Da quando, nel 1930, è uscito il libro più famoso di Praz, "La carne, la morte e il diavolo nella letteratura romantica", l'intuizione critica che lo ispirava è quasi diventata un luogo comune: accade cioè che "chiunque si occupi delle origini della sensibilità moderna ne tiene conto, anche senza aver letto e compreso l'importanza di Praz. È il destino di coloro che hanno ovviamente ragione, ma nulla toglie al fatto che sono pochi i critici cui sia stata concessa un'idea così brillante" (Frank Kermode). E una necessaria integrazione di quell'opera capitale è "II patto col serpente", che svela sin dal titolo il suo cuore nero: come nel quadro di Hans Baldung Grien, assunto dallo stesso Praz a emblema del libro, il serpente tentatore è infatti l'immaginazione, che per il tramite di Eva (la sensibilità) corrompe Adamo (la volontà) svelandole zone più inconfessabili dell'anima e dando così libero corso alla malinconia, alla fantasticheria aberrante e mostruosa, alla perversione, alla nevrosi.
Mario Praz was an Italian-born critic of art and literature, and a scholar of English literature. His best-known book, "La carne, la morte e il diavolo nella letteratura romantica" ("The Romantic Agony" 1933) - written in 1930 - was a comprehensive survey of the erotic and morbid themes that characterized European authors of the late 18th and 19th centuries. He was Professor of Italian Studies at the Victoria University of Manchester, 1932-1934. He taught English literature at the University of Rome from 1934 to his retirement in 1966. In 1962, Queen Elizabeth II made him a Knight Commander of the British Empire (KBE). His works of art criticism include an Illustrated History of Interior Decoration, a study on Italian sculptor Antonio Canova, and numerous essays. His last residence, an apartment in Palazzo Primoli, has become a museum, and is open for visits in Rome.
Cuando todavía estaba en la Universidad, más de 10 años atrás, buceando en la biblioteca de la facultad tras textos sobre romanticismo me encontré con una edición de La carne, la muerte y el diablo en la literatura romántica y fue una revelación alucinante. En ese entonces me sumergí en la lectura de Praz y otros italianos para comprender todas las aristas de este movimiento y, aunque mi visión ha evolucionado y hoy en general me inclino más a los teóricos alemanes, Praz sigue siendo muy querido para mí. Su estilo preciosista, voluble y erudito me llena de nostalgia. Disentimos en diversos temas y hay ensayos en que su estilo más relacional me deja embobada vagando por listas eternas de autores, pintores, decoradores y estetas olvidados. Sus textos tienen la atmósfera de una de esas estancias que describe una y otra vez, lacadas con una pátina generosa de polvo, con aroma a encierro y flores pudriéndose en ornados jarrones. Su obra ha envejecido, no cabe duda, y es clave leerlo teniendo en cuenta su época, pero hacerlo es un viaje maravilloso, independiente del ceño fruncido ante ciertos comentarios totalmente comprensibles considerando la fecha en que fue escrito. Praz falleció hace bastante y dudo que muchos lectores tengan la paciencia e interés para entregarse a sus textos en el mundo actual. Sus libros demandan una atención total y tiempo, que las generaciones de hoy no están dispuestos a ceder, sin importar el enorme regalo que puedan recibir a cambio. Es algo triste, sin embargo, creo que todavía hay quienes serán capaces de apreciar un texto como este, compuesto por aquellos ensayos que quedaron fuera o derivaron del corpus teórico de La carne, la muerte y el diablo... Autores que son protagonistas de ese libro, como Byron, Swinburne, D'Anunzio, Milton, Hoffman, etc. siguen apareciendo aquí como luces guía, pero quienes ocupan el centro son autores menores en su mayoría o que con el paso de los siglos han quedado relegados al olvido o el "mal gusto" (obviamente hay excepciones), críticos, dandies, etc. Y los ensayos abarcan literatura, arte, arquitectura y decoración, enfocándose en el romanticismo y los movimientos y tendencias que nacieron directamente de esa fuente: simbolismo, prerafaelismo, decadentismo, liberty, etc. Creo que es una joyita anacrónica que será apreciada de seguro por quienes hayan disfrutado el resto de su obra.