David Harvey is the most influential geographer of our era, possessing a reputation that extends across the social sciences and humanities. Spaces of Capital , a collection of seminal articles and new essays spanning three decades, demonstrates why his work has had-and continues to have-such a major impact. The book gathers together some of Harvey's best work on two of his central the relationship between geographical thought and political power as well as the capitalist production of space. In addition, he chips away at geography's pretenses of "scientific" neutrality and grounds spatial theory in social justice. Harvey also reflects on the work and careers of little-noticed or misrepresented figures in geography's intellectual history-Kant, Von Thünen, Humboldt, Lattimore, Hegel, Heidegger, Darwin, Malthus, Foucault and many others.
Librarian Note: There is more than one author by this name in the Goodreads database.
David Harvey (born 1935) is the Distinguished Professor of Anthropology at the Graduate Center of the City University of New York (CUNY). A leading social theorist of international standing, he graduated from University of Cambridge with a PhD in Geography in 1961.
He is the world's most cited academic geographer (according to Andrew Bodman, see Transactions of the IBG, 1991,1992), and the author of many books and essays that have been prominent in the development of modern geography as a discipline.
His work has contributed greatly to broad social and political debate, most recently he has been credited with helping to bring back social class and Marxist methods as serious methodological tools in the critique of global capitalism, particularly in its neoliberal form.
David Harvey doesn't have an easy task. As one of the few geographers who is watched by the whole cultural-studies set, he has to build a bridge between geographic writing and more general, interdisciplinary writing. The essays collected in "Spaces of Capital" are a pretty good attempt, though. His magisterial "The Condition of Postmodernity" is the primary text of Harvey's read by the world outside the geography department, and this makes a good accompanying volume, containing more specifically geographic writings.
(…) que la pobreza de las clases trabajadoras era el producto inevitable de la ley de acumulación capitalista. La pobreza no debía explicarse, por consiguiente, apelando a una ley natural. Había que reconocerla como lo que realmente era: una condición endémica interna del modo de producción capitalista (70)
La teoría marciana empieza así con la proposición de que en la sociedad todo se relaciona con todo lo demás y que un objeto de investigación particular debe necesariamente interiorizar una relación con la totalidad de la que forma parte (88)
(…) los límites entre disciplinas no tienen sentido alguno desde el punto de vista marxiano (…) (91)
Para empezar, el sistema de producción establecido por el capital se basó en una separación física entre el lugar de trabajo y el de residencia (94)
El capital fijado en el entorno construido está inmovilizado te a duradero. Expresa el poder del trabajo muerto sobre el vivo al comprometer a este a ciertos patrones de uso durante un tiempo extenso dentro de la particularidad de la localización espacial, de lo cual deriva la tensión fundamental que ya hemos señalado que obliga al capital a crear un paisaje, solo para tener que superar los obstáculos que este paisaje contiene en un momento posterior en el tiempo (96)
La educación pública como derecho era una exigencia básica de la clase trabajadora, pero la burguesía pronto comprendió que la educación pública podía movilizarse contra los intereses de aquella (99)
Pero la única senda segura hacia el conocimiento capaz de cambiar el mundo es introducirse en la lucha (102)
El conocimiento geográfico recoge, analiza y almacena información sobre la distribución y la organización espacial de aquellas condiciones (tanto de ocurrencia natural como provocadas por los humanos) que proporcionan la base material para la reproducción de la vida social (124)
La intersección entre geografía y teoría social es, por consiguiente, uno de los puntos culminantes y cruciales para la cristalización de nuevas concepciones del mundo y nuevas posibilidades de intervención activa (134)
El fetichismo de la imagen a expensas de cualquier preocupación por la realidad social de la vida diaria puede desviar nuestra mirada, nuestra política, nuestras sensibilidades del mundo de la experiencia material, para acercarlas a redes de representaciones aparentemente infinitas e intrincadas. Y si bien es cierto que lo personal es político, no tenemos que ir mucho más allá de la actual campaña presidencial para ver cómo se puede abusar de dicho principio. Sobre todo, la promoción de las actividades culturales como campo primordial de la acumulación de capital promueve una forma mercantiliazada y empacada de estética a expensas de la preocupación por la ética, la justicia social, la equidad y las cuestiones locales e internacionales de explotación tanto de la naturalización como de la naturaleza humana.
De esa forma, la posmodernidad abre una puerta a la política radical pero en su mayor parte se ha negado a atravesarla. Para pasar a una crítica profunda dame ya radical del capitalismo contemporáneo, que claramente languidece no solo desde el punto de vista económico sino también cultural y espiritual, tenemos que afrontar los procesos fundamentales de la acumulación de capital que tan radicalmente influyen en nuestra vida (143)
Nunca deberíamos olvidar, insiste una y otra vez, la brutal fealdad de la realidad de la experiencia vivida por los oprimidos. No deberíamos estetizqr o teorizar como dolores y pasiones sentidos estas realidades vividas fuera de la existencia. Hacerlo es disminuir o incluso perder la ira pura contra la injusticia y la explotación que tanto impulsa la lucha por el cambio social. La visión formulista de que la verdad es belleza, por ejemplo, merece ser tratada con la ira con la que Nesta se impone (195)
Y tampoco es posible aceptar la tesis preferida por algunos movimientos alternativos radicales (como la ecología radical y algunas áreas del feminismo) de que las transformaciones de las actitudes y comportamientos personales son suficientes (en lugar de simplemente necesarios) para que se produzca el cambio social. Aunque el cambio social puede empezar y terminar en lo personal, hay mucho más en juego que el crecimiento redobla individualizado o las manifestaciones de compromiso personal (220)
(…) si rugen organizaciones locales y no encuentran un campo de recursos más amplio del que alimentarse, tienen que crear dicho campo de recursos mediante una política insurgente de base amplia, o bien hacer que los poderes existentes las admitan mediante la pura fuerza y la influencia (…) (223)
La cartografía trata de localizar, identificar y delimitar fenómenos y, por consiguiente, de situar acontecimientos, procesos y objetos dentro de un marco espacial coherente. Impone orden espacial a los fenómenos. (238)
El mundo se entendió, en consecuencia, como un conjunto espacialmente diversificado de recursos naturales que esperan ser descubiertos, explotados y transformados en sistemas de producción de diversos tipos. La geografía comercial reflejaba esta tendencia (245)
Los conocimientos geográficos poseen una potencialidad no realizada de expresar esperanzas y aspiraciones además de temores, de buscar interpretaciones universales basadas en el respeto y el interés mutuos, y de articular bases más firmes para la cooperación humana en un mundo marcado por fuertes diferencias geográficas (251)
Vemos a Marx retratado como un determinista económico, cuando en realidad el planteamiento de Marx era que el ámbito de la libertad empieza allí donde termina el ámbito de la necesidad, y que solo mediante la lucha, política y personal, podemos alcanzar ese control de nuestra existencia social y física que nos proporciona dicha libertad (286)
Las ideas de justicia, derecho, libertad se presentan como si tuvieran un significado independiente de cualquier interés de clase (289)
De esa forma no solo se respetan la igualdad y la libertad en el intercambio basado en el intercambio de valores sino que, además, el intercambio de valores de cambio es la base real productora de toda la igualdad y la libertad (291)
El estado capitalista debe, necesariamente, respaldar y hacer respetar un sistema jurídico que personifica los conceptos de la propiedad, el individuo, la igualdad, la libertad y los derechos que corresponden a las relaciones sociales de intercambio bajo el capitalismo. La paradoja básica que Marx intenta revelar en El Capital es cómo un sistema de intercambio de mercancías basado en la libertad y la igualdad puede dar un resultado caracterizado por la desigualdad y la falta de libertad (291)
(…) ciertas funciones mínimas que el Estado debe cumplir: debe conservar la libertad e igualdad de intercambio, debe proteger los derechos de propiedad y obligar el cumplimiento de los contratos, conservar la movilidad, regular los aspectos anarquistas y destructivos de la competencia capitalista, y arbitrar los conflictos de intereses entre facciones de capital para el bien común del capital en su totalidad (293)
Pero la idea de que el capitalismo ha funcionado alguna vez sin la implicación cercana y fuerte del Estado es un mito que merece ser corregido (300)
(…) el empresarialismo urbano contribuye a aumentar las disparidades de riqueza y renta así como a ese aumento del empobrecimiento urbano que se ha observado incluso en aquellas ciudades que han experimentado un fuerte crecimiento (383)
A este respecto podemos identificar una relación vital aunque subterránea entre el ascenso del empresarialismo urbano y la tendencia posmoderna a diseñar fragmentos urbanos en lugar de efectuar un planeamiento urbano integral, a optar por lo efímero y el eclecticismo de la moda y del estilo en lugar de apostar por valores duraderos, a preferir la cita y la ficción en lugar de la invención y la función, y, por último, a primar el medio sobre el mensaje y la imagen sobre la sustancia (384)
Pero la elección de escala espacial no es “o/o” sino “tanto/ como”, aun cuando lo segundo suponga afrontar graves contradicciones (434)
Al intentar comerciar con los valores de autenticidad, ubicación, historia, cultura, memoria colectiva y tradición, abren un espacio de pensamiento y acción políticos dentro del cual pueden idearse y perseguirse alternativas. Ese espacio merece una exploración y un cultivo intensos por parte de los movimientos de oposición. Es uno de los espacios de esperanza claves para la construcción de un tipo de globalización alternativo. Uno en que las fuerzas progresistas de la cultura se apropien de la fuerzas del capital, y no al contrario (434)
"Capitalism perpetually strives [...] to create a social and physical landscape in its own image and requisite to its own needs at a particular point in time, only just as certainly to undermine, disrupt and even destroy that landscape at a later point in time. The inner contradictions of capitalism are expressed through the restless formation and re-formation of geographical landscapes." (333)
Pros and cons. Pros: accessible and clear introduction to Harvey that covers a range of different modes of application (case study, theoretical discussion, self-reflexive analysis of the field) and puts several of his major ideas into play (capitalist geographies, militant particularism). Cons: a bit too introductory, too survey-y -- most readers who want a crack at this, for whatever reason, will probably wish they'd just gone straight for one of Harvey's other volumes.
a collection of essays that will cover some early/provisional formulations of very familiar territory for any reader of harvey. inessential. (also: printed on very distractingly shiny paper. why??)
I barely know much about urban studies, and despite a lingering interest I stay away from it because of a brand of political approach I see in the grad students here – and I’m not sure if Harvey’s part of the same coterie. Massey isn't really. There is a reason why I continue to return to Harvey despite his seemingly simplistic approach and absolutist statements (‘I am a scientist.’ ‘these anti-aristotelians …’ etc). Harvey lays out the basis for his approach at every step, which might be a strange utilitarian approach to theory – method and use-value face first, but it also attests to his consistent emphasis on relevance. He’s derivative in the way a good teacher is, and I give him brownie points for that. But there's that variety of mediating with theory, use what you have with justice, make the most of the shit wrt global politics applied to political convictions and political organisation. I guess I’m uncomfortable with Harvey, despite him being thoroughly helpful … I probably should return when I have a less instinctive unease and more criticality
Faz alguns anos que comprei o livro para me ajudar na montagem de um projeto de pesquisa. Tinha lido parcialmente, mas agora para o doutorado eu li inteiro (minha primeira leitura).
Esse livro é uma ótima introdução (feita pelo próprio autor) dos estudos do David Harvey. Passa por todas as fases acadêmicas do geógrafo e resume bem as suas discussões. Acredito que a leitura deste facilita a leitura das demais obras do autor sobre o sistema de produção capitalista pela perspectiva geográfica.
The most important contribution of this book is the approach towards critical geography and the way geography as a discipline evolved out of its mainstream history towards a more critical analytical use in understanding contemporary transformations in human kind's relationship to nature. The weakness in my opinion was the heavy reliance on the English-speaking world and relative neglect for the rest. This is true not only for theoretical references as well as for the cases under focus. Still, its analytical impact is by no means to be underestimated.