Excelente crónica periodística de un día trágico para la historia de Chile. Es imposible, al parecer, que los chilenos compartamos una visión de ese período, debido a razones diversas, tanto de índole política, personal, familiar u otras. A título personal, este período de la historia me interesa como chileno y espero que nunca más el odio nos divida de esta forma. No me interesa pontificar, pero a mis 50 años creo que tanto la experiencia de la UP, como la dictadura pinochetista fueron nefastas para Chile, cada una con sus propios errores y horrores. Ojalá que no caigamos más en la tentación de la violencia política y sepamos convivir democráticamente, respetando nuestras diferencias y trabajando honestamente por el bienestar, la libertad y el progreso de los chilenos, sin caer en fanatismos de ningún signo. Por esas razones leo estos libros y no por cultivar odiosidades que espero ver desterradas para siempre de nuestra patria.