Nadie pone en duda la importancia de la divulgación de la ciencia. El divulgador no se puede y no se debe improvisar: debe ser una persona preparada. Esta obra pretende esbozar un panorama de la divulgación de la ciencia que puede servir como punto de partida para reflexionar sobre algunos de los problemas que enfrentan los que se dedican o se quieran dedicar a tan fundamental oficio.