Un broche casi perfecto para ésta magnífica serie. Es una lástima que éste relato no se haya publicado en castellano. En general es una lástima que el mundo de los relatos cortos sea tan desconocido en nuestro país, pues hay muchas series que empiezan con relatos, y muchas otras que acaban con ellos, y éste ha sido el caso. Si desde el inicio de la serie supimos que los chicos de Feagan eran cinco ¿Por qué no publicar el del último? En fin, ellos sabrán.
Éste relato nos cuenta la historia del último huérfano, William Graves, el apolíneo médico de la reina Victoria. En la serie siempre ha aparecido en un segundo plano, siempre mencionado con los demás huérfanos pero no tan importante como los otros... ¿No tan importante? Tuvo una vida tan dura como el resto de chicos. Tras morir su madre, su padre desapareció, se quedó sólo en el mundo y le encontraron los chicos de Feagan. William, siempre curioso de los misterios de la vida y de los hombres, cuando el abuelo de Claybourne los acogió, decidió dedicarse a la medicina.
Y ahora es cuando nos adentramos en el libro que inició la serie, y que tengo casi olvidado debido a los años que hace que se publicó. ¿Recordáis a Winnie, la duquesa de Avendale y amiga de Catherine? Pues ella es la protagonista de éste libro. William y Winnie se conocieron en circunstancias atroces, cuando ella fue brutalmente golpeada por su esposo y William atendió sus heridas. Así fue como surgió su historia, ella debido al trato tan amable y al agradecimiento que sentía, y él viendo cómo una mujer que había sido pisoteada, había tenido la suficiente fuerza de voluntad para salir adelante por su hijo y renacer más fuerte que nunca.
Han pasado tres años y medio desde esos hechos, pero Winnie empieza a sentirse intranquila, están sucediendo cosas extrañas en su casa, y necesita de la ayuda de William para demostrarse que no está loca, pero lo que Winnie tendrá que demostrarse, es que puede luchar contra los fantasmas del pasado que amenazan su futuro y una historia con William, el hombre que le ha robado el corazón.
No hay mucho más que contar, salvo que lo que cuenta el relato es muy breve y conciso, y que también ha tenido muy poca sorpresa, pues la verdad es que imaginaba en todo momento lo que iba a ocurrir, y aunque la historia de William y Winnie ha sido muy bonita, al ser un relato ha profundizado poco en los personajes y sus sentimientos, y siempre tienes la sensación de que falta algo, pero repito, como relato para cerrar la serie me ha convencido.
La conclusión que saco de ésta serie en general es que Lorraine Heath es una autora que está entre las grandes, tendrá libros y libros, pero por suerte ésta serie no decae en ningún momento y puedo jurar que todos los libros mantienen un nivel satisfactorio. He quedado tan encantada con los huérfanos que ahora mismo desearía que alguna editorial nos publicara los libros de sus hijos, si son la mitad de buenos que los libros de los padres, seguro que merecen la pena.