Este tomo es el que menos me ha gustado. Entre la mamá panda fan de los Yama Arashi, las explicaciones sobre el café y sobre los tipos de pingüinos, y la cantidad de vocabulario que he tenido que buscar, se me ha hecho muy cuesta arriba. Eso sí, la última historia de todas es muy tierna y deja muy buen sabor de boca. Ha sido interesante leer estos cinco tomos... ¡Ahora voy a echar de menos a toda la pandilla!