"Deja que ocurra" es una bilogía compuesta por "Todo lo que nunca fuimos" y "Todo lo que somos juntos", escrita por la escritora española Alice Kellen.
Comenzando con la muerte de los padres de Leah en un accidente de tráfico, este libro trata principalmente temas como la pérdida, la tristeza y el amor. Se describe profundamente el duelo de la adolescente, que además comienza a vivir con el mejor amigo de su hermano mayor, Axel, que se hace cargo de ella mientras que Oliver, su hermano, tiene que mudarse para aceptar un trabajo muy importante.
Leah vive encerrada en la casa, no quiere pintar, escuchar música, ir a clase... no quiere volver a ser la misma de antes. Axel pone todo su esfuerzo en ayudarla a salir de ahí, a veces obligándola demasiado a enfrentarse a situaciones para las que todavía no está preparada. Creo que en algunas ocasiones Axel la fuerza demasiado tomando decisiones por ella, cuando ella es mayor de edad, puede decidir lo que quiere y lo que necesita es ayuda psicológica.
Leah siempre ha estado enamorada de Axel, pero éste siempre la ha visto como una hermana pequeña. Según avanza el libro, la escritora hace que se perciba perfectamente el vínculo que va surgiendo entre ambos, acabando en una historia de amor entre ellos, que comienza con un simple beso.
Una gran ventaja es que se lee el punto de vista tanto de Axel como de Leah. Cada capítulo es narrado por uno de los dos personajes, por lo que no solo conocemos los sentimientos de un narrador, sino que hay dos. Esto permite conocer los pensamientos de ambos y como sienten las diferentes situaciones a lo largo de la historia.
Además, la autora consigue ambientar el libro muy bien. Hay grandes descripciones de los lugares en los que transcurre, el ambiente, Australia y sus playas... Eso permite que el lector pueda imaginar perfectamente el escenario y trasladarse al lugar.
También los personajes son muy reales, simples, como podría ser cualquier persona, haciendo que las situaciones sean situaciones de la vida cotidiana, normales, sin dramas extremos que hagan que parezca ficción.
Es un libro en el que se demuestra la superación personal, la complejidad de la vida en algunas ocasiones y lo simple en otras. También el amor, que ayuda mucho a Leah a encontrarse a sí misma pero que considero un poco tóxico en algunos momentos.
Además, el tema del duelo, la ansiedad y la depresión en la adolescente creo que están a veces tratados con un poco de inmadurez, ya que no son problemas que se solucionen a la fuerza, con alguien como Axel que no es un profesional.
Sin embargo, es un libro que recomiendo completamente a los adolescentes, me ha encantado, siempre siendo conscientes de que no todo es así en la vida real y sin olvidar que no deja de ser un libro ficticio.