La transformación épica de Bilbao a partir de uno de los grandes símbolos de nuestra el Guggenheim. El cierre de la trilogía de Bilbao que esperan sus 20.000 lectores Alberto Cepeda regresa a Bilbao después de un exilio de diez años al que se vio forzado por las amenazas de ETA a sus padres, unos de los miles de emigrantes que llegaron a Vizcaya en los años sesenta. En 1993, contratado por el estudio de ingeniería encargado de construir el museo Guggenheim, Alberto tendrá que vencer sus miedos para enfrentarse a su amada ciudad, cuya vida sigue condicionada por el terrorismo. Allí se encuentra con Izarbe Segurola, la hija de su jefe, de quien se enamora perdidamente, y que le revela un misterioso episodio del pasado de su familia relacionado con una niña robada durante la guerra civil, que Alberto decidirá investigar. Una envolvente novela que nos lleva del Bilbao de los años sesenta hasta el inicio de su gran transformación a finales de los años noventa con la inauguración del Guggenheim, y que supone el cierre de la exitosa trilogía de Modroño sobre la ciudad.
FÉLIX G. MODROÑO es un escritor vizcaíno, afincado en Sevilla. Tras publicar Villalpando, paisajes y rincones (2002), en homenaje al pueblo zamorano de sus padres, se animó a emprender la aventura de su primera novela, La sangre de los crucificados (2007), protagonizada por el doctor Zúñiga, un peculiar investigador del siglo XVII, que también sería el personaje central de su siguiente obra: Muerte dulce (2009). Con La ciudad de los ojos grises (2012) cosechó un gran éxito de ventas y el reconocimiento de los lectores. Secretos del Arenal ha obtenido el XLVI Premio de Novela Ateneo de Sevilla.
Su última novela, "Sombras de agua" ha supuesto el regreso de su personaje fetiche, el doctor Zúñiga. En 2017 recibió el Premio Villano de Honor de Bilbao, un reconocimiento que valora la labor de quienes han destacado en su contribución a la divulgación de los atractivos de la ciudad.
Tercera entrega de la trilogía que el autor le dedica a su ciudad. Las novelas son autoconclusivas y aunque en cada una recupera algún personaje de la anterior, no es preciso leerlas en orden. Las dos anteriores me gustaron mucho. Esta tercera, sin estar mal, es la que menos me ha convencido de las tres.
Dice la sinopsis: La transformación épica de Bilbao a partir de uno de los grandes símbolos de nuestra el Guggenheim. Alberto Cepeda regresa a Bilbao después de un exilio de diez años al que se vio forzado por las amenazas de ETA a sus padres, unos de los miles de emigrantes que llegaron a Vizcaya en los años sesenta. En 1993, contratado por el estudio de ingeniería encargado de construir el museo Guggenheim, Alberto tendrá que vencer sus miedos para enfrentarse a su amada ciudad, cuya vida sigue condicionada por el terrorismo. Allí se encuentra con Izarbe Segurola, la hija de su jefe, de quien se enamora perdidamente, y que le revela un misterioso episodio del pasado de su familia relacionado con una niña robada durante la guerra civil, que Alberto decidirá investigar.
¿Qué destaco del libro?
La portada tan bonita y alusiva que tiene. Los colores, el Guggenheim y la ría del Nervión. Preciosa.
La prosa. Está muy bien escrita con una prosa exquisita y rica en matices.
La ambientación, que es soberbia. Todo un homenaje al Bilbao de los noventa. Modroño no se limita a describir lugares, como calles o restaurantes, sino que recrea la atmósfera de aquellos años. La labor de contextualización es ingente e igualmente notable. La música, las noticias, los hechos acaecidos, el miedo de la sociedad vasca a ETA, que empezaba a quebrarse, y por supuesto la construcción del Guggenheim. Este buen hacer se hace extensivo a los momentos (breves, pero alguno hay), en los que la novela transcurre en Santiago de Compostela, Villalpando, California y Tijuana.
El protagonista. Si la ambientación es un homenaje al Bilbao de entonces, Alberto Cepeda lo es hacia esos miles de hijos de emigrantes que llegaron al País Vasco en los años sesenta. Alberto regresa a la que considera su ciudad tras un exilio de diez años por las amenazas de ETA a sus padres. El recuentro con sus calles, sus amigos y lo que pudo haber sido su vida representa a tantos y tantos como él, que vivieron esa situación tan difícil en la vida real.
El narrador del audiolibro. La voz de Germán Gijón es todo un lujo.
¿Y qué me ha gustado menos?
Me ha faltado trama. En las dos novelas anteriores, junto a una ambientación maravillosa, se desarrollaba una historia robusta. Bilbao era el otro protagonista, no el único protagonista. En esta tercera, la trama es floja y se queda en segundo plano. El protagonismo lo toman la contextualización, las calles, los bares y restaurantes, las fiestas de Villalpando y Portugalete, los conciertos de Aute o Bruce Springsteen, los proyectos de construcción del Guggenheim, etc. Y no, no es que sobren datos, es que falta trama. Si todo lo anterior hubiese estado integrado en una historia más desarrollada hubiese sido una novela redonda. La búsqueda de la niña robada tiene una presencia tangencial. Malo cuando de una novela tengo que decir que lo que me emocionó no fue la trama en sí, sino la nota final del autor.
En conclusión. Tercera entrega de la trilogía que el autor dedica a Bilbao. Le falta trama que compensa con una ambientación de lujo. Un homenaje al Bilbao de los noventa y a la figura de tantos emigrantes e hijos de emigrantes que tuvieron que exiliarse durante los años del plomo.
Con “La ciudad de la piel de plata” Félix G. Modroño cierra su “Trilogía de Bilbao”, en la que ha hecho un recorrido por las tres transformaciones que experimentó la ciudad de Bilbao a lo largo del siglo XX. Anteriormente solo había leído de su autor “Sol de brujas”. Tenía mucha curiosidad por ver cómo se desenvolvía en otro registro y, he de decir, que no puede haberme gustado más. El hecho de no haber leído (aún) la dos primeras partes de la trilogía no ha sido impedimento para que haya disfrutado esta tercera entrega al 100%.
Alberto Cepeda es un joven que regresa a Bilbao después de un exilio de 10 años forzado por las amenazas de ETA a sus padres. Ahora, en 1993, vuelve contratado por el estudio de ingeniería que se encargará de la construcción del museo Guggenheim, redescubriendo la ciudad al tiempo que se ve involucrado en la búsqueda de una niña robada durante la guerra civil.
La novela arranca con las inundaciones que asolaron la ciudad de Bilbao en 1983, saltando después a esos primeros años de la década de los 90 en los que la ciudad experimentó una auténtica transformación, abriéndose al mundo y avanzando hacia la modernidad con la construcción del Guggenheim, y dejando atrás el Bilbao gris e industrial de los años 80.
Tanto la historia como sus personajes me atraparon desde las primeras páginas. Alberto representa a toda una generación de jóvenes vascos, hijos de emigrantes, que se vieron obligados a abandonar su tierra por culpa del terrorismo. A través de sus ojos el lector descubre una ciudad nueva, moderna, que comienza a dar los primeros pasos para ser la ciudad que conocemos hoy día.
La historia hace un retrato social de una época que, aunque parezca muy lejana en el tiempo, ocurrió hace apenas 30 años. El contexto histórico me resultó muy interesante, especialmente todo lo relacionado con la construcción del museo.
Bilbao no solo es el escenario en el que transcurre la novela, es el verdadero alma de la historia. En una ficción que se alimenta de la realidad del autor, de sus propias vivencias, “La ciudad de la piel de plata” es una carta de amor a la ciudad. Una prosa cuidada, envolvente y evocadora, que destila en cada una de sus palabras ese amor que el autor siente por su ciudad, y que hará sentir al lector que está recorriendo sus calles mientras es testigo directo de la construcción del museo que cambió la imagen y el destino de Bilbao para siempre.
Muy, muy recomendable. Ahora “La ciudad de los ojos grises” y “La ciudad del alma dormida” me esperan.
Félix Modroño vuelve a demostrar por qué es un autor de lectura imprescindible. La ciudad de la piel de plata me pareció un libro excelente, tanto por la solidez de la historia como —sobre todo— por la calidad de su escritura.
La prosa es exquisita, precisa y envolvente. Cada escena está construida con un cuidado casi artesanal, logrando una ambientación poderosa que se siente viva y creíble. Modroño no solo narra: evoca, y lo hace con una elegancia que eleva la novela muy por encima de lo habitual dentro del género.
Es una lectura que se disfruta por la trama, pero que se recuerda por el lenguaje. Un libro que confirma a su autor como un narrador de gran oficio y sensibilidad literaria. Altamente recomendable.
Me ha gustado mucho, sin duda se merece más de 4 estrellas, esa historia familiar, entrelazada con la historia del Bilbao del Guggenheim es muy bonita.
Magnifica, cómo las dos anteriores de la trilogía. Gran homenaje a Bilbao y su transformación de una ciudad en su decadencia industrial a otra centro cultural y moderna.
El esperado cierre de la trilogía de Bilbao, de @felix_g_modrono, La ciudad de la piel de plata, era probablemente la novedad más esperada del año para mí, y es que, desde que leí por primera vez al autor con La ciudad del alma dormida (la segunda de la trilogía), ya esperaba esta para ver cómo "acababa" todo.
En este caso la historia avanza unas décadas hasta arrancar en las inundaciones del 83, pero realmente se centra luego en los 90. Aquí tenemos a un nuevo protagonista, Alberto Cepeda, un joven que vuelve a Bilbao después de una década para trabajar en la construcción del museo Guggenheim. A su llegada a la ciudad conocerá a personajes de la novela anterior, con la trama que se quedó abierta (los que lo habéis leído ya sabréis a qué me refiero).
Reconozco que tenía mucho miedo con esta tercera parte. Las dos anteriores me encantaron y llevaba las expectativas muy altas. Pues bien, desde ya digo que las ha cumplido, que he disfrutado muchísimo con su lectura, que me reafirmo en que me encanta cómo escribe @felix_g_modrono y que ha sido un placer nuevamente recorrer las calles de Bilbao de la mano de unos personajes que se te quedan en el corazón.
Pero vamos por partes. En la novela veremos la evolución de la ciudad por un lado, de ese Bilbao gris de los 80 a esa evolución de la ciudad en los 90 con la construcción, sobre todo, del Guggenheim; como nos tiene acostumbrados el autor, recorreremos sus calles, conoceremos sus costumbres, la actualidad de la época, la música... Pero esto es "el fondo", luego tenemos la trama para mí principal que es lo que decía de la continuación del anterior libro, unas cuantas décadas después, toda la investigación llevada a cabo y todo ello muy bien acompasado con el nuevo protagonista, su redescubrimiento de la ciudad, sus amores.
No me quiero extender mucho más porque es una tercera parte (aunque yo diría que se pueden leer independientemente, pero no lo hagáis porque las otras dos son novelazas también, así que no os las perdáis). Solo me queda darle la enhorabuena y las gracias al autor por esta trilogía, porque ha sido una delicia leerle, emocionarme con sus historias y disfrutar tantísimo de los paseos por mi ciudad en tiempos pasados.
Una historia previsible que no emociona porque sabes cuál es el final casi desde el inicio y donde lo más interesante reside en conocer las vicisitudes que vivió Bilbao por y para la creación del museo Guggenheim que hoy da brillo a la ciudad. Que la cultura da vida a una ciudad es algo que todos debemos entender y dejar de pensar en el fin inmediato. El título anterior de la trilogía solo leí veinte páginas y lo dejé porque hay tantos títulos interesantes que ...
De este autor había leído “Sol de brujas”, casi un homenaje a la ciudad de Santander (donde creo que vive), y me gustó. Ahora leo esta tercera parte de la trilogía dedicada a Bilbao (donde se crió) sin haber leído las anteriores y, aparte de que creo que no me he perdido gran cosa, me ha gustado tanto o más que la que ya he mencionado.
En parte debe ser porque, aunque novela, es “casi” un reportaje de cómo era el Bilbao anterior a la construcción del símbolo que cambió radicalmente su fortuna, y sin duda alguna, para bien. Yo, que he tenido la suerte de conocer los dos Bilbaos, el anterior al Guggenheim y el actual, puedo atestiguar la exactitud de lo que Madroño describe con total maestría y (se nota en cada palabra) con mucho amor. ¿Qué además hay una subtrama que envuelve a una niña raptada en la época franquista en una cárcel de mujeres? Poco importa, la verdad, pues esta subtrama está metida como mero aderezo para hacer más interesante, si cabe, la lectura de la novela y la historia de Bilbao. O sea que el relato no va de descubrir la identidad de la niña ni su paradero actual, sino la de descubrir el “making-off” de cómo una ciudad que era un auténtico patito feo (además de sucia y maloliente) acabó siendo un bello cisne que es la envidia de aquellos que la visitamos y la disfrutamos cuando surge la ocasión.
Para ello el autor utiliza un lenguaje florido (quizás hasta en exceso) en el que no faltan frases que se merecen subrayar. Aunque quizás no hubiese hecho falta tal despliegue, pues se nota que Madroño sabe juntar letras sin necesidad de tanto lucimiento.
Es, por tanto, la historia de un señor (Alberto) que vuelve a Bilbao en 1993, tras 10 años de exilio, para formar parte del gran proyecto del arquitecto americano. Pero también lo es de una época oscura y llena de terror. La de la plena vigencia de Eta y sus atentados. La del miedo, las amenazas y la extorsión. Todo lo que aquí se cuenta es verídico, y, por fortuna, va quedando relegado a una memoria histórica que espero no tener que revivir. Aunque haya gente que parezca que no se quiere enterar. Allá ellos.
Soberbia ambientación, desde la gran riada bilbaína del 83, pasando por el inigualable “concierto de los mil años” en Riazor, la inauguración por parte de Bruce Springsteen del Monte Do Gozo santiagués, y, por supuesto, la apertura del Guggenheim el 18 de octubre de 1997, tras un (gracias a Dios) frustrado intento de atentado. Todo. Parece que ha pasado una vida, pero fue antes de ayer. Me la lean.
Aloin lukea tätä kirjaa heti Bilbaon reissuni jälkeen, ja nautin kaupungin fiilistelevästä kuvailusta tiettyyn pisteeseen saakka. Kun huomasin, että koko kirja olikin oikeastaan vain kirjailijan oman nuoruudensa nostalgisointia ja projisointia kehnolla juonella, joka jäi kirjassa täysin toissijaiseksi elementiksi, alkoi kiinnostus laskea. Tarina oli täysin epäuskottava ja suorastaan vaan huono antikliimaksinen ala-asteikäisen sepustus, henkilöhahmot uskomattoman yksinkertaisia ja dialogi kun jostain Salkkareista.
Tää kirja on ilmeisesti osa jotain Bilbao-trilogiaa, ja kirjailijan loppusanoissa hän toteaakin kaupungin olevan näissä kirjoissa päähenkilö. Joo, se tuli huomattua, mutta pitäisikö sitten tarina rakentaa jotenkin paremmin sen kaupungin ympärille niin, että juoni on pääosassa? Tai sitten kirjoittaa vaan enemmän tunnepitoisempi kirja, eikä sisällyttää mitään varsinaista juonta ollenkaan?
Opin tietysti ihan hauskoja knoppitietoja Bilbaosta ja kaupungin historiasta, mutta olisin toki mieluummin saanut ne miellyttävän lukukokemuksen kautta. Ihmettelen todella tän kirjan korkeita arvosteluja - ehkä mun vaatimustaso on vaan liian korkea, eritoten parin viimeisen upean lukukokemuksen jälkeen?
Primer libro del año y primera decepción. Había leído únicamente a este autor con "Sol de Brujas" que resultó ser de lo más esperpéntico. Aún así le quise dar oportunidad a este libro (que no estimo que sea trilogía de nada, es novela aparte) por estar ambientado en Bilbao.
Si, me ha gustado la ambientación, más aún cuando son lugares donde pasas habitualmente y visualizas el cambio abismal que ha surgido.
Pero es parco en su narración, unas oraciones infinitas (¿dónde deja las comas?) demasiados temas a tratar (que si las inundaciones, que si el terrorismo, que si la supuesta trama de la que se plasma en la sinopsis...) y al final no existe una historia central porque surge como se produce su desenlace y muy previsible. No sé si su intención era hacer una novela histórica o un anecdotario novelado.
Los personajes no tienen casi alma. Puede estar interesante algún dato que comparta de su propia experiencia pero la calidad literaria, es más bien baja.
Una pena porque se podría haber hecho una buena ficción partiendo de la época y el contexto histórico del Bilbao de los 90.
Me ha encantado volver a vivir el resurgir de Bilbao en un tiempo nuevo, en un tiempo moderno, donde nuestra hermosa ciudad, nada tiene que envidiar a otras. Volver a todos esos lugares que ya no están, y recorrer el camino de los nuevos que han resurgido ha sido maravilloso.
En cuanto a la escritura me ha parecido perfecta. Todas las descripciones han sido justas, ni muy recargadas y pesadas, ni muy escuetas y vacías. Ha sabido encontrar el equilibrio y hacernos trasladar al momento, en mi caso, con nostalgia a tiempos pasados y admiración por la gran transformación del Gran Bilbao.
He leído en menos de 48h este libro sincero y emotivo que resume con acierto la evolución de la ciudad, no solo en el plano arquitectónico sino en el social. La trama no es sino una excusa que permite una descripción detallada y minuciosa, por desgracia solo de una parte, de la sociedad vasca. Para mí, que he vivido 4 años en Bilbao hace 20, me resulta una novela muy evocadora de una parte de mi vida.
Es un buen libro, me lo he pasado muy bien leyéndolo y he descubierto cosas sobre como se vivieron los años que ETA estuvo activa. Me gusta que tampoco se note que es un libro de izquierdas o de derechas, es imparcial y objetivo con tema político, pues apenas se menciona. Simplemente es anti-terrorismo, cosa bastante coherente que deberían ser la opinión de todo el mundo.
En general me ha gustado la historia, como está escrito y lo recomendaría.
Fanatastico!!! A mi me ha encantado toda la trilogia, quizás en este último libro el autor se recrea más en los detalles de la ciudad o en los eventos que ocurren tanto en la trama del libro, como en la sociedad de la época. Pero si alguien quiere trazabilidad de los últimos 100 años de Bilbao está historia es magnífica.
Totalmente recomendable me gusto mucho la historia y más el saber más de cerca la transformación de Bilbao gracias a la construcción del Museo Guggenheim.
Cuando comencé esta lectura no sabía que formaba parte de una trilogía que el autor había escrito en homenaje a su ciudad y que va contando la historia a través de diferentes décadas, sin embargo creo que no me hizo falta para entenderla y disfrutarla porque aunque hay guiños y personajes compartidos, los tres libros son autoconclusivos. . En esta entrega viajamos al Bilbao de los 80-90, justo cuando suceden las terribles inundaciones que destrozaron la ciudad y somos testigos de su transformación, no solo por la construcción del museo Guggenheim, que la convertiría en un emblema de modernidad y desarrollo, si no por el desmantelamiento de la industria minera que había impulsado la ciudad. . Nos cuenta también la historia de sus pobladores y especialmente de esos emigrantes que vinieron de todas partes de España buscando un futuro de prosperidad en la industria, cómo fueron recibidos por los que se consideraban verdaderos Vascos, y cómo vivieron el cambio que les llevó a reinventarse con los nuevos tiempos. . He disfrutado mucho el viaje a la historia de una ciudad que supo transformarse y resurgir como el Ave Fénix. Me ha cautivado la maravillosa ambientación del lugar, de sus calles, de su gente, y la contextualización de una época convulsa, me encanto ser parte de la música, las noticias y las vivencias de un pueblo silenciado por el terrorismo que poco a poco comenzaba a despertar. . Tal vez me faltó un poco mas de fuerza en la trama principal, la historia de una niña robada durante la guerra civil, que siento que no tuvo mucho desarrollo, pero a lo mejor es justo lo que quería el autor, que sirviera de vehículo para trasladarnos a ese momento puntual en la historia con una prosa casi poética y evocadora, que cautiva al lector. . En resumen, para mí ha sido una hermosa historia, un tren directo a la nostalgia, a esos recuerdos que conservamos y que cuando visitamos nos llenan el corazón.