Como todos los años, el libro de verano acaba extendiéndose mucho más de lo que en esencia debería. Pasajes de la historia es realmente un libro corto, algo para un mes, y, sin embargo, lo he acabado prolongando hasta, bueno, hasta ahora. He de decir que, en buena parte, se debe a que nunca llegó a engancharme del todo. Yo me esperaba un libro sobre historia de España, y en realidad es uno de historia general. Se centra en muchos personajes históricos populares, del tipo de César o Atila, que es cierto que pese a ser conocidos yo al menos no sabía de dónde venía su fama, y por lo tanto es de agradecerle al libro, pero aun así la sensación es agridulce. No me ha gustado, además, la forma de escribir del autor, me da la sensación de que trata de influir demasiado en la historia con sus estilismos y comentarios a título personal, y a mí me suele gustar algo más técnico. La edición del libro además es paupérrima, y para eso sí que no hay excusa, pues no es de las primeras. Creo que al final será verdad lo que dice mi padre, y que este libro no será más que un extracto de las frases dichas en el programa de radio del autor, que gira en torno a la misma temática. En fin, creo que la conclusión es que va a pasar bastante inadvertido por mi historial de lectura.