Malo, malo, malo. Se supone que es un libro muy liberal que habla del amor entre personas de diferentes edades y diferentes razas, pero al final no hace más que recalcar cómo, para tal o cual, esas diferencias NO importan. Bueno, y si es así, ¿por qué no dejamos de hablar de eso? Es TODO EL LIBRO ASÍ. Páginas de páginas de páginas.
O bueno, todo hasta donde llegué, porque al final no lo terminé. Cuando empecé la segunda parte, que es más o menos hacia la mitad, me di cuenta de que me daba un tedio terrible aprenderme los nombres de todos esos personajes nuevos, así que me dije a otra cosa mariposa. Hay un par de partes buenas, eso sí, pero hasta en los informes del tiempo hay partes buenas.
Espero que se me acabe luego la racha de libros malos/mediocres. Me estoy sintiendo como el Grinch, jajaja.