La inspiradora historia de Srta. Lylo, o cómo el bordado puede enmendar, reparar y construir una vida.
«Srta.Lylo consigue atravesarte intensamente con la aguja y el hilo. Las puntadas se convierten en un idioma cargado de sutileza y sensibilidad. Este libro es mucho más que un libro sobre es una absoluta obra de arte y generosidad». Agustina Guerrero
«A mí, el bordado me salvó», nos dice la narradora al inicio. Hasta los treinta y cinco años, su vida discurrió como un punto hilván. Pero al decidir ser madre, comenzó un vía crucis de ilusiones, de soledad, de culpa, que transitó hasta hallar en el bastidor una inesperada salida. Hoy, con el nombre de Srta. Lylo, teje su historia de aprendizaje y búsqueda de identidad, una historia que se entremezcla con la de otras mujeres, como Jane Austen, May Morris o Louise Bourgeois, cuyas trayectorias fueron atravesadas por la aguja. Un emotivo relato lleno de delicadeza y ternura, una guía de iniciación al bordado y a la vida.
Loly Ghirardi, conocida como Srta. Lylo, es una bordadora y diseñadora gráfica argentina que ha hecho de Barcelona su hogar desde hace dos décadas. Inició su carrera estudiando en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y trabajando en numerosos proyectos de diseño, hasta que el bordado la atrapó y se convirtió en su pasión irremediable.
Con bastidores, hilos y agujas, Lylo crea piezas únicas y experimenta en diversos soportes. Su presencia en las redes sociales es notable, con una base de seguidores que supera los cien mil seguidores. Además, comparte su conocimiento y amor por el bordado impartiendo talleres en España y en plataformas digitales como Domestika, donde ha acumulado más de cincuenta mil alumnos. “Diario de una bordadora” (Lumen, 2023) es su primer libro y narra cómo se sumergió en el mundo del bordado y cómo esta forma de arte la rescató en momentos cruciales.
A menudo, Srta. Lylo parece una figura anacrónica en el tiempo, inmersa en el bordado de recuerdos que la conecta con el pasado, el presente y seguramente el futuro. Si la ves paseando por la calle, es muy probable que esté observando todo a su alrededor con curiosidad. No es una exageración; ha creado obras inspiradas por la belleza cotidiana que encuentra en su entorno. Desde una baldosa hidráulica hecha con PunchNeedle hasta un conmovedor bordado de su perra Maga, inmortalizada con agujas e hilos para la eternidad. También ha tejido fotos con la técnica del stumpwork y ha transformado el recuerdo de la boda de sus abuelos maternos en un emotivo bordado phototransfer.
Srta. Lylo es una artista apasionada y curiosa que nunca se cansa de explorar y crear, y su historia es tan única y colorida como sus bordados.
Srta. Lylo antes de ser srta. Lylo era “solo” Loly, antes de que el bordado se cruzara en su vida. Antes de que llegara para salvarla. Así, Loly y su alter ego, que son ambas dos caras maravillosas de la misma moneda, narran en ‘Diario de una bordadora’ una experiencia vital, la de cómo entre aguja e hilo, encontró refugio, alegría y compañía en un momento dónde necesitaba algo a lo que agarrarse.
Es difícil no conmoverse y sacar mucho de lo que pensar de la historia personal que cuenta la autora, más allá del bordado. La experiencia de intentar ser madre y no lograrlo es un camino doloroso y solitario que muchas mujeres recorren, donde se somete el cuerpo a tratamientos, mientras la cabeza libra su propia batalla y con todo, la vida sigue. Un texto sincero y valiente, abrirse en canal así, exponerse y compartir es mostrar la vulnerabilidad propia que nos enseñan desde pequeños a esconder. Describir procesos dolorosos y revivirlos no puede ser algo fácil y, aún más duro, poner sobre el papel sentimientos de los que no sentirse orgullosa, como la envidia de ver otras mujeres con sus bebés, cuando tú no puedes.
Un libro bellísimo en palabras y en imágenes, decenas de bordados de Loly llenan las páginas y acompañan a los textos. Importante e inspirador, duro y luminoso. Loly se convertirá seguro en referente y compañera para muchas mujeres que pasen por lo mismo que ella. Un paseo por una vida que empieza siendo ajena, pero que según lees pronto se convierte en una conversación con una amiga, a la que abrazas y escuchas porque no puedes hacer más que eso, estar.
¿Y qué hay del bordado? Pues mira, si estás buscando una nueva actividad-refugio, este es tu libro también. Imposible no querer iniciarse en este arte, tras recorrer estas páginas, tras verte en otras mujeres que en hicieron magia con los hilos. Además, información para iniciarse en el bordado, el libro también incluye la historia de varias mujeres geniales cuya vida no puede separarse de las agujas: Jane Austen, Louise Bourgeois, May Morris…
‘Diario de una bordadora’ ha llegado a mí en un periodo que no recordaré como el mejor, pero me ha abierto la puerta a un mundo que me da paz y se convierte en un regalo que lo olvidaré nunca.
Conocí a Loly por un curso de Domestika y quedé rendido con su estilo al bordar, una verdadera artesana. Este diario cuenta su historia: la artística y la personal, desde una honestidad brutal y reflexiona sobre cómo convirtió su corazón roto en arte. Una gran edición.
Diario de una bordadora es un emotivo recorrido por el diario artístico e íntimo de la autora, Loly Ghirardi, el relato de cómo el bordado salvó su vida, la rescató, de esa búsqueda de la maternidad que la llevaba hacia un punto de no retorno... y como durante el proceso encontró la felicidad y nació la Srta. Lylo.
Me ha parecido un relato muy emotivo, en algunos momentos duro de leer, pero una realidad de muchas mujeres. Contrasta con lo bonito que es el libro, la descripción tan precisa de los tipos de puntadas, los detalles de sus bordados y como va desarrollando un talento, "creando", durante el doloroso proceso de la búsqueda de la maternidad.
Llegué a Srta Lylo por el podcast de Valeria Palmeiro. Es un libro que merece ser leído en físico. Yo lo leí en Kindle y lo disfruté mucho. Me encantó como todos los puntos finalmente se unen.
Amo esos libros en los que el autor entrega su alma!!!! y este sin duda es uno de ellos. Gracias Srta. Lylo, por mostrar tu alma y permitirme acompañarte en cada palabra, en cada imagen, en cada puntada.
Me ha encantado leer la historia personal de la srta. Lylo. He devorado el libro y cada página me ha transmitido belleza, y tristeza, y alegría. Las imágenes de cada bordado, llenas de sentimientos y delicadeza, me han emocionado mucho.
«No hay que exigirse tanto, pensaba, y lo aplicaba en el bordado, pero no en la vida»
La maternidad frustrada. «Cuando se quiere ser madre, la visita al baño podía ser un pequeño triunfo o la peor de las derrotas. Fue uno de mis secretos mejor guardado». Una maravillosa forma de contar una experiencia, un testimonio, cómo metabolizar la frustración de no ser madre. Un deseo, que no formaba parte en un principio de las prioridades, pero de repente se convierte en necesario. Algo natural, que marca una vida. Y aquí llega el valor de esta obra, la manera de afrontarlo.
Todo el mundo tiene algo que opinar, pero la ansiedad por ser madre no necesita de opiniones…, no pasa nada, no eres ni la primera mujer ni serás la última, estas y otras como, los hijos están sobrevalorados y te lo digo yo que tengo tres, es mejor adoptar un perro, lejos de animar, cargan de culpa. Loly no solo pensaba en ser madre, sino en hacer padre a su pareja. No es fácil para ninguno de los dos. Hay que sanar, aligerar el peso de esa mochila.
«Bordar una forma íntima de liberar la ansiedad»
Pintar, esculpir, escribir…, bordar, una expresión de nuestra alma. La creatividad como terapia. Lo que no se puede expresar con palabras, se hace en cada puntada. Liberación. «En el bordado la frustración es una enemiga implacable», pero Loly no iba a dejar de bordar por la culpa, por apretar el hilo, por fruncir la tela, por elegir mal los colores o por lo que fuera. Bordar se convierte en un refugio, y allí aprendió a disfrutar del error, siendo estos grandes maestros.
Que bonito encontrar personas en el mundo como Srita Lylo. Es prueba real de que el bordado a mano a veces llegará a tu vida a enmendarte el alma. Un hermoso texto para quienes aparte de querer aprender cosas básicas, tanto teóricas y prácticas, sobre el bordado tienen la inquietud de saber porque les produce tanta calma y comfort.
Hay libros que no solo se leen, se sienten. Diario de una bordadora es uno de ellos: duro, honesto, real. Con una prosa que duele y a la vez abraza, desnuda la infertilidad en toda su complejidad.
Alguien muy cercana a mí está viviendo este camino, y cada palabra me ha atravesado. Este libro pone voz al silencio, al duelo que tantas llevan en soledad, y nos obliga a mirar de frente una realidad que la sociedad esquiva.
Las fotografías de los bordados de Srta Lylo son increíbles: no solo ilustran las emociones narradas, sino que las intensifican, transmitiendo con hilos lo que a veces no alcanzan a expresar las palabras.
Un testimonio necesario, que incomoda porque refleja la verdad, pero también ilumina porque en ella hay belleza y resistencia.
¨Tenemos la idea de que, con esfuerzo y con muchos intentos, las cosas al final suceden como queremos. Pero no siempre es así, y es doloroso el proceso de desencanto con la realidad... en la vida, el punto atrás es el que le da sentido a todo lo que nos pasa: es el que une las vivencias, los dolores, los errores, los incorpora a la trama y nos obliga a dar puntadas hacia adelante.¨
He visto este libro en varias ocasiones antes de leerlo y en ninguna de esas veces me digné a leerlo. Y por algún motivo, esta vez, estando en Argentina de visita, también habiendo emigrado a Barcelona, en edad de planificar maternidad y siendo una persona con mucho interés por los hobbies en artesanías y manualidades, este libro me encontró para fluir por la vida de Srta. Lylo para dejarme una nueva perspectiva del querer y de lo que la realidad puede ofrecer.
Disfruté cada hoja de este libro. Entre su prosa, las muestras de bordado que plasman cada paso de la historia como fotos, y la presentación única de las bordadoras conocidas, mujeres fuertes y creativas, este libro sin duda es uno de mis favoritos de la lectura contemporánea.
El bordado no ha sido una de las manualidades con las que he experimentado porque las obras que vi nunca me gustaron. Pero luego de ver las obras de esta mujer, creo que me puede gustar y mucho. Y espero este año hacer mi primera obra.
He disfrutado tanto del libro que se me ha hecho corto. Espero algún día cruzarme con alguna obra o quien sabe, con la misma Srta Lylo.
Hay algo muy hermoso y humano en las historias de las personas y como se entretejen con el arte, este libro fue conmovedor y bastante inspirador. Tambien fue muy interesante y me abrio una puerta de un mundo que no conocia, ahora siento un sacrilegio total no haber sabido antes nada sobre el bordado y lo importante que fue y es en la cultura y en la historia y para las mujeres. Este libro me encanto, y a pesar de que soy una persona diferente hay algo que de cierta manera relacione con mi familia y vivencias e historias de gente que conozco e incluso cuando habla de sus mascotas me acorde de mis gatas, hay algo muy lindo de las experiencias personales unica individuales y a la vez de cierta manera universales. Tambien amo la manera tan sincera y emocional en la que esta escrito todo, es hermoso.
"Diario de una bordadora" de Srta. Lylo es, sin duda, uno de los libros más originales, sanadores, emotivos, didácticos y cuidados que he leído nunca. ¡Qué generosidad y valentía las de la autora al compartir su historia vital, su aprendizaje y su destreza con la aguja! Una autobiografía acompañada de imágenes de bordados, de la vida de mujeres bordadoras relevantes a lo largo de la Historia, de patrones y explicaciones. Un regusto final de esperanza, calma y sororidad en tiempos convulsos. Y una tentación enorme de seguir investigando sobre el mundo del bordado incluso para una renegada de las manualidades como yo. Desde luego, un descubrimiento difícil de olvidar y que va directo a lo más alto de las mejores lecturas de 2023.
Sigo y disfruto de los procesos y bordados de Srta Lylo desde hace mucho tiempo, creo que cuando hizo uno de sus primeros cursos presenciales debí de encontrármela por internet. Sentía envidia por no vivir en Barcelona e ir a sus clases semanales. Y por ella empecé a bordar. Y aunque no lo hago tanto como me gustaría me encanta saber hacerlo y ver todas sus obras de arte. Esta historia (su historia) es tan delicada, especial y llena de fuerza como sus puntadas. Gracias por compartir tu camino en un libro tan cuidado y que ya quiero releer, Loly. Porque este lado de la maternidad también hay que contarla y permitir que muchas encuentren consuelo y palabras a sus pensamientos. Ojalá me encuentre uno de tus bordados, prometo cuidarlo para siempre.
Buenas tardes de #lunesdereseña te deseo 😉 a tí, que me lees 💜
Hoy os traigo la reseña de #diariodeunabordadora de la @srtalylo que me compré hace dos ferias del libro de Madrid y que no había leído aún 🥰
No conocía a Loli, me compré su libro porque me gusta bordar y soy artesana 😊 también, a pesar de tener esa parte de mi vida un poco parada. Confieso que después de leerte me han entrado muchas ganas de volver a mis agujas en cualquiera de sus variantes 😍
Ya en los primeros párrafos del libro empaticé totalmente con la autora, yo tampoco vengo de un linaje de tejedoras ni artesanas y sin embargo he tejido, bordado y cosido mucho en mi vida 😊 disfrutando de cada puntada y sintiéndome muy realizada con toda esa variedad de labores que me han hecho tan feliz 💜
Ayer lo hablaba con una amiga a raíz de otra lectura que terminé. Cómo las mujeres después de vivir experiencias traumáticas y dolorosas buscamos expresarnos de una forma o de otra a través del arte, como válvula de escape y sanación 💜
A pesar de no haber pasado por las experiencias personales tan dolorosas que ha vivido ella, he empatizado muchísimo y me ha parecido una historia preciosa y admirable.
Un ejemplo de superación y de resiliencia en un entorno social tantas veces tan hostil con las mujeres que quieren tener hijos y se les pone todo tan difícil 😓 Un libro durísimo que me ha llegado al corazón 🥹
"La aguja me atravesaba en la tela y en la vida".
" El hilo que cambia de manos. La continuidad de mi existencia".
he tenido los honores de haber atendido uno de sus talleres presenciales de bordado, una de las experiencias más bonitas de mi vida y un placer haber podido conocerla en persona, Srta.Lylo(Loly) es una persona que deja huella y esta obra tan generosa es un reflejo fiel de la tremenda sensibilidad y pasión en lo que hace y en ella habita, aunque no seas amante del bordado, recomiendo leer este libro porque aunque provoque un nudo en la garganta también enseña a que siempre hay un medio para la sanación y cómo reinventarse aunque el dolor siempre persista, por no hablar de los excelentes y preciosos bordados que aparecen en el libro, todos ellos obras de las manos de Srta.Lylo
Maravilloso. Para cualquiera que haga labores, este libro es una delicia. Una edición muy cuidada con unas imágenes magníficas de sus bordados. Sin embargo, lo que más me ha gustado es la manera en que Loly abre su alma y sus sentimientos. La maternidad es un tema muy duro y debemos aprender a tener más cuidado a la hora de hablar del tema ya que no sabemos la batalla que cada mujer tiene con la maternidad. Me ha encantado el libro. Aprendí a bordar con los cursos de Srta Lylo y el sentimiento es tal cual lo va describiendo la autora.
Me re encantó. Un libro muy lindo que combina un momento muy duro para la autora, su forma de buscar sanarse e historias de bordadoras que con su arte y trabajo logran expresarse y desarrollarse como personas. Disfruté mucho las analogías entre puntadas y la vida misma. Me gustó mucho descubrir que algo con lo que yo me relajo y disfruto tanto tiene tantos alcances. Una muy buena lectura que además inspira a seguir aprendiendo y bordando. Además tiene una forma de escribir muy auténtica, en la que la voz y el estilo de Loly son claras y genuinas, lo que le da personalidad y hace que quien lee sienta conexión, y más si tienes el privilegio de conocerla! Me quedo con esto: Después de décadas de avances tecnológicos que han convertido los objetos y los diseños en reproducibles al infinito, crear con las manos se ha vuelto un acto radical. Bordar nos permite ser únicas, auténticas y personales y, a la vez, conectarnos con las mismas técnicas que han tejido, desde tiempos inmemoriales, la historia de la mujer. Bordar hoy nos da una voz propia. Bordando formamos una comunidad.
Concuerdo con la autora que el bordado es una terapia sanadora cualquiera que sea el padecimiento. Yo he bordado durante años y me ha ayudado mucho con mi paz mental. Me pareció muy original la forma en que mezcla la narración y fotografías de bordados. Sin embargo, no estoy muy de acuerdo con algunas ideas y siento que le puso mucha crema a sus tacos en ciertas situaciones. Pero en fin, está a meno y rápido de leer.
Este libro no es un libro... Este libro es refugio, hogar, ternura, intimidad, calma... No tengo palabras suficientes para describir lo precioso que son estas páginas y la historia que en ellas cuenta Lylo. Es un abrazo tierno y calentito al corazón para todos aquellos que nos encanta el arte del bordado y que es terapia para nuestras almas. Mi Biblia de los bordados, sin duda.
La cosa muy hermosa de contar la propia historia, del ejercicio autobiográfico. Nos cuenta su historia, nos muestra sus costuras, sus dolores. Pero también es la carta de amor a aquello que la sostuvo mientras la herida estaba abierta. De aquello que le permitió imaginarse y hacerse otra vez. Lo amé.
Una historia de superación personal, cómo afrontar las vicisitudes de la vida es algo que dice mucho de una persona y me ha encantado la forma de enfrentarlas la Señorita Lylo. Nos cuenta algo muy íntimo y nos da esperanza de reconstruirnos. Es inspiración pura.
Me ha gustado mucho el enfoque: hilar su problema, la infertilidad, a través del bordado, de cómo éste pasó de un hobby buscado para distraer la cabeza a ser su trabajo y columna vertebral de sus últimos años.
Una preciosidad de libro, a pesar de la tristeza que puede desprender en algún momento, pero es la vida misma. Para degustar y volver a él de vez en cuando. Para los amantes del bordado y/o cosas bonitas.