Don sapo regresa al monte, después de su viaje a Buenos Aires, donde se dejó sorprender por la ciudad, sus habitantes y sus costumbres. Todos quieren oír las historias, que fascinan al bicherío: ¿esas personas no conocen a los animales del monte? ¿Viajan todo el día amontonados? ¿Se tapan el cuerpo con trapos de colores? Un retrato de los porteños desde la singular perspectiva de un sapo muy curioso.
Cuentos clásicos de Gustavo Roldán, con ilustraciones de Luis Scafati.
Está muy bien para niños (claramente es para niños). Hay una referencia que sólo los grandes van a entender, y es sobre la dictadura. Es excelente cómo se les explica a los chicos.