Astrofísico y escritor, ganador del premio UPC 2012 por su novela corta "La epopeya de los amantes", finalista del XXI Certamen Literario Alberto Magno de Ciencia-Ficción por "La costilla de Dios", autor de "El legado de Prometeo" y de diferentes relatos.
Leído para el club de lectura. Esta antología, leída en ebook gratuito por iniciativa del autor en el confinamiento, es una verdadera joyita. Quizá incluso me atreviese a decir que es imprescindible, si no me molestase esa palabra tan prescriptiva. En la novela corta que da nombre al título hay una clara influencia de Mary Shelley (y de Jerome Bixby, eh, eh, que he pillado esa referencia) y… bueno, es una historia de la que puede adelantarse poco. Digamos que explora la teología, la sociología y la antropología, la idea de dios y de humanidad. Y luego cierto concepto que Clarke destiló en… pero hablo demasiado. Digamos que no todo es lo que parece, algo habitual en este libro. En cualquier caso, personalmente prefiero los relatos, breves y certeros, a la novela corta. Algunos son muy propios de La dimensión desconocida/Historias para no dormir/Black Mirror, donde se invierten las expectativas del lector con una sorpresa final. Ahí están "Fin" (simpático microrrelato), "Apocalipsis" o "Anomalía". Este último, "Anomalía", es además digno de los mismísimos Ted Chiang o Greg Egan: así de potente es su sentido de la maravilla. "La última huella" tiene sabor a El marciano, solo que la protagonista no es imbécil profunda y podemos empatizar con ella a un nivel no de Ken Liu, pero casi. "El gen olvidado" recuerda a "El hombre bicentenario" o a "Idiocracia", solo que con una ambición a la altura de Interstellar, si no más allá: para gozarlo. Finalmente, mi favorito es "Eva", una historia que combina…, huy, aquí no se puede adelantar mucho. Digamos que compagina una historia costumbrista y familiar bien emotiva con una trama eugenética y con un silenciado episodio de la España franquista en el que participaron unas simpáticas monjitas. También una de estas historias se sirve de la hipótesis del bosque oscuro, esa respuesta a la paradoja de Fermi, solo que llevada más allá si cabe: no diré cuál.
Estamos ante un libro que tiene "colores", y os preguntaréis...¿qué es eso? Pues para mi, es la capacidad de transmitir sensaciones emocionales sin tener en cuenta ni el guión ni la situación. Y es lo que logra en casi todas las historias que trae esta obra. El libro está compuesto de pequeñas y medianas historias de ciencia ficción de lo más variadas. Desde el pasado al futuro distante. La temática de estas historias es de lo más variada eso si, suele tener un punto de vista humanista y emocional más que tecnológico y descriptivo. Digamos que en lugar de perderse a lo Tolkien hablando de los árboles y las plantas, Miguel lo hace respecto a los miedos y las sensaciones de sus personajes.
Hablando de ciencia ficción, siempre se suele preguntar si es blanda o dura. En este caso, estamos ante uno de estos yogures con trozos. Tenemos una sustancia general en todo el libro que está al alcance de absolutamente todos los públicos, tanto a nivel técnico como a nivel te uso del lenguaje. Pero existen trocitos llenos de sabor, que si bien no son fundamentales para disfrutar del texto...si que pueden darle más coherencia y dimensiones. Y lo mismo con el uso del lenguaje. Es desagradable leer un libro y tener que acudir continuamente al diccionario, sin embargo cuando hay una palabra...suelta aislada en el texto que nunca habías leído antes y que queda perfectamente explicada por el contexto...no puedo evitar que mi mente "sonría".
El autor como digo no pinta un cuadro a base de descripciones sobre el escenario, es tu mente quien debe imaginar el terreno con lo que vas leyendo. Sin embargo..las sensaciones, ah...eso si que está bien pintado. Ya sea un mundo ciberpunk al estilo "waterworld" o un laboratorio de la guerra fría. Ya hablemos de otro planeta o del nuestro en el futuro lejano.... La capacidad de hacerte sentir allí, y de dibujar cual cuadro del romanticismo cada emoción es sencillamente genial.
No os hablaré de argumento de cada historia, porque como ya os digo son de lo más variadas, pero si hay algunos trazos comunes. Leí en algún sitio que puede llamarse "cyber-religion" o "ciberpunkgod" o como quiera llamarse, pero entre el tema de las emociones, las emociones de masas de personas está claro que la religión tiene sitio, y está bastante bien tratada en el plano de futuros distópicos y mundos apocalípticos. Las emociones y cómo personas las perciben, también como digo es algo digno de remarcar...
Resumiendo, el libro es altamente recomendable. Tiene un precio más que asumible y una calidad a la altura.
Uno ya va conociendo los temas que le interesan a Miguel Santander, y ente toda su ciencia ficción hard uno siempre encuentra referencias a la religión, la ecología o el sexo. Y los relatos de este libro no van a ser menos.
Desde ese thriller que es el relato que le da nombre al libro, a la locura de "Anomalía" o "Apocalipsis" o "Eva", que puede parecernos terriblemente real y posible ha día de hoy. Y lo escalofriante que resulta la denuncia de los recortes en ciencia de "La última huella".
Un libro que se lee de un tirón y te hace reflexionar.