¿Cómo construir un psicoanálisis contemporáneo, abierto a los intercambios con otras disciplinas y al desafío que impone cada coyuntura sociocultural, sin por ello perder especificidad ni rigor? Luis Hornstein defiende la implicación afectiva del analista y propone una clínica que se articule con los recursos teóricos actualmente disponibles, que en lugar de eludir las condiciones sociohistóricas las asuma. De este modo advierte sobre la necesidad de que el psicoanálisis se actualice para no perder vigencia.
Una obra muy linda de leer, ya que el estilo de escritura del autor es el de una narración casi literaria, en ningún momento se siente que estemos delante de un trabajo académico con un léxico feroz, permite que cualquiera que desee acercarse a su pensamiento pueda hacerlo.
En cuanto a la temática, la aborda con profundidad (no siendo la primer ocasión), destacando la importancia de finalizar tanto con la ortodoxia en el psicoanálisis como el aislamiento teórico en lugar de la pluralidad del campo de saber (lo cual es sumamente necesario si trabajamos en instituciones).
El apartado más destacado reside, en mi opinión, en el desarrollo de la temática borderline, la cual se encuentra en auge actualmente y representa fervientes discusiones en el discurso del psicoanalisis, aporta a la formación el complemento que el trabaja.
En síntesis, una lectura recomendada para quien desee nutrirse de un ensayo crítico, reflexivo y enriquecedor, pero no para quienes no deseen abrirse a la diferencia de lo que las escuelas tradicionales nos enseñan (en especial la lacaniana)