que también los niños aprendieron que un secreto vale muchas vidas. Un niño cuenta cómo era su madre y en ella encuentra el abrazo cariñoso y el deseo de crear para su hijo una vida mejor, pero también encontrará el ímpetu y la fuerza de una mujer sola en el mundo, la sensualidad de la juventud, el misterio de quienes tienen una misión y andan con el rastro a cuestas. La experiencia histórica y social libra su conflicto con la experiencia individual de la pérdida en esta novela, y sus consecuencias generan una figura original para la narrativa argentina actual: la del hijo quebrado. Una primera novela absolutamente conmovedora que sitúa al lector frente a un conflicto moral novedoso y actual.
Julián López (Buenos Aires, 1965) es un escritor argentino. Su primera novela, Una muchacha muy bella (2013), fue llamada «un libro inolvidable» por María Moreno, y fue elegida como «la novela del año» por Revista Ñ, además de haberse editado tiempo después en Francia, Holanda y Estados Unidos, entre otros. Desde 2006 codirige el ciclo de lecturas Carne Argentina.
No me gustó. Una escritura muy afectada, antigua, nada original. Expresiones como "té humeante" (que se repite al menos tres veces) o pasajes con visos poéticos ("la porfía de la memoria"). La historia en sí es aburrida y poco clara. No se entiende bien qué pito toca la madre, la "muchacha bella", a qué se dedican ella y Elvira, de qué viven. Más que elíptica me pareció incompleta. Es parte de una moda literaria como tantas otras.
Empecé este libro porque como estudio temas relacionados con la "memoria", era una fija que lo tenía que leer. No sé por qué no le tenía mucha fe (sería por todos los comentarios anti eterna cadencia? otro día discutimos su catálogo, me parece que aunque sea uncool tiene algunos libros muy buenos, sobre todo las traducciones), pero me sorprendió para bien. Va en el sentido de mucha producción actual de "hijos" de recuperar las vidas (más que las muertes) de sus padres desaparecidos y de plantear cuestiones personales sobre cómo construir subjetividad desde ahí. Más en general, habla de la herencia, de los mandatos igualmente difíciles de seguirla y de traicionarla. Me encanta cómo van apareciendo, al final de cada capítulo, referencias al mundo de la militancia y la dictadura como podían aparecer, lateralmente y no en primer plano, a un observador-niño de la época. También me gustó mucho el cambio de registro hacia el final del libro, cuando pasa a hablar desde el presente y no se queda en el recuerdo meloso de la madre. Puntos extra por cómo describe todo lo que implica tomar una taza de té.
I had high expectations for this one and ended up being disappointed, not to mention that I struggled to get through this very short book.
I'm not even sure what the point of this story was. It was sort of pieced together and never added up to a concise story. One never really gets to know what the "beautiful young woman" is about so it was hard for me to care or be sympathetic toward her. In fact, I didn't really like her. I felt her son was always striving to have a piece of her and she pushed him away. I didn't feel there was any love there from her to him. His love almost bordered on something romantic and there were a few times where I felt the book was going to go there. Their elderly neighbor is just as fascinated by the title character.
Did anyone else think she may have been a prostitute or even mentally unstable? I kept thinking that when she would disappear or was being secretive.
The author failed to sell this vision to me. It was a strange book for me. I almost gave this one star.
Muy exquisito. No se si estaba preparado para tanta belleza de palabras. La manera en que se combinan, la delicadeza de la prosa… hay libros que me llegan profundamente, que adoro tenerlos, releerlos y saber que están en mi biblioteca. Pero no en la parte del cementerio sino en la otra, en la que está latiendo. Este es uno de ellos.
Me sentí cómodo leyéndolo. Son las vivencias de un niño a través de la memoria del adulto que reconstruye a su madre. El relato es muy cálido y poético aunque menos barroco que La ilusión de los mamíferos. Al final, los últimos dos capítulos, creo que se pierde un poco el hilo y después vuelve. Pero era un momento clave como para cambiar tanto el tono... algo se rompió ahí. Igualmente es una lectura agradable.
A small oddity of a book, a commingling of literature, memoir, and poetry in prose. The story recollects a child's memory of being raised by a single mother, a lovely and at times distracted young woman, in Buenos Aires, either during or immediately prior to Argentina's military dictatorship. Much is presented while much is left to the reader's imagination. In this way the story resembles the lives of so many Argentine's during this period: great chunks of information hidden from view, only to be guessed at. There is tenderness here and a wonderful evocation of mother and child and their joint and separate interactions with neighbors and with the outside world. An aura of both menace and sexuality hovers in the background, both elements intensifying as the novel approaches its climax.
Primer libro que leo de Julián y lo disfruté mucho. Esa narración desde el lado de la inocencia de un niño me gustó. Tiene una escritura poética por momentos, unas descripciones y metáforas muy acertadas y ocurrentes. Llegando al final no me gustó tanto como el resto del libro, por descripciones que consideré innecesarias, pero al final vuelve a cautivar y emociona.
It is beautifully written, but leaves too much implied or, in some cases, not even hinted at. To be honest, the plot synopsis here contains more information about what's going on than one actually learns from reading the text. It's lovely, but shallow.
"Una muchacha muy bella", de Julián López, es una novela difícil de olvidar. Pone en los ojos de un chico de 7 años el horror de las desapariciones en los 70. Muestra como la dictadura le arrebata lo más preciado que tiene: su madre y todo lo que ella significaba. Habrá quienes me reclamen por adelantar un momento clave de la historia. Sin embargo, creo que lo más importante no es el secuestro, sino lo que el nene hace con esa desaparición. Y como esa desaparición se carga de sentido. El secuestro es la frontera que parte la novela en dos. En la primera parte, disfruté mucho la lectura de imágenes que recordaban mi primera infancia, los personajes creíbles y entrañables y esa mirada infantil que poco a poco se va desgarrando con pequeños detalles, misterios que van mostrando algo más allá de la conciencia del nene, un terror que amenaza un mundo idílico. A veces la narración cambia el registro, tal vez para mostrar la idealización de esa figura perdida, la madre poderosa pero frágil, esa muchacha muy bella. Idealización que se da en línea con las coordenadas estéticas de la clase media argentina. De ahí, ciertos preciosismos que pueden alejar un poco al texto del habla cotidiana. Con un contraste fuerte, la segunda parte muestra la conciencia de la pérdida y una herida que no termina de cerrar. Y que impide alcanzar sentimientos propios para superar aquel dolor.
Excelente. No podía soltar el libro. Increíble no haberlo leído antes, ya que fue editado en 2013, y aún más increíble el momento en que se cruzó en mi camino. No voy a hacer una reseña porque implicaría develar varias cosas en la trama y no quiero arruinarles la experiencia de ir descubriendo qué pasa a medida que avanzan las páginas. Pero si quiero destacar algunas cosas que hicieron que ame esta novela. Primero, hay un uso del lenguaje y de la materialidad de las palabras extraordinario. Segundo, me encantó cómo se usa la luz y colores para contar la historia. Tercero, la mezcla de nostalgia y preocupación en la perspectiva del niño que narra la relación con su mamá. Y cuarto, los vacíos y el silencio de decoran cada escena, porque tienen una presencia demoledora.
Ya quiero seguir con otro de Julián López. ¿Cuál recomiendan?
la retórica que me encantó en la ilusión de los mamíferos me expulsó en esta novela. fue como ver una película a través de un vidrio empañado, nunca terminé de vislumbrar lo que estaba pasando y en parte me impidió de terminar de disfrutar la lectura. la voz del narrador es interesante pero de a momentos demasiado críptica. entiendo los motivos de la construcción de esa voz pero en última instancia no me resultó tan disfrutable. el salto de tiempo entre niño y adulto me agarró desprevenida en resumen, es una historia hermosa pero no creo haber agarrado el libro en un momento adecuado. quizás en unos años logre disfrutarlo del todo.
There were beautifully written lyrical passages throughout the book, but I found the novel disjointed with strange pacing. From the back: "A poignant and evocative debut novel about family, political violence, and the consequences of dissidence in a country taken over by a brutal military dictatorship." Unfortunately, this led me to believe the book was something it simply wasn't. Most all the novel discusses in great detail the love of a son for his mother then two lines about seeing a military march, followed with zero resolution. Frustrating.
Me lo recomendaron tanto que pensé que iba a ser mejor, e iba muy bien hasta las últimas páginas. Creo que la editorial le dijo "es muy corto, agregame treinta páginas" y el escritor arruinó todo. No solo cuenta una historia muy distinta con apenas algunas conexiones con el resto del libro, sino que el tono es completamente diferente y no veo nada del personaje de la primera parte en esta última. Me enojó mucho el final. Venía súper linda. Si no para 5/5, sí para un 4.5 y ahora casi le doy 2 estrellas.
Evitaria palabras del final, cuando se expresa la sexualidad del protagonista. Innecesario marco de burdeza, y mas viniendo de un libro redactado desde la inocencia. Cumple, de facil y llevadera lectura.
Lo leí teniendo fiebre (ahora mismo) y en un momento me empezaron a llorar los ojos sin parar. Tipo la virgen que llora sangre. Me pareció muchísimo mejor que el de los mamíferos,,, I mean, dentro de sus posibilidades. Entendí más la propuesta que tiene. Tropos de la poesía mucho mejor articulados. Llega a armar párrafos muy lindos y tiernos. Y usar ten-dollar-words no necesariamente quiere decir que estás jugando con el lenguaje; muchas veces amanera porque sí, pero muchas otras no, así que lo perdonamos. Creo que es muy radical la diferencia de caracteres entre este narrador y el de,,, los mamíferos. El otro no buscaba nada, quería hacer lo cotidiano no banal pero lo banalizaba sin parar. Ya tenía todo dicho. Este narrador está un poco más despojado, uno lee y siente que descubre particularidad. Con esta me recontra terminan de cancelar pero es una escritura muy homosexual. Digo, homosexual nacido alrededor de los 70's. Pu1g y L3m3b3l también lo tienen un poco. La escritura ✨delicada✨, la fascinación por el sexo femenino, el sometimiento, cierto temor o respeto por Lo Masculino™️; muy del orden trolo fan de Madonna y Marlene Dietrich. Imagino que surge como respuesta a grandes opresiones, pero no es realmente una forma de batallarlas, sino un lugar cómodo. En la cosa esta de los mamíferos también está, pero creo que acá sí le funciona. Sirve para distraer al lector del personaje de la madre, la narra y no la termina de narrar. Es decir, el texto tiene otro lugar donde apoyarse.
Su virtuosismo en el decir y en captar sutilezas mínimas, el detrás de escena detrás de las intenciones, descolla. Creo que lo que este autor hace con la palabra es de un nivel artístico y creativo mayúsculos. En lo personal, me puso toda mi infancia delante de los ojos…y me conmovió con los pequeños-grandes recuerdos con detalles microscópicos que nunca imaginé volver a recordar. No puedo negar que el final me desinfló un poco porque no lo sentí a la altura de todo lo anterior, pero creo que tal vez tenga que ver, ya sea con una expectativa mía o que tal vez hay algo que no llegué a interpretar bien por lo que voy a releer las últimas páginas. Bueno y el libro entero es de los que merecen indiscutidamente una segunda lectura.
Algo más…creo que si bien usa terminología rica y sofisticada por momentos, se desmarca completamente del estilo pretensioso tan vapuleado hoy en día. Lo de Julián es otra cosa. Yo creo que es poesía pura, puesta al servicio de una novela. Sigo conmovida, y me va a costar meterme en un nuevo universo por unos días. ❤️
I found this on the clearance shelf at a little bookstore and it seemed interesting. I'm glad I had the synopsis on the back, so I at least knew what the story was supposed to be, because I don't even know what this book was. 3/4 a recollection of his childhood, with very adult perceptions that no seven year old would have, no matter how precocious. And then the rest, which I thought would wrap it all up but just rambles about how he likes tea. I kept waiting for this to all come together, but nope. At least it was short?
3.5 / 5 La narrativa es bellísima. Tremendas las combinaciones de palabras y las metáforas empleadas. Sin embargo, en la historia hay varios asuntos que quedan inconclusos o algo rebuscados. No logré una respuesta que me convenza y, es por ello, que me dejó un sentimiento raro luego de finalizar la lectura.
Pregunto a los entendidos y al sabio más sabedor, cuál es el mejor amor de todos los conocidos; entre los mal advertidos más de uno no acertará, pero el cuerdo me dirá algo que a mi intento cuadre, que como el amor de madre otro en el mundo no habrá...
Me interesó la construcción de un relato a partir del recuerdo impreciso de lo vivido en la niñez. Siempre me parecen interesantes los relatos con narradores ingenuos. En estos casos, es necesario que esté bien lograda la posibilidad de reconstruir lo que el que cuenta no está en condiciones de comprender. Si esto no ocurre, la historia decae, y me aburre. Siempre hay un margen de incertidumbre, por supuesto; sin embargo, permite construir al menos una interpretación, y no se resiente el relato (iba a hablar de lo verosímil... pero se podría discutir si debe ser un parámetro). La novela me gustó en este sentido. La "muchacha muy bella" vista desde los ojos del hijo, la vida que llevan, las otras personas que rondan sus vidas, las circunstancias que se bosquejan sin revelarse abiertamente. Me gusta que no obliga a "juzgar" a nadie. Consigue mostrar. Personalmente, y con perdón de a quién pueda molestar esto, ya estoy un poco cansada de la revisión que la literatura argentina (y el cine, y el teatro...) sigue realizando una y otra vez del período de la dictadura. Un detalle de interés que casi olvido: la relación del narrador con una vecina que lo "adopta" cual tía o abuela es maravillosa, y tal vez una de las mejores partes del libro, y una temática que abre el panorama muchas otras lecturas en relación a la vejez.
La prosa de Julián López no puede ser menos que poética, ya me había deleitado con La ilusión de los mamíferos y con esta obra volvió a hacerlo. Su escritura es de las más hermosas que leí, maneja el lenguaje con una delicadeza que las palabras parecen flotar y acariciar en cada párrafo.
En esta historia, el narrador reconstruye la historia de su madre, una muchacha muy bella que lo marcó para siempre. Los retazos de recuerdos de la infancia arman un collage en el que podemos asistir a esos momentos cotidianos pero maravillosos en los que un niño observa a su mamá. Lo que leemos es eso: hasta el detalle más fino que pudo captar desde su perspectiva este niño, ahora adulto, sobre su mamá.
Entonces, sí, es una historia de amor. Cada descripción es narrada con un lenguaje tan amoroso que no podemos más que sentir en el cuerpo esa adoración, esa admiración, ese anhelo por el contacto físico, esa necesidad de aprovechar cada segundo junto a la persona amada, así ella esté fumando 43/70 o volviendo de una salida misteriosa. El amor se siente, porque el narrador nos ofrece ser partícipes de su enamoramiento. Ya lo dijo Freud: el primer amor es la madre, y en esta obra lo leemos.
La época que enmarca la historia es una de las más dolorosas (si no la más) de nuestro país, pero pocos indicios tenemos de lo que pasa fuera del departamento de la muchacha y su hijo: todo, o casi todo se da dentro. Las referencias a la literatura y la cultura pop abundan y enriquecen a la obra. ¡Qué hermoso es encontrar miles de referencias a Cien Años de Soledad! Personalmente, me entusiasma mucho que un libro me recomiende otros libros y más cuando se trata de mis favoritos. También se mencionan la novela del momento “Pobre diabla”, películas como “Un hombre y una mujer”, la imagen del Che (que habilita ciertas inferencias sobre la mamá) y ni hablar de la comida: merece un párrafo aparte.
Mientras leía la novela me surgió una inquietud: cuando somos chicos la comida parece más una obligación que un placer, pero extrañamente de grandes, rememoramos la infancia a través de los sabores. En esta obra, el niño casi nunca se ve interesado por la comida, pero esta atraviesa cada uno de los paisajes de su infancia: la tarta de manzanas de Elvira, las salchichas con puré, el Nesquik, el chocolatito Jack, los alfajores Suchard, las masas intocables de la Casa Suiza y el ritual del té que adquiere luego, siendo adulto. Esto, hace a la novela de una cantidad de imágenes sensoriales que deleitan a cada paso y conectan pasado y presente. El niño y el adulto, sus sabores y rituales: el del Nesquik y el del té.
Si hay un gran misterio en esta obra es la muchacha, toda ella está envuelta en un halo de misterio y sensualidad. Hay cosas que no sabemos, ausencias repentinas, retornos agazapados y con olor “azul” (las metáforas son preciosas). Lo no dicho ocupa un lugar importante en la obra, son espacios que tenemos que rellenar como podemos. Eso nos hace también un poco escritores de la novela: ¿a dónde fue? ¿quién llamó? A veces es mejor no decir, más en relación a temas sobre lo que todo ya fue dicho. Esta novela es sobre un niño y su madre. Sobre la situación del país en los 70, ya sabemos, ya tenemos las herramientas para descifrar los enigmas.
En Una Muchacha Muy Bella no vemos una realidad total, sino que somos partícipes de la realidad particular de este niño y su madre. Y no puede ser más maravillosa, delicada y dolorosa; como lo es la prosa de López. Ya en la adultez podemos sentir el desamparo de ese hombre, esa ausencia desgarradora que nunca llegó a duelar, la gratitud hacia Elvira (un personaje hermoso) y la depresión. A partir de la pérdida, del final, es que se comprende en su totalidad la importancia de la reconstrucción de cada momento que el protagonista pasó junto a su mamá.
Siento que si sigo escribiendo, lo voy a arruinar y no puedo permitírmelo con semejante obra. Es de lo mejor que leí en este año junto a La ilusión de los Mamíferos y ya me declaro completamente fan de este autor. Más que recomendado, me parece obligatorio.
Un libro bellamente escrito, muy poético, me trajo reminiscencias de mi infancia, las golosinas (Topolino y el chocolate Jack), el perfume de Avon que mi mamá usaba (aunque el protagonista lo odia 😂) los Titanes en El ring y tantos recuerdos de una infancia similar a la mía, una vecina adorable llamada Elvira, que tuve en alguna ocasión con un nombre diferente pero con la misma amabilidad, una madre bella que vive sola con su hijo en unos años difíciles, que se nota es inteligente, culta y algo misteriosa, que un día desaparece y deja un profundo vacío... Una historia contada desde los recuerdos de infancia de un adulto que no ha podido olvidar a la bella muchacha que era su mamá y que por siempre será esa joven a la que el sobrepasó en edad... hermosa y triste historia, porque a veces la tristeza como la lluvia también tiene su belleza.
3.5* Muy bellamente escrito. Me trajo recuerdos de mi infancia y me encantó leer una novela situada en mi ciudad (soy muy poco patriota en mis lecturas). También me gustó la forma en la que están enfocados esos años oscuros de la historia Argentina. Lo que me desilusionó un poco fue el final, porque me chocó el cambio de tono en la narración, cuando el protagonista y narrador se narra desde el presente y deja de evocar esos aires de niño inocente. Creo que ese cambio es comprensible pero algo brusco, y hubo varios pasajes que hacían gala de muy poco gusto a la hora de redactar sus relaciones sexuales y otras cosas semejantes.
Reconstrucción de los 70s, detallada pero oblicua, a través de la relación intensa y ambigua de un chico de 7 años con su madre, la muchacha muy bella del título. La precisión en la descripción de las sensaciones y las emociones infantiles a través del lenguaje poético es por momentos apabullante. De a poco el contexto histórico entra en la historia, y el libro se vuelve más narrativo. La última parte está escrita en otro tono, un poco discordante, y eso le da un costado áspero necesario. Excelente, altamente recomendable.