Año 1069 de Nuestro Señor. Cristianos y musulmanes libran una lucha sin cuartel en Hispania, divididos a su vez en reinos y taifas arrasados por disputas intestinas. En ese mundo despiadado, Auriola relata a su nieto Diego la gesta de su abuelo Ramiro, caballero de frontera caído en combate al servicio de su rey, mientras defiende sola la tierra que su esposo ganó con la espada. Abuela y nieto deberán sobrevivir a las guerras fratricidas entre Navarra, León y Castilla, salvar el legado familiar y plantar cara a la brutal acometida de los almorávides.
Además de una obra que refleja en toda su crudeza y fascinación una época determinante de España, La Dueña es un emotivo relato que llega al corazón y que nos muestra cómo los grandes conflictos de la Historia afectan a miles de historias anónimas escritas con sangre y sudor.
Isabel San Sebastián (Chile, 1959) es periodista todoterreno. Ha trabajado en prensa (ABC, El Mundo), radio (Ser, Onda Cero, RNE, Cope, esRadio) y televisión (TVE, Antena 3, Telecinco, Telemadrid y 13TV), actividades a las que roba tiempo para dedicarse a su pasión de escribir. Autora de diversos ensayos, ha publicado en La Esfera de los Libros La visigoda (2007, Premio Ciudad de Cartagena), Astur (2008) e Imperator (2010). Sus dos últimas novelas, Un reino lejano (2012) y La mujer del diplomático (2014), se han publicado en Plaza & Janés. Todas ellas han gozado de gran éxito, superando los 300.000 ejemplares vendidos.
Primera novela que leo de la autora, y la verdad que me ha sorprendido mucho y para bien, iba con miedo porque este momento histórico no es de mis preferidos pero lo ha superado con creces. Comenzamos conociendo a Ramiro y tras un salto en el tiempo vamos a conocer a la gran protagonista de esta historia Auriola, contándole a su nieto Diego las hazañas de su abuelo y todo lo que ha conseguido, para que siga su ejemplo. A lo largo de esta novela vamos a conocer quien fue Auriola, un personaje que no fue real pero que pudo ser cualquiera de las mujeres que vivieron en el siglo XI. La historia cuenta el momento donde los reinos cristianos avanzan para hacerse con todas las tierras que puedan. Auriola en todo es caos es enviada por su familia a la corte de Pamplona para servir a la hermana del Rey Sancho, Urraca, la prometida de Alfonso V de León, y además cuidara también de los dos hijos pequeños de Urraca. Auriola gana la confianza de la reina y el cariño de sus hijos y vera desde sus propios ojos todos esos secretos palaciegos hasta que encuentra a Ramiro, caballero del rey, el que será su marido, esta parte de como se conocen y todo lo que viven esta contada de una forma muy bonita, muy sencilla y ágil. La autora por medio de este personaje y la importancia que tuvo, ya que acabo convirtiéndose en “ LA dueña” de todo, quiere homenajear a todas las mujeres que defendieron y cuidaron sus tierras y a los suyos,
Sin duda la labor de investigación y documentación exhaustiva es magnifica, muchos hechos históricos, poca invención y todo escrito de una forma que no cansa. Una historia que mezcla realidad y ficción de forma muy natural. Añado que me costo entrar en el tema, pero después todo fue muy bien, incluido los vocablos de la época, y sin demasiadas descripciones absurdas.
Asique si te gusta la novela histórica, y mas la parte de la Reconquista de España, es un buen libro con el que no te vas aburrir y además aprenderás muchas cosas.
Es el segundo libro que leo de Isabel San Sebastián y éste me ha gustado más que el anterior. Quizás 5 estrellas sean demasiadas, pero no hay forma de puntuar con un 4,5. De este libro me ha encantado dos aspectos, el primero cómo te describe la vida de las mujeres de la pequeña nobleza durante la edad media. Hasta la fecha, todos los libros que he leído sólo hablaban de ellas de forma superficial. No tengo dudas que en una época tan turbulenta estas damas debían de ser algo fuera de serie para sobrevivir y llevar las riendas de sus propiedades y vasallos y la autora lo describe de una manera muy buena. El otro aspecto es la irrupción de los almorávides y de cómo transformaron la vida tolerante de Al Ándalus en una sucursal de Al Kaeda de aquella época. Lo recomiendo plenamente para los que les guste el tema
Desde que hace algunos años leí La visigoda, la autora se ha convertido casi en imprescindible. En La dueña, regresamos a la edad media, acompañando a Auriola. . En el presente, se encuentra en casa de su hija, devastada por la muerte de su marido, y a cargo de su pequeño nieto. . Enseguida volveremos a su niñez y juventud, en la que se enamorará perdidamente de Ramiro de Lobera, hijo de Tiago, protagonista indiscutible de su anterior novela Las campanas de Santiago. . Me ha gustado mucho. Me encanta cómo va hilvanando sus novelas y sobre todo esa ambientación en la época medieval que tanto me encanta. . Pero no todo serán recuerdos y vivencias, deberá luchar con uñas y dientes para salvaguardar los derechos de su nieto en una época marcada por las traiciones y la lucha entre cristianos y musulmanes. .
Continuación de "Las campanas de Santiago", excelente libro a mí parecer. "La dueña" convierte a Auriola de Lurat en heroína de una época dura de nuestra historia. Viuda, recaerá sobre sus espaldas el peso y el destino de su propia estirpe. Prosa elegante e historia hilvanada con maestría como nos tiene acostumbrados la pluma de Isabel San Sebastián. Sin embargo a veces la descripción de los episodios históricos donde se encuadra la historia ralentiza en demasía la trama. No obstante, un libro muy recomendable. Una autora que nunca defrauda y uno de los referentes de la novela histórica de este país.
Esta novela histórica, según la autora, forma parte de una serie sobre capítulos de la Reconquista. Si leíste "Las campanas de Santiago", puedes intuir que supone una secuela pero de la que mucho dista en cuanto a calidad y trama. La secuela la percibo metida a presión, no ha sido elaborada a conciencia con un relato que tenga sentido y que le vaya a dar punto y final. A lo mejor entre tantas novelas dedicadas a la Reconquista quiere terminar de otra manera. Pero en este caso no sé cuál es la finalidad de que en esta trama los protagonistas sufran tanto.
Me sobrepasan las páginas dedicadas a la exposición de capítulos de la Historia de España que ya todos en bachillerato estudiamos. Creo que son páginas de bulto que poco aportan a la historia. La historia es demasiado sencilla, no hay grandes acontecimientos que ocurran, y en cuanto a batallas y bodas que son pasajes dignos de pormenorizar, no es capaz de hacernos disfrutar con ello. Nos adelanta mediante presagios y sueños que ya uno de los protagonistas muere mucho antes de terminar el libro.
Mi impresión es que la autora ha tenido la gran suerte de firmar un contrato maravilloso con una gran editorial que la apremia a escribir una serie sobre la Reconquista y en este caso parece haber carecido de ideas y tiempo para gestar una novela al nivel de la anterior. No la recomiendo ni voy a caer en leer otro de esta serie. He percibido demasiada prisa en un libro con letra grande y mucho relleno.
Segunda novela que leo de la autora y continúa sin convencerme.
En esta ocasión San Sebastián nos mete en la piel de Auriola de Lurat, la dueña.
A través de Auriola que, representa a todas esas mujeres que en aquella época luchaban por sobrevivir, San Sebastián nos muestra la forma de vida del siglo XI en tierras fronterizas, mezclando realidad y ficción, centrándose en el papel de la mujer cuando los hombres acudían a la batalla y ellas quedaban solas y expuestas, luchando por mantener tierra y familia, a la espera del retorno, o no, del que a la guerra marchó.
San Sebastián nos muestra al detalle la forma de vida de entonces, la caída en gracia o desgracia, según las lealtades y los resultados de las batallas.
Muy bien narrada y escrita paseamos por una parte de la reconquista acompañados de la dueña.
Es un libro al que cuesta engancharse, y fácil perderse por hablar de los primeros años de la baja Edad Media y linajes reinantes. Aún así, llega un punto de inflexión donde la lectura es más fácil por acostumbrarse a la historia. La narrativa es muy buena, y el hilo histórico no lo pierde ni un momento,
Muy entretenido, ajustado a la historia y bien escrito. Un gran homenaje a las mujeres que se quedaban de Dueñas cuando sus hombres se iban a guerrear y sacaban adelante la crianza, la transmisión de sabiduría oral y la imparticion de justicia a sus colonos y la defensa del territorio.
Un libro al que me ha costado engancharme y fácil de perderte por la época y tantos linajes reinantes. Una novela que hace homenaje a las mujeres que se quedaban de "dueñas" cuando sus hombres se iban a la guerra.