Una propuesta para enfrentar los problemas del sistema educativo. «Hoy me dedico a engañar más que a enseñar». Así rezaba la carta con la que Daniel Arias encendió en las redes un gran debate sobre nuestros jóvenes y nuestro sistema educativo. Este libro, en cambio, no engaña a nadie. Tras veinte años de experiencia docente, el catedrático madrileño es claro, aunque la actitud antiuniversitaria de muchos estudiantes, apresados por las redes sociales, los móviles inteligentes y demás herramientas digitales, hace que sea «el ciber» quien rige sus vidas y no al revés . El problema es grave porque estos alumnos no solo terminan por no poseer conocimientos dignos de su calidad de universitarios, sino que han perdido el interés en alcanzarlos; este se ha desplazado hacia el entretenimiento y la evasión crónicas. Y mientras tanto, «la sociedad disimula y mira para otro lado». Con un mensaje sencillo, directo y práctico, capaz de conectar toda la comunidad educativa ―estudiantes incluidos―, el autor nos da las claves que nos han hecho llegar a este punto y nos acerca a la realidad en las aulas a día de hoy. Además, nos propone acciones «incómodas» para solventarlo y romper el paradigma actual. ¿Seremos lo bastante valientes como para llevarlas a cabo?
Un certero análisis de la situación de la universidad en España. No ofrece datos novedosos pero si una correcta interpretación (a mi juicio) de los en males de a los que a adolece el sistema.
El libro convence a por la necesidad de actuar y por a el coste de oportunidad y a los que nos jugamos en el camino.
La tercera parte que versa sobre las soluciones sigue el análisis clásico empresarial y se agradece que el autor ofrezca su punto de vista y acciones de mejora.
La primera parte del libro que hace un análisis de la situación la suscribo completamente como profesor asociado universitario. La enseñanza a todos los niveles en España necesita una reconstrucción urgente que de no hacerse pagaremos dentro de 20 años. Las otras partes del libro sobre soluciones y su implantación están bien pero no dejan de ser un corolario de la primera y me han parecido menos interesantes.
Un libro honesto y valiente sobre el impacto de Bolonia y las nuevas tecnologías en la enseñanza, sobre todo la universitaria. Como profesor universitario, suscribo lo que dice. La segunda parte, que habla de posibles soluciones, me parece interesante. Pero echo en falta un mayor análisis de cómo podemos contribuir los profesores al cambio, sin cargarnos aun más de tareas. La motivación no lo es todo, habrá que empezar a hacer las cosas de otra manera a nivel individual, "micro", ¿no?
No dice nada nuevo. Este libro surge a raíz del artículo que para Linkedin escribió el mismo profesor. Sin duda, la avalancha de comentarios, positivos y negativos, le llevó a explicarse mejor en este manual o simplemente a aprovechar el tirón, quién sabe. No aporta más que aquel folio y medio de artículo que sí que fue muy acertado en su amplitud.