Existe una legión de nosotros, millennials, que creció fascinada con el remake que hizo Stephen Sommers de
The Mummy
(Universal Pictures, 1999). Los elementos sobrenaturales de esta película son atractivos, pero lo que a mí en realidad me cautivó fue su tono aventurero y de acción con mucho corazón, pero sobre todo la evocadora representación del antiguo Egipto, a pesar de las imprecisiones que fueron destacando con el tiempo.
Easy
Go es como una versión light de esa historia. Lo admito: esta es una comparación simplista e innecesaria, pero la idea de una expedición en busca de la tumba no descubierta de un faraón es razón suficiente para abrir el apetito lector.
Esta es la tercera novela de Michael Crichton (Chicago, 1942 – L.A., 2008), publicada bajo el pseudónimo John Lange (1966 – 1972), mientras estudiaba en la facultad de medicina de Harvard. Según el chismecito, esta fue en realidad la primera novela que escribió, y lo hizo en aproximadamente una semana. Fue republicada en 1974 con el nombre de
The Last Tomb
.
Como comentaba en mi reseña de The Venom Business, los trabajos de Crichton de esta época me recuerdan mucho a los de Ian Fleming en términos como los siguientes: los personajes masculinos son anticuadamente —mejor dicho, contextualmente— viriles, fumando como chacuacos y muchas veces cosificando a las mujeres; un ímpetu por llevar al lector a lugares exóticos; y hacer gala de automóviles lujosos y propiedades edénicas. Pero en este caso, todo ello es peccata minuta, pues estamos ante un trabajo lindo, muy ameno, con una historia súper alivianada y personajes algo misteriosos, cada uno con sus idiosincrasias, en una experiencia lectora bastante placentera.
En términos generales, la historia sigue al egiptólogo Harold Barnaby, experto en jeroglíficos y quien, tras una exhaustiva investigación, concluye que una serie de documentos ha sido traducida incorrectamente. Barnaby descubre que su traducción indica el sitio de la tumba de un faraón: una tumba que bien podría ser la última por descubrir en Egipto. El lingüista conoce a Robert Pierce, un escritor y periodista a quien, tras unos cuantos tragos, le revela su descubrimiento y le propone asociarse para hallar la tumba y hacerse con el tesoro y con la gloria. Pierce, por cuestiones de su quehacer, conoce justo al grupo de personas necesario para emprender el proyecto, y ensambla un equipo para la expedición. Tras realizar los preparativos, incluyendo una serie de documentos que legitimaban la expedición disfrazándola de un proyecto de investigación en un sitio arqueológico cercano, el equipo establece un campamento, dedicándose durante el día a las labores legítimas y durante la noche a la búsqueda de la tumba.
A pesar de que no hay mucha acción ni aventura en el sentido tradicional, disfruté muchísimo esta lectura. Hasta donde he leído, me parece que se trata de la única novela de Michael Crichton donde no hay una sola muerte violenta. Los únicos fenecidos ocurren en menciones de eventos ajenos a la trama y son más bien datos curiosos. Se trata de una historia con mucho corazón, muy ligera, con toques humorísticos ocasionales, y con giros argumentales y revelaciones que, las más de las veces, sorprenden gratamente.
Como antropólogo, lo que más valoro de esta novela es que la falta de acción hollywoodense se compensa con un espíritu de descubrimiento donde el gran tesoro es el conocimiento. De hecho, esto resulta ser uno de los temas del relato, pues lo que empieza como una empresa con una meta muy específica, deviene un episodio que va más allá del hacerse de una fortuna a expensas del gobierno egipcio. De verdad me parece una cosa maravillosa cómo trasciende la experiencia en la perspectiva de algunos personajes, lo cual hace todavía más satisfactorio el final, pese a que algunas críticas califican el desenlace de anticlimático o absurdo.
Debo señalar que devoré esta novela disfrutando cada minuto del puñado de horas que me tomó leerla. Se trata de uno de los libros más bonitos que he leído últimamente, con una estructura clara, una trama directa, y un grupo de personajes que, aunque con ciertas excentricidades, en realidad transmiten una energía positiva. Ojalá existiera una versión en español para que más personas pudieran gozar de este trabajo fenomenal: lo recomiendo ampliamente.
Crichton, M., Lange, J. (1968). Easy Go (The Last Tomb) [edición eBook]. Open Road.