Un cuentario que considero está bien escrito; sin embargo, no soy partidario del titulo FINALES APARENTES. En mi opinión personal una historia debe tener no un final aparente, sino mas bien certero, no vago ni ambivalente, debe ser un final que cierre la historia, una que no que deje dudas en el lector, ya que una cosa es un final abierto y otra un final que no es un final. El mismo poseía historias muy buenas, sobre todo la última que nos explica que pasa cuando el fanatismo religioso abraza una realidad que se convierte en una realidad para el protagonista. Un escritor usa palabras certeras para describir verdades humanas. Si puedo recomendar otro libro de este autor es: Bajo la lluvia Dios no existe.