Este libro nos muestra un punto de vista muy importante en la ejecución de negocios, muchas veces creemos que dirigir un negocio es cuestión de dirigir personas y saber vender, también es necesario saber sobre el ambiente en el que se moverá el negocio, saber sobre crear un producto atractivo al cliente y que se diferencie de la competencia, siempre manteniendo los niveles de competitividad por encima de la competencia y, sobre todo, logrando el margen de utilidad deseado. Para esto es que sirve la estrategia, logrando definir una estrategia optima podemos lograr posicionar nuestra empresa muy bien competitivamente.
Pero por encima de lograr definir una buena estrategia, se necesita que exista una persona encargada de crearla, dirigirla, implementarla; alguien que sepa llevar a la empresa hacia donde se desea por medio de la estrategia, aquí es donde entra el papel del Estratega esa persona encargada de darle forma a una empresa para que pueda desarrollar toda una estrategia competitiva y que pueda pelear en el mercado una muy buena posición. Los estrategas generalmente tienden a ser personas que conocen muy bien la empresa, personas que conocen el entorno en el que se mueve la empresa, en la mayoría de veces, tienden a ser personas que han trabajado varios años en el mercado o los propios fundadores de las empresas. Casos reales analizados en el libro El Estratega, cuentan, en muchas de sus ocasiones, personas que fundaron sus empresas desde cero y formaron una estrategia que los diferencio de la competencia perfectamente, empleando diferentes métodos, desde reducción de costos, atención personalizada, experiencias de usuarios muy buenas y productos de alta calidad.
Un ejemplo de reducción de costos es el que implemento Southwest, aereolinea que se especializa en vuelos cortos a bajo costo, esta empresa logro fijar una estrategia bien definida desde sus inicios y logro que la empresa lograra llegar hasta donde se habían planteado su estratega. IKEA, tienda de muebles para el hogar, logro que su costo de adquisición de muebles fuera baja, permitiendo marginar bastante en sus ventas y lograr una atención personalizada a sus clientes en sus tiendas. Apple, ha logrado posicionarse como una empresa que vende alta calidad a sus clientes, Sus productos tienden a ser muy duraderos y muy sencillos de usar.
El libro nos habla mucho, además de las personas que llevaron a sus empresas a ser exitosas, del perfil que tenían que tener estas personas, lideres, aunque, según menciona la autora, existen personas que no llegan a comprender la importancia del liderazgo en la ejecución de una estrategia, esta es imprescindible para que la estrategia se logre. El estratega tiene que tomar el papel de líder para que sus empleados logren comprender hacia donde se desea llevar a la empresa y la importancia de llevar a cabo la estrategia competitiva. Una cualidad de los estrategas, según la autora, es que nunca están quietos, siempre deben de estar analizando todo su entorno, rehaciendo la estrategia hasta que la misma plasme lo que se desea lograr, siempre buscando que la misma este por encima de la competencia.
Pero muchas veces también una estrategia, por muy bien definida que este, y por muy buen negocio que parezca puede no llegar a ser lo mejor para la empresa, tal como cuenta la editora que le sucedió a la empresa Masco, expertos en fabricación de grifos, idearon una estrategia para adentrarse en el mundo de los muebles, tal como lo hizo IKEA y no les fue bien, su margen de rentabilidad general disminuyeron, puesto que no pudieron mantener sus costos bajos y el mercado no les permitió elevar los precios de venta, esto debido a que el negocio de los muebles para el hogar es un mercado muy fraccionado y con mucha competencia, algo que IKEA logro romper perfectamente.
Un punto también muy importante sobre un buen estratega es que este no es lo mismo a un súper gerente, no importa cuán buena sea una empresa en determinada industria, no es completamente seguro que si al cambiarse de industria esta empresa vaya a tener éxito, tal como le sucedió a Masco, expertos en grifería pero no les fue muy bien en el ámbito de los muebles para el hogar, su rentabilidad operativa cayo muy fuertemente algo que no estaba en los planes estratégicos de la gerencia, por tal razón tuvieron que abandonar dicho mercado.
Un buen comienzo para una estrategia exitosa es definir un propósito, definir hacia donde queremos llevar nuestra empresa. Tal como nos muestra el caso IKEA, su fundador construyo una empresa creando lo que llamo una diferencia que importe. A diferencia de la historia que se nos cuenta de Masco, IKEA realiza un análisis claro de la industria en la que se adentraba, un análisis de las fuerzas competitivas planteado por Michael Porter resulta muy fructífero en este ámbito. IKEA determino que podía crear valor a sus productos en una industria que no tenía valor.
Un estratega también debe de tener la habilidad de traer un negocio a sus glorias pasadas, después demostrarnos el error de Masco y el éxito en la implementación de la estrategia desde sus inicios de IKEA, la autora también nos muestra la historia de Gucci, una empresa que tuvo que ser definida completamente por su gerente Dominico de Sole, una persona que sabía cuál era la esencia de los clientes que necesitaba Gucci para poder salir adelante, definió su estrategia basándose en los productos que tenía que ofrecer para atraer a los clientes correctos, aquellos que llevaran la moda en la sangre y que siempre querían estar en línea con las últimas tendencias de la misma. Por tal razón tuvo que desechar muchos productos que no iban acorde al mensaje que quería transmitir la marca, logro que una marca que por la sencillez de sus productos era muy imitada por piratas, llegara a ser tendencia de moda como lo fue en sus inicios, pero primero tuvo que redefinir el segmento de clientes al que se enfocarían.
En el caso de Gucci y de IKEA, se plantea que los estrategas han trabajado mucho en crear un sistema de valor, por medio de la rueda de la estrategia, se define cual es el objetivo de la estrategia, y se analizan todos los sectores de la empresa que aportaran y harán de esta un éxito, de deben de definir reglas macro bastantes claras para que un equipo de trabajo las pueda poner en práctica en sus diferentes áreas.
Definir la estrategia no solo se trata de poner una meta de algo que se quiere realizar, se debe ser dueño de la misma, se debe sentir la necesidad interna de llevar la empresa hacia un destino, la autora nos insta a que al momento de definir la estrategia nos adentremos en la misma, que la hagamos nuestra de tal modo lograremos que esta sea exitosa, de lo contrario no podremos transmitir al grupo de trabajo, a esto le llamamos ser dueño de nuestra estrategia, ser nosotros los encargados de hacerla llegar a cada uno de nuestro equipo de trabajo y así poder formar un plan estratégico ideal.
Para poder llevar un plan estratégico ideal, la autora nos presenta lo que llama “La Rueda de la Estrategia”, en esta colocamos como base el fin de toda nuestra estrategia, que deseamos obtener, hacia donde queremos llevar la empresa, y en su alrededor las diferentes áreas que formaran parte de esta estrategia, estas áreas de negocio podemos comenzar por listar algunas: Finanzas, Productos y Mercado Objetivo, Marketing y servicio, Ventas y Distribución, Manufactura, Consecución de objetivos, Recursos humanos, Sistemas de Información, Investigación y desarrollo, todas estas áreas amarradas al punto principal de la estrategia, que es el propósito.
Ya hemos hablado de todo lo que debemos saber sobre lo que debemos tener en cuenta para lograr ser un buen estratega, ahora nos enfocaremos en lo que no debemos hacer como estrategas, o los errores más comunes que comete un estratega.
Declaraciones Genéricas: no definir una declaración de estrategia enfocada a nuestro negocio puede llegar a ser perjudicial, no podemos aplicar la estrategia de nuestro negocio a la de otro o viceversa.
No hacer concesiones: debemos delegar tareas, debemos tener un equipo de trabajo puesto que nosotros como estrategas no podemos hacer todo.
Clichés Vacíos: no redondear mucho en afirmaciones grandilocuentes, no existe tal cosa de “la mejor empresa”, “líder en el mercado”.
Olvidar los medios: el no mencionar como lograremos nuestro objetivo, al cliente le gusta saber cómo lograremos lo que nos proponemos.
Dejar fuera al cliente: entender que una estrategia no está enfocada en el éxito de la empresa sino en la satisfacción de la empresa, el éxito de la empresa debe depender de la satisfacción del cliente.
Ser moralmente aburrido: no hay manera de ser lo suficientemente claro: muchas afirmaciones estratégicas, en sus borradores iniciales, son textos sin convicción, sin inspiración. Pregúntate: ¿querrías trabajar para está empresa?,¿querrías comprarle?
Uno de los casos empresariales y estratégicos más conocidos a nivel mundial posiblemente sea el de Steve Jobs, crea su empresa, la vuelve exitosa, lo despiden de la misma, crea otra empresa, su empresa anterior compra su nueva empresa y vuelve a dirigir su anterior empresa. Cuando Steve Jobs dirigió por segunda vez Apple, este tenía muy presente lo que quería lograr con su marca, tenía claro el impacto que deseaba generar en sus clientes y, sobre todo, hacia donde quería llevar su marca. Todos los que conocían a Jobs comentan que era una persona desordena, desorganizada, impuntual, arrogante, pero en algo si concuerda la mayoría, era un líder nato. Ese liderazgo lo ayudo a volver Apple una de las empresas tecnológicas más grandes a nivel mundial, su estrategia competitiva de diferenciación hizo que su posición en el mercado estuviera muy por encima de muchas otras marcas, en muchos segmentos de clientes, con muchos productos diversos. Su enfoque minimalista, enfocado en darle al usuario una experiencia única fue su estrategia hasta que se retiró del mundo de los negocios. Jobs siempre contaba con un equipo que lo ayudaba en todo, desde estrategias de marketing súper complejas, hasta un asistente que le estaba recordando sobre sus reuniones.
En conclusión, para poder llegar a ser un buen estratega, tenemos que realizar un análisis completo de todo el entorno, un análisis de fuerzas competitivas (Michael Porter) es esencial para saber cómo esta nuestro mercado y cuáles son las cualidades que podemos explotar frente a nuestra competencia, después definir hasta donde queremos llevar la empresa, cual es nuestro objetivo, posterior a esto, definir cuál es el plan de acción en cada una de las áreas de nuestro negocio y junto a un equipo de trabajo, pulir y ejecutar este plan de acción, trasladando la información a todos los empleados y hacer que los empleados vivan en carne propia la razón de la compañía, y por último, mantener siempre en constante análisis la estrategia y nunca dar por sentado que la estrategia caminara sola sin ajustes en el camino.