Esta obra ofrece una visión de conjunto del desempeño económico de las áreas latinoamericanas. En él se recoge y presenta muchos avances en el plano de la discusión sobre instituciones y desarrollo, sobre desarrollo humano, sobre niveles y disparidades del ingreso, sobre desarrollo tecnológico, sobre volatilidad financiera, sobre contabilidad del crecimiento, así como aportes más recientes a debates antiguos, como el relativo a los términos de intercambio y su relación con los precios reales de productos básicos.
Luis Bértola y José Antonio Ocampo relatan la historia del desarrollo económico de América Latina desde su independencia de forma clara, concisa, elocuente y cautivadora. Los autores hacen uso de mucha experiencia y conocimiento de la literatura clásica y de la reciente sobre el proceso de desarrollo en la región y logran identificar periodos muy específicos: el periodo de la primera globalización (1870-1913), los periodos de ajuste entre guerras, la industrialización guiada por el estado (1945 - 1980) y el retorno a las políticas orientadas al mercado (1981- a la actualidad).
Es de destacarse la importancia que el libro le da a la evolución de la desigualdad estructural de la región y a los distintos éxitos y fracasos de la región en su proceso de convergencia o falta de la misma con las economías avanzadas. En este sentido un gran aporte de los autores es del concepto de "convergencia truncada" por la incapacidad de la región de sostener tasas de crecimiento económico por periodos muy prolongados para producir convergencia. América Latina se beneficio mucho de la primera globalización pero ha fallado al momento de beneficiarse de la segunda, un culpable que se identifica es la falta de desarrollo tecnológico en la región, el exceso de poder político de rentistas y un abandono de una búsqueda constante de crecimiento por una de estabilidad.
El libro es junto con el de Rosemary Thorp (Progreso, Pobreza y Exclusión) uno de los mejores sino es que el mejor libro de historia económica de América Latina. Muy recomendable para los que estudian estos temas y para aquellos que buscan comprender mejor que ha pasado en nuestra historia y no caer víctimas de simplificaciones absurdas de lo que ha pasado.
La colección de datos y su utilización para explicar los fenómenos económicos son de primer nivel. Hay un muy buen trabajo en este sentido.
Por el lado negativo destacaría: - En la redacción por momentos se hace pesado/repetitivo - Hay un sutil sesgo ideológico con criterio favorable hacia el modelo de “industrialización dirigida por el estado”. No esta mal per se (si es que es una postura u opinión de los autores), pero si se nota un cambio relativo a la mayor objetividad que tiene el análisis del SXIX
A mi parecer, es uno de los mejores (si no es que el mejor) libro de historia económica de América Latina. Resalta que no es sólo una narración de los hechos históricos sino una interpretación económica de los mismos, que se sustenta mediante el uso del instrumental teórico del economista y de una impresionante cantidad de datos. Dicha interpretación es de marcado corte neoestructuralista. Lo recomiendo ampliamente a todos los interesados en las economías latinoamericanas.