"Clásica e innovadora a la par, como su historieta Contratiempos, Erica Villar nos mete de lleno en la vida de sus personajes, hombres y mujeres soñadamente reales e inolvidables que buscan amor o algo que los saque de su rutina." -Hernán Martignone
Necesitaba una buena, una historia feliz, una de la que no pudiese quejarme. Tiene un perro, nada puede salir mal, pensé. ¡Mirá qué feliz que está el perro en la tapa!, pero no. No es un bajón tampoco, pero no es feliz. Pensé que se iba a tratar de perros, pero va más hacia el lado de mentiras e infidelidades. Cómo iba a adivinar que se trataba de eso? También esperaba que la paleta de color de la historia correspondiese a la de la tapa, pero tampoco sucede. Con un guión muy humano y muy coherente, Villar nos mete en una relación donde las expectativas son muchas y las ganas no tantas. Lo nuevo es llamativo, la rutina cansa, esas cosas básicas que suelen ser ciertas. Me dio un poco de “bronquita” la levedad con que los personajes se toman las cosas, pero es esa levedad auténtica que también me molesta en la vida real.
El estilo de dibujo es interesante, super detallista pero a su vez sencillo, no abusa de las texturas o sombras, es como limpio. El color es un poco apagado para mi gusto, pero funciona, sobre todo para diferenciar la subtrama de la vieja que teje (y que es un gol de subtrama). Me copa la circularidad que le dio al relato. Cuando sabés que lo que está suelto va a tener algún sentido, que va a ser funcional antes que termine el libro, genera la sensación de que la autora se tomó el laburo de pensarlo un montón, no fue escribiendo a medida que se le ocurría, sino que fue y volvió hasta que quedó completo. Cuando el perro estaba por (SPOILER) ser atropellado por un tren, cerré el libro. No es que hubiera empatizado con el perro, pero no quería que ningún perro, real o ficcional, se muera. Estuve a punto de hacer la gran Joey y meterlo en el freezer, pero sabemos que el papel se arruina así que no era una buena idea. Tomé coraje y la volví a abrir: el perro está bien (me hizo acordar al flaco del noticiero diciendo “Chicos, Papá Noel no se va a morir”).
Me deja esa sensación de corto I.Sat, donde no todo está bien, pero nada es muy terrible, las cosas pasan y después siguen otras… Como sensación de vacío cuando termina. Me alegro que el perro no haya muerto, y me alegro de haber leído Contratiempos, estuvo bien.
Un divertido y tierno comic pensado por y para paseaperros, que tan bien inmortalizara el gordo Casero en una de sus canciones: I don't want to live anymore in my shortpants Because I'm in bolitis I'm in bolitis day and night. When I said Come back, watch out for the tree because I have in the little calsonsaish a little paloma in da "calsonsaish
Lo leí online en su momento y me entretuvo bastante. Ahora que está en papel (en una edición bastante linda, por cierto) voy a ver si le puedo pegar una releída integral.