Una ácida denuncia de la demencia de quienes utilizan a Dios para manipular a los hombres. Los Alderman, un matrimonio de clase media con dos hijos, Arthur y Robbie, residen en una pequeña ciudad de Indiana, donde llevan una vida confortable y monótona. Arthur, un joven estudiante de diecisiete años, ha dejado embarazada a su novia Maggie, que cuenta con unos padres comprensivos y decide abortar sin más alharacas. Sin embargo, el padre de Arthur, a raíz de la curación de su hijo menor Robbie, que estima milagrosa, se ha convertido a la secta religiosa de los cristianos renacidos y se opone rotundamente al aborto, con lo que se crea una situación insostenible. La atmósfera de creciente fanatismo religioso, la lenta invasión del hogar de los Alderman por una gente que llama a la puerta ofreciendo sus folletos para una vida mejor, los esfuerzos del padre para llevar a su familia por la senda del «bien», el triunfo de la hipocresía, la conversión del enigmático e introvertido todos esos elementos segregan un clima ominoso y siniestro, donde se espera que algo horrible acabe por suceder. Nadie mejor que Patricia Highsmith sabría evocar el lento deslizamiento de un vago malestar hacia la tragedia y denunciar con tanta acidez la demencia de quienes utilizan a Dios para manipular a los hombres.
Patricia Highsmith was an American novelist who is known mainly for her psychological crime thrillers which have led to more than two dozen film adaptations over the years.
She lived with her grandmother, mother and later step-father (her mother divorced her natural father six months before 'Patsy' was born and married Stanley Highsmith) in Fort Worth before moving with her parents to New York in 1927 but returned to live with her grandmother for a year in 1933. Returning to her parents in New York, she attended public schools in New York City and later graduated from Barnard College in 1942.
Shortly after graduation her short story 'The Heroine' was published in the Harper's Bazaar magazine and it was selected as one of the 22 best stories that appeared in American magazines in 1945 and it won the O Henry award for short stories in 1946. She continued to write short stories, many of them comic book stories, and regularly earned herself a weekly $55 pay-check. During this period of her life she lived variously in New York and Mexico.
Her first suspense novel 'Strangers on a Train' published in 1950 was an immediate success with public and critics alike. The novel has been adapted for the screen three times, most notably by Alfred Hitchcock in 1951.
In 1955 her anti-hero Tom Ripley appeared in the splendid 'The Talented Mr Ripley', a book that was awarded the Grand Prix de Litterature Policiere as the best foreign mystery novel translated into French in 1957. This book, too, has been the subject of a number of film versions. Ripley appeared again in 'Ripley Under Ground' in 1970, in 'Ripley's Game' in 1974, 'The boy who Followed Ripley' in 1980 and in 'Ripley Under Water' in 1991.
Along with her acclaimed series about Ripley, she wrote 22 novels and eight short story collections plus many other short stories, often macabre, satirical or tinged with black humour. She also wrote one novel, non-mystery, under the name Claire Morgan, plus a work of non-fiction 'Plotting and Writing Suspense Fiction' and a co-written book of children's verse, 'Miranda the Panda Is on the Veranda'.
She latterly lived in England and France and was more popular in England than in her native United States. Her novel 'Deep Water', 1957, was called by the Sunday Times one of the "most brilliant analyses of psychosis in America" and Julian Symons once wrote of her "Miss Highsmith is the writer who fuses character and plot most successfully ... the most important crime novelist at present in practice." In addition, Michael Dirda observed "Europeans honoured her as a psychological novelist, part of an existentialist tradition represented by her own favorite writers, in particular Dostoevsky, Conrad, Kafka, Gide, and Camus."
She died of leukemia in Locarno, Switzerland on 4 February 1995 and her last novel, 'Small g: a Summer Idyll', was published posthumously a month later.
Patricia Highsmith hizo en esta novela un retrato de la sociedad norteamericana desde la perspectiva que mejor define a EE. UU.: la hipocresía. Y más concretamente, la hipocresía del conservadurismo y el fanatismo religioso, tan patente hoy en día y aplicable a cualquier otro país.
Muy pocas veces he tenido que dosificar un libro de 400 páginas por no querer acabarlo, pero la Highsmith es la Highsmith.
“Gente que llama a la puerta” de la célebre escritora Patricia Highsmith, nos sumerge en la vida cotidiana de una familia americana de clase media en la época de Reagan. La Highsmith recrea un ambiente opresivo de fanatismo religioso que desemboca irremediablemente en tragedia y nos alerta de cómo la intolerancia, la creencia en una verdad y una moral absolutas pueden acabar con los sueños y el futuro de las personas vulnerables.
Atemporal, brillante e invita a la reflexión constante. El estilo particular de Patricia Highsmith te mete de lleno en un mundo que se te hace cercano aunque sea ajeno completamente a la época o lugar. Para mí una de sus mejores novelas.
Cuando iba por la mitad de este libro pensé que "wow un libro de Patricia Highsmith que no tiene un asesinato", después seguí leyendo y me di cuenta que estaba equivocada.
Si hay una palabra que describe el contexto y lo que te produce Gente que llama a la puerta, es tensión. Para mi como mujer liberada sexualmente ex católica fue fascinante leer la decadencia de una familia cuyo patriarca se vuelve un fundamentalista religioso cristiano (al estilo de los Trump Suporters), la madre no hace nada en su idea equivocada de no generar conflictos (ay cosita quien le explica que el problema ya existe solo lo esta evitando), al hermano menor tanto el papá como la iglesia le van lavando más y más el cerebro y nuestro protagonista que es el hermano mayor deja embarazada a su novia quien decide abortar y cuenta con todo el apoyo de su familia.
Desde que sabe del embarazo de Maggie hasta el punto final, una como lectora se encuentra atrapada en un ambiente estresante, conservador, misógino, en la casa de los Alderman se puede cortar la tensión con un cuchillo. Fue una sensación rara que muchas de mis autoras favoritas me provocan, definitivamente no estoy leyendo algo agradable ni están pasando cosas bonitas pero a la vez me gusta mucho leer esta historia al punto de que no puedo ni quiero detenerme.
Algo que me encantó fue que ahora que leí una novela de Paty, después de haber leído sus diarios y cuadernos, es que pude notar varios detalles que aprendí de su vida y que plasmó en su obra. Por ejemplo, cuando menciona que el prota tenía discos de Mozart o que el autor favorito de algún personaje era Dostoyevski, ahora sé que ella era fan de Dostoyevski y de la música clásica. Estos detalles por más pequeños que sean de verdad que como lectora y admiradora de la pluma de Paty no tienen precio.
SPOILERS
Desde que aparece por primera vez Irene me imagine que Richard tendría y ella serían amantes, así que para mo no hubo nada de sorpresa cuando esta la deja embarazada. Porque siendo realistas, los tipos que se venden de muy puritanos y religiosos son lo más doble moral, frente a la sociedad muy atacados pero a puertas cerradas son unos cerdos. Lo que definitivamente si me sorprendió fue el parricidio que cometió Robbie contra Richard. Estaba mucho más coco washeado de lo que me imaginaba, ya era otro fanático religioso y pero que el papá porque tenía un arma.
Me parece que la autora escribe de una forma preciosa, pero mi puntuación baja hasta las dos estrellas porque considero cuanto menos frívola la forma en la que trata algo tan delicado como un aborto voluntario. Creo que la escritora tenía un puente perfecto para hablar no solo del fanatismo religioso sino de algo que está tan a la orden del día en nuestra sociedad actual como el aborto desde una perspectiva más realista, no digo que el proceso psicológico de la mujer que se somete al procedimiento no lo sea, hablo más a nivel físico. Un procedimiento así es muy invasivo y creo que se trata desde una insensibilidad que a mí me dejó con sabor a poco.
Siempre disfruto leyendo a Patricia Highsmith, principalmente porque las tramas de sus obras están sostenidas sobre una intriga elaborada y que tiene un carácter muy psicológico. Sin embargo, esta novela en concreto no me ha cautivado y me costado meses llegar al final, quizá porque me hubiera gustado percibir más profundidad al abordar la psicopatía del padre de familia o porque las reacciones de los personajes ante ciertos dramas que se narran en la obra me parecen livianas, poco reales.
En cualquier caso, sigue siendo Highsmith y se puede gozar con su lectura, y especialmente con esa crítica a la hipocresía moral que es la base de «Gente que llama a la puerta».
BUE NA ZOOOOO (como diría Rodrigo Fernandini). Si no le pongo más estrellas es porque no me parece un masterpiece de la literatura tampoco, pero es un libro interesante: buena trama + excelente y accurate portrait de la vida provinciana americana (que es mucho más común que la vida citadina. Recordemos que tienen dms territorio de pequeñas ciudades/pueblos, relacionados sobre todo a la actividad agrícola).
Los personajes me parecieron bien construidos y aunque la trama me pareció quizás un poco inocente (no sé, esperaba que terminara peor creo), igual tiene sentido y dentro de todo aprecié el final que le dieron al protagonista.
Un buen resumen sería que la comunidad de este libro es literal el niño que aparece al inicio de mean girls: "Y al tercer día Dios creó el rifle Remington de repetición para que el hombre combatiera a los dinosaurios... y a los homosexuales... AMÉN".
Como siempre, el análisis de Highsmith acerca de la naturaleza humana ha sido delicioso e implacable. Una atinada crítica a la hipocresía y las consecuencias de la moralidad poco humana.
Aunque un tanto obvio y predecible, he disfrutado la lectura, no es uno de sus mejores relatos pero sin duda sí es recomendable.
La traducción y la edición no son muy buenas, pero el libro es fácil de leer, entretenido y toca cuestiones interesantes. Tenía bajas expectativas, pero lo devoré en 3 días.