Nunca olvidaré el ruido que hacían los tambores de los concheros en la noche, mientras intentaba conciliar el sueño en un viejo edificio de la calle de Donceles. Me parecía una advertencia debajo hay una ciudad que late y respira, con dioses que no han muerto; rindámosle tributo, porque un día ese mundo regresará... Es imposible dormir a un costado del Templo Mayor sin recibir el influjo de esas piedras milenarias, de las voces que susurran desde las ruinas durante la madrugada. Mi mente se puso a imaginar una historia para conjurar el insomnio que me provocaba esa invocación al lado antiguo y misterioso de la urbe. Quería entender de dónde venimos, y por qué es difícil reconciliarnos con nuestro origen prehispánico; en especial con los sacrificios humanos que practicaron los aztecas. Esta novela une pasado y presente en una misma trama los cuchillos de obsidiana que arrancaron corazones, los indigentes que pululan en las calles del Centro, las construcciones coloniales con fachada de tezontle, los edificios de concreto abandonados al borde de grandes avenidas, las publicaciones sensacionalistas y su lenguaje de violencia, las ventanas arqueológicas que relatan un esplendor perdido; un acertijo cuyo personaje principal es la Ciudad de México, el lugar donde cualquier situación es posible. Arqueólogos convertidos en detectives, vagabundos ataviados con pieles humanas, túneles secretos y catacumbas bajo el asfalto de la urbe, y un asesino ritual con una misión apocalíptica. Toda la sangre es un thriller sobre el universo de los mitos y el ámbito de lo “real”; ambos se necesitan porque se alimentan mutuamente. En medio estamos nosotros, marionetas de fuerzas que intuimos y preferimos ignorar. Hasta que el ruido de los tambores llega a nuestra puerta. (Bernardo Esquinca)
Bernardo Esquinca (Guadalajara, 1972) es un escritor mexicano cuya obra mezcla los géneros policiaco, fantástico y de terror. Su trabajo está fuertemente influido por la cultura pop, especialmente el cine, las series de televisión, la novela gráfica, la nota roja y la pornografía.
Ha escrito novelas, cuento y ensayo. Su primera obra publicada fue Carretera perdida. Un paseo por las últimas fronteras de la civilización (Nitro-Press, 2001), un libro de ensayos que en palabras de Sergio González Rodríguez es “un corte exacto de las obsesiones de su generación”. Bajo el sello del Fondo de Cultura Económica, publicó la novela Belleza Roja, elegida por el diario Reforma como la Mejor Primera Novela de 2005. En opinión de Rodrigo Fresán, “es una perversa historia de amor, un policial donde el detective es quien menos sabe o se atreve a saber”.
Su libro de cuentos Los niños de paja (Almadía, 2008) fue elegido por la SEP para ingresar al programa Libros del Rincón en 2009. Con motivo de la aparición de este volumen, Bernardo Fernández Bef, “Esquinca es un raro entre los escritores de los setenta. Sus historias se adentran sin miedo en los agrestes terrenos de los subgéneros con bastante éxito”.
La novela Los escritores invisibles (FCE, 2009) fue elegida por el diario Reforma entre los mejores libros del año de su publicación. Luis Jorge Boone consideró que “en un medio contaminado hasta el tope de falsos oropeles y sobrepoblado por egos descomunales, Los escritores invisibles agrega una inteligente nota satírica al autorretrato”. En 2011, con el respaldo de la editorial Zeta, publicó La octava plaga.
5 días y 344 paginas despues. Este es el cuarto libro de Esquinca que leo en el año, y quedé bastante satisfecho. Creo que lo preferí por encima de "Carne de ataúd", pero solamente porque es más largo, está mejor sobre llevado y es contemporaneo.
La segunda entrega de la saga de Casasola (recordemos que la octava plaga es la primera y carne de ataud la tercera); la cual se puede leer independientemente de las otras.
Hay un misterioso asesino que se relaciona con cuestiones prehispanicas, y Casasola se ve inmerso en la voragine de corazones y rituals aztecas.
La Fortaleza de Esquinca es su ambientación, es tan jodidamente empatico con los detalles que te hace sentir en los lugares que describe, y si eres como yo (un chico que crecio en el centro de la ciudad) describír así el centro genera muchos puntos.
La historia te mantiene en suspenso, aunque es jodidamente predecible, aunque la lleva de maravilla y el desenlace es bueno (el final no tanto), la predecibilidad (no sé si esa palabra exista) es el punto débil. Fuera de ello, es una novela negra Mexicana que se logra disfrutar montones y que te aseguro que las paginas se te van como agua.
Recomendable para asidudos de novela negra Mexicana, extranjera o simplemente suspenso.
Meh. Medio defectuoso. Y eso que estoy siendo relativamente buena onda. Al final la novela se salva de ser un choque de trenes completo por un par de cosillas, más que nada folklore, pero fuera de eso estructuralmente está mal. Mal, mal.
Un cruce entre novela negra y thriller, más o menos algo así como 'Ángeles y Demonios Chilangos', pero carente de una progresión de la trama que sea interesante, que haga que el personaje principal tenga algo de agencia y arco y que resulta en un final anticlimático, donde la mitad de las subtramas se quedan al vilo y no queda claro cuál es el objeto final de lo que busca el asesino (a menos que toda la serie de Casasola vaya a confluir en un mega-evento, pero hasta el momento hojeando Necropolitana no parece que sea así todavía). Además, la identidad de éste me pasmó no tanto por lo obvia, sino porque era tan obvia que pensé que iba a haber un giro que también iba a ser obvio, sólo para no existir. ¿Qué diablos? Y por último el autor reproduce verbatim narrativas sobre la Historia de México tan obsoletas que me parece sorpresivo que alguien las siga reproduciendo fuera de una conversación en redes sociales.
Por otra parte, Esquinca es razonablemente culto y le gusta poner referencias aquí y allá. Está muy enamorado de las cantinas del centro y al igual que muchos periodistas, romantiza la tradición más morbosa de la prensa nacional. Yo no le veo la gracia ni a uno ni a lo otro, pero me gustó que me incomodara porque ése es el propósito de una buena novela negra. Mostrarnos la realidad sórdida bajo nuestros lugares cotidianos. Si uno lee algo así de una ciudad que no conoce o en la que sólo ha sido turista le parecerá una anécdota. Pero si lee algo así de la ciudad de la que es entonces la novela cumple su cometido. Por eso rescata una estrellita.
Una historia que recoge todo lo que México puede dar a través de su historia, arqueología, cultura y el mundo prehispánico. Bernardo Esquinca nos presenta a Casasola, un periodista de la nota roja (que además puede hablar con los muertos) que se inmiscuye en un curioso caso de asesinatos relacionados con el mundo prehispánico, donde un asesino ritual está ofreciendo sacrificios a los antiguos dioses aztecas.
Sin duda Esquinca se ha convertido en uno de mis autores favoritos, ahora me llevó de la mano por los lugares turísticos de la ciudad de México, aquellos lugares que guardan secretos y que fueron sepultados por los españoles con sus iglesias, tratando de olvidar los ¿horrores? de los sacrificios aztecas. En esos lugares enterrados yace, para Esquinca, un secreto maravilloso lleno de misterio, fantasía y quizás dioses que buscan volver para saciarse nuevamente de toda la sangre.
Definitivamente uno de mis libros favoritos del año, me hizo sentir mucha curiosidad respecto a nuestro país y su pasado, una gran narrativa de parte del autor, me sorprendió tanto que por días no pude dejar de pensar en la increíble trama y personajes mientras caminaba por la ciudad de México, me hizo sentir ese temor a la ciudad, como si esta tuviera un poder propio, esta vivo, es uno más de nosotros. Aparte que recomienda muy buenos lugares y cantinas. Es increíble!!!
Me declaro "fan" oficial del talento de Esquinca,Demonia y este han sido los favoritos. Me gustó leer una novela de él, seria redundante repetir las cualidades que he mencionado en otra reseñas de los libros que ha escrito, sólo quiero decir Bravo!captó de nuevo mi atención, es un libro que me gustó mucho.
Como lector, sólo le encontré un pero a esta novela: la identidad del asesino la descubres enseguida... Y no creo que eso haya sido intencional, pero eso tiene más que ver con mi gusto que otra cosa, por lo demás, Esquinca es EL autor de novela negra de México. Muy recomendable.
Me atrapó mucho al principio y me gustó aprender sobre mitología azteca (como el ahuizotl), pero el desarrollo de personajes femeninos deja muchísimo que desear. Más policíaca que de terror, pero en fin.
Lo mejor del libro es la relación de lugares del centro histórico de la Ciudad de México que indudablemente invita a la curiosidad, la historia es buena, desarrolla muy bien la novela, los personajes bien configurados sin embargo falta un último golpe para dar knock-out al lector.
Me encantaría poder darle 5 estrellas pero no se puede.
Es una novela negra que toma elementos de la mitología mexicana para contextualizar una serie de eventos terribles en pleno centro histórico de la CDMX (lugar que por cierto, adoro con el corazón)
Me encanta como escribe, me emociona su narración. Sin embargo peca de simplista en algunas cuestiones de la trama. Casasola es un personaje entrañable que a lo largo de 2 libros ha ido desarrollandose entre lo real y lo fantástico de una forma que no me esperaba. Tanto él como un par de personajes más que son bastante rescatables son lo que le dan profundidad a la novela.
Ahora bien, considero que Esquinca tiene todos los elementos para convertirse en uno de los grandes escritores mexicanos, sus cuentos son muy buenos, no tiene miedo de enfocarse al mercado popular, espero leer muchas cosas como esta.
Y espero, de corazón, que la próxima vez no resulte todo en algo tan simplesco. Maldita sea.
La novela va de Casasola el reportero de nota roja que puede hablar con los muertos en sus sueños. En esta aventura hay un asesino en serie que intenta recrear los sacrificios aztecas y traer de vuelta los antiguos dioses. Es también un recorrido por el Centro Histórico de la Ciudad de México. Donde vemos como van aflorando esas ruinas aztecas como dientes en medio de los edificios que se hunden. Como un funesto presagio de los tiempos por venir. Una novela amena para quienes les gusta la novela negra, de misterio, terror y fantasía.
Bernardo Esquinca narra la historia de un asesino serial, lo cual puede ser un lugar común. Sin embargo, la manera como trata el tema, en el contexto de la Ciudad de México y la tradición mexica, le da un agregado muy atractivo. La verdad, no tengo palabras para reseñar este libro que me ha entretenido literalmente, primero con la intriga por saber la identidad del asesino, segundo porque todo sucede en mi querida ciudad, tercero a causa de la presencia de la arqueología y la antropología, cuarto debido al género negro del relato y quinto por el final, de lujo. Cualquiera que lea estos comentarios, le recomiendo mucho TODA LA SANGRE, porque Bernardo Esquinca en este relato demuestra que es un escritor de alta calidad, de lo mejor que tiene hoy la literatura mexicana.
Aparecen restos humanos, crímenes, en sitios arquelogicos de la Ciudad de México, y Casasola tiene que hacerla de reportero y detective para conseguir la primicia de la historia, y llegado el momento intentar detener al culpable, un libro muy interesante, que se siente cercano
debo admitar que cometí la tontería de leer este libro, el segundo de una trilogía, antes de leer cualquier otro de este autor. sin embargo, aunque pude haber tenido más contexto, no necesité ese primer libro para disfrutar este. funciona muy bien por sí solo — hasta el final, que no tocaré por ahora.
esta novela es interesante, le da un twist a las novelas negras de detectives, pero no uno tan drástico, pues cómodamente cabe dentro del canon del género. es divertida, intrigante y emocionante. no me encantó el desenlace, pero me quedo con ganas de leer las otras dos novelas.
Me encanta la narrativa del libro, como nos va transportando por lugares del D.F. emblemáticos que muchos que somos de "provincia" solo hemos escuchado mencionados. Escrito de una forma fluida, nunca llega a ser pesado, no abusa de las groserías que es algo inherente del mexicano pero que en libros y filmes se siente forzado o falso. Me parece un poco predecible ciertos puntos de la trama, aún así lo califico con 5 estrellas por que de verdad merece la pena ser leído por mas personas, principalmente por los que les interesa adentrarse en la cultura mexicana tanto antigua como contemporanea.
La verdad decidí leer este libro porque La octava plaga me había dejado fascinada. Desgraciadamente, los detalles y elementos que me habían encantado tanto en el primer libro desaparecieron o fueron reemplazados: en un inicio me costó agarrarle el ritmo porque era muy diferente pero supongo que también en eso radica que sea una gran secuela.
En esta nueva entrega, seguimos al periodista de nota roja Casasola con un nuevo caso insólito: corazones humanos han sido encontrados en el Museo del Templo Mayor. Una vez más, Esquinca combina elementos históricos, sobrenaturales, terroríficos y fantásticos que convergen en una historia llena de suspenso, por develar quién es el asesino detrás de todas estas estas muertes.
Precisamente, en esta nueva aventura Bernardo nos aviente de forma más directa al corazón de la Ciudad de México. Y no sólo a través de sus bares o habitantes, sino a través de la historia, de la cultura que los españoles quisieron enterrar pero que sigue latente.
Aunque sigo prefiriendo el primer volumen, creo que continuaré con la saga.
Quizá por motivos personales pero, estoy convencido que en México hay una gran necesidad de abrirse a propuestas nuevas y en especial, en lo que tiene que ver con géneros. Tal vez por eso me pareció doblemente refrescante leer esta novela de Esquinca quien combina el género policíaco con cierto realismo mágico.
Este libro es un viaje inesperado por las calles de la Ciudad de México y varios puntos de nuestra historia, cultura y mitología.
Siendo muuuuy honestos, creo que la historia y la propuesta son mejores que la hechura del escritor. Varios de sus personajes parecen indestingibles entre ellos, hay diálogos demasiado desafortunados y queda muy claro que escribir personajes femeninos no es su fuerte.
Sin embargo, todo es pasable con tal de tener la oportunidad de conocer esta interesante historia.
Me siento muy feliz de haber escuchado la recomendación y conocer esta novela.
Qué decepcion. Una trama predecible que está plagada de inconsistencias, un ritmo discordante y personajes que básicamente... existen. Normalmente, esto estaría bien, pero no estoy bromeando cuando digo que alrededor del 85% de los personajes de este libro que se supone que nos deben de importar podrían eliminarse de la historia y no te darías cuenta. Definitivamente puedes decir que esta es la "parte intermedia" de una historia más grande que podría hacerme perdonar algunos de sus problemas, pero... wow.
Nota al margen: este libro tiene uno de los personajes femeninos peor escritos que he leído. Imagina todos los peores clichés de "mujer escrita por un hombre" y es básicamente ella.
Una lectura entretenida si te gustan las novelas de crímenes y misterio. Situada en Ciudad de México, la historia alude a elementos de la cultura mexica, sus sacrificios y sus dioses, eso es lo que más me pareció interesante.
A pesar de que la obra subvierte algunos elementos clásicos de la novela policíaca, en otros aspectos sigue reproduciendo discursos tradicionales. En otros momentos, me costaba creerme las reflexiones del reportero Casasola. Me parecieron forzadas. Sin embargo, es una lectura que recomendaría.
Este libro me lo prestaron pensando que me gustaría mucho. Es el primer libro que le pongo una puntuación tan baja que me siento hasta mal. Es la clásica novela sobre un criminal incógnito pero le añade interés el hecho de que se desarrolla en CDMX, incluye lugares que aún están y eso lo valoro al 100% ya que incluso puedes buscarlos desde maps (si no eres de allá). El final me dejó interesada por leer el siguiente tomo, pero dudo mucho que eso suceda…
Breve, trepidante y entretenida. Diferente. Combina elementos de fantasía y mucho trasfondo histórico de la mitología prehispánica en México, lo que me encanta.
Por la trama, el asesino es BASTANTE obvio desde el minuto uno que lo presentan, por lo demás bien, sin duda quiero continuar la saga, el cliffhanger me dejo interesada.
2.75 Toda la sangre llega a mi biblioteca a causa de mi búsqueda personal de thrillers/policiales latinoamericanos de calidad. En ella, Esquinca escribe un misterio que se destaca por la construcción un ambiente mexicano contemporaneo. El clima es pesado y acelerado como el de cualquier urbe pero se diferencia por el entretejido que el autor confecciona con su comida, arquitectura y, por supuesto, con su vínculo con la historia y sus pueblos originarios. El lazo entre la motivación de los crimenes y la reimposición del pasado robado es interesante pero, a mí parecer, se queda un poco en pañales. Lo que quizás encuentre cierto sentido, siendo que este libro forma parte de una saga en cuya continuación, probablemente -espero- se retome algo de esto. Más allá de estos puntos, el suspenso me pareció bastante llano y su desenlace un poco predecible. Algunas líneas y personajes que emergen hacia la mitad del libro me resonaron inconexos, anudados debilmente hacia el final de la trama. Por otro lado, los personajes tienen una impronta machista y murakamieska, en donde los hombres son tipazos inteligentes y sufridos y las mujeres son primero un escote y después una fuente de información útil/motivación para los protagonistas. Igual no se preocupen, hay solo dos mujeres en toda la historia entonces una se olvida… De todos modos, hay algo en su impronta y escenarios latinos que me llama. No descarto volver al autor en otro formato o por fuera de esta serie. Recomiendo esta historia solo para quienes, aún con estas aclaraciones, algo de esto le convoque.
¿Estamos preparados para el regreso de los antiguos dioses? 💀💀💀 En este libro encontramos que nuestro protagonista está haciendo un reportaje para el Semanario Sensacional, un periódico de nota roja, sobre los vagabundos de la zona centro, por lo que ha tomado la decisión de hacerse pasar por uno de ellos.
Mientras él se haya haciendo su investigación de campo, comienzan a ocurrir extraños acontecimientos y asesinatos en las zonas arqueológicas del centro de la ciudad. Lugares como la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco o el mismo Templo Mayor se ven cubiertos otra vez de sangre, con lo que comienzan a moverse antiguas fuerzas y antiguos dioses que no alcanzamos a comprender.
Con ese escenario tan "apetitoso" para la nota roja, el jefe de Casasola lo invita forzadamente a poner pausa al primer reportaje en el que trabajaba para inmiscuirse en la búsqueda del Asesino Ritual, que usando la cosmologia mexica y los presagios funestos está sembrando el miedo, pero también la curiosidad por el pasado precolombino.
Sin duda alguna, Bernardo Esquinca sabe cómo crear atmósferas llenas de zozobra y misterio, además de que los escenarios son tan cercanos y conocimos que no resulta difícil imaginar cada escena.
Cuéntenme, ¿han leído a Bernardo Esquinca? ¿Les llama la atención esta historia? ¿Cuál es su dios mexica favorito? Acá nos leemos siempre.
Nota: si bien es una saga, la historia sí puede leerse sin haber leído La octava plaga
Luego de leer Toda la sangre, por fin doy por terminada la trilogía (no los leí en orden). La historia de Casasola fue mi primer acercamiento a Bernardo Esquinca y me sorprendió para bien.
En este libro (el segundo) el periodista recién adentrado a la nota roja se ve involucrado en la investigación de varios asesinatos que tienen relación con un "asesino ritual" el cual dejaba los cuerpos en distintos recintos prehispánicos ubicados en la Ciudad de México, a la par que realiza un reportaje especial sobre los indigentes.
Me gustó mucho que se mezclara la novela negra con el periodismo y se hagan tantas menciones de personajes y lugares emblemáticos de la CDMX. En este libro en particular se mencionan muchos lugares que conozco y eso me hace sentir más proximidad con la descripción y las vivencias de los personajes.