Tras mudarse con sus padres de la costa a la capital y separarse del mar, su único amigo, la pequeña Adriana comprenderá que no hay distancia que pueda romper una amistad, cuando las decisiones se toman con la sinceridad del corazón.
En un pueblo de tradiciones arcanas cada vez más olvidadas, Adriana se ve obligada a dejar atrás el mar cuando sus padres deciden iniciar una nueva vida en la ciudad. Arrastrada al principio por la tristeza y la nostalgia, la niña irá descubriendo el verdadero valor de la amistad y un secreto familiar que podría cambiar para siempre su propio destino...
Autora chilena y apasionada Fantasista. También estudiante de Doctorado en Literatura, Magíster en Literatura y Diplomada en Literatura Infantil y Juvenil. Consagrada a la escritura, investigación y celebración de la literatura de Fantasía.
He publicado la novela infantil La niña que salió en busca del mar (2013), las antologías El musgo en las ruinas (2018), El idioma de los dragones (2023) y Antaño (2023), así como los libros de ensayo Érase una vez siete estrellas: Super Mario RPG (2023) y La añoranza feérica: ensayos sobre literatura de fantasía (2024), y cuentos en algunas antologías colectivas.
📍Título: La niña que salió en busca del mar 📍Autor: Paula Rivera Donoso
🌊Este libro es cortito, está dividido en 7 capítulos. Nos cuenta la historia de la pequeña Adriana, una niña que ha vivido toda su vida en las costas del mar, en un pueblo donde la mayoría se dedica a la pesca, pero llega un día en que sus padres deciden mudarse a la capital para buscar nuevas oportunidades para el futuro de Adriana, además su padre tiene un nuevo trabajo allí.
🌊El mejor amigo de Adriana es el mar, por lo que, al recibir la noticia de la mudanza, ella se niega a renunciar a su mejor amigo, pero se verá obligada a hacerlo.
🌊Esta historia de fantasía trata temas como la nostalgia, la soledad, adaptarse al cambio, el sacrificio, las despedidas y la toma de decisiones. Es una narración tan maravillosa que no necesita de grandes fenómenos sobrenaturales ni extraordinarios como la magia o criaturas inexistentes (propias de la fantasía) para cautivar, tiene sus pequeños toques de fantasía que me ha hecho sentir emocionada y conectada con la protagonista.
🌊Me gustó muchísimo la pluma de la autora, me ha cautivado con la forma en como nos muestra un mar que siente, que se comunica y que tiene recuerdos.
🌊Adriana es un personaje muy bien desarrollado y único, es una niña muy sencilla, sensible y con una fuerte conexión con la naturaleza, lo cual la hace muy especial.
🌊La verdad es que este libro me hizo sentir muchas emociones, es una historia que deja enseñanzas y Adriana siendo solo una niña nos ayuda a crecer.
🌊Lo recomiendo para jóvenes de 5 a 100 años, es un libro que me gustaría que todos pudieran leer, es una historia increíblemente hermosa.
Llevo siguiendo el trabajo de Paula Rivera como académica y divulgadora de la Fantasía desde hace años. Leer su obra publicada era una deuda que tenía pendiente con un trabajo que admiro y me ha ayudado a entender por qué me gusta la Fantasía.
En el caso de esta obra, en solo cien páginas se esboza una historia única y bella en su aparente simpleza. Sin embargo, los temas que toca son tan relevantes y abarcan a todas las edades, no sólo a los niños. Pude identificarme con esa duda que surge en Adriana, nuestra protagonista, que se debate entre quedarse en donde sus padres la han llevado o volver a su origen, a su hogar, con su amigo el mar.
Es una novela que nos habla mucho de la memoria, la nostalgia y plantea propuestas interesantes para que estas se conviertan no en un lastre, si no en un poder curativo que nos ayuda a trascender y aprender en este viaje que llamamos vida. En verdad, la decisión de Adriana no es fácil, pero si ella puede, nosotros también.
El clímax de la historia, que es donde explota la Fantasía que sutilmente propone al inicio, para mí fue inesperado, muy conmovedor, que me asombró. Y esa cualidad es la que vuelva a esta novela muy importante: su capacidad de hacernos sentir el mismo asombro que siente Adriana ante todo lo que le ocurre. Sin asombro, no podemos entrar a Fantasía. Y, como diría George MacDonald, que tan bien entendió de qué se trataba todo esto, si perdemos ese asombro como niños, entonces perdemos el Reino, perdemos Fantasía. Y eso es lo más trágico que le puede ocurrir al ser humano.
Llevo leyendo La niña que salió en busca del mar desde el año pasado. Lo empecé en un viaje en coche, de Madrid al pueblo, y como el propio cuento hablaba de mudanzas y de lo que queda atrás, me costaba retomarlo si no era en un coche o un tren. Hace unas semanas volví de Madrid a casa y llegué a una escena, la escena del bosque, que me ha estado reconcomiendo hasta hoy, que decidí que era un buen momento de acabar el libro, sin coche ni tren.
La niña que salió en busca del mar es un libro de fantasía cargado de reflexiones y creo que he hecho bien en leerlo poco a poco. Se trata de un cuento entrañable sobre la amistad y gira entorno a dos amigos muy atípicos: Adriana, una niña que vive en el puerto, y el propio mar. Paula ha creado en Adriana a una niña con una voz narrativa muy bonita y cuenta a través de ella una historia super tierna. Ha logrado llegar a un punto en el que me ha dado morriña de una infancia junto al mar que jamás he tenido.
"El mar enmudeció de pronto, porque él también quería oír esa historia, más aún si era contada a través de una voz que no oía desde un punto remoto en el tiempo".
me daré la vuelta larga para escribir sobre este libro.
el año pasado -o el anterior, idr- empecé a seguir a paula por bluesky, creo que la seguía desde antes en tuiter, pero como en bsky somos cinco personas fue más fácil toparme con sus cosas y descubrir que se dedica al estudio y a la escritura de la fantasía. en la actualidad mi relación con lo fantástico no tiene mucho que destacar; no lo busco activamente, pero tampoco le hago el quite (varias de mis obras favoritas son del género, de hecho)... voy a leer lo que sea con lo que esté obsesionada en el momento jiji.
y bueno, como me entusiasma el entusiasmo ajeno, empecé a ponerle atención a su trabajo y después de leerla más, sentí que conseguí unos lentes nuevos con los que ver el mundo de la fantasía y su propósito a la hora de contar historias, a pesar de la gran variedad de caminos que quienes escriben toman a la hora de desarrollar sus mundos, personajes y tramas. en el primer ensayo de su libro "añoranza feérica" que se llama "una lampara arde aún en el bosque" hace alusión a como la fantasía es una luz con el poder de guiarnos a través de la tenebrosa oscuridad que es la vida. creo que es una imagen preciosa y permite valorar el impactico que tiene la creatividad centrada en el anhelo de cosas imposibles -y/o mejores-, desde un pedestal único.
fin del preámbulo. este año terminó en mis manos (porque no tengo autocontrol en las ferias del libro) esta historia que se publicó hace más de diez años y que ahora volvió reeditada y con inclusiones nuevas. la protagonista es adriana y su mejor amigo es el mar. adriana vive en una zona costera en donde la gente tiene una relación especial con el mar desde incluso antes de nacer: él bendice los vientres de las embarazadas, se lleva a sus muertos, le da de comer a los vivos y permea cada aspecto de sus vidas desde siempre. adriana no tiene amigos humanos y la verdad es que no los necesita, porque ha aprendido a comunicarse con el mar y se complementan de tal forma que son suficientes para la vida del otre. así que cuando ella y su familia deben mudarse a la ciudad, lejos de la costa, el mundo se le viene abajo.
fin del resumen. aunque hay varias cosas que me gustaron del libro, hay una cosa que me pasó mientras leía y que al final catapultó esta reseña particularmente larga: cuando adriana llega a la ciudad y comienza a ir al colegio, sus compañeros son buena gente e intentan integrarla. sin embargo adriana rápidamente se da cuenta de que las diferencias son demasiadas, de que esas personas no la entienden, nunca lo harán, y que extraña su antiguo hogar -y al mar- más que nunca. por otro lado, yo, poseída por la adulta-aburrida en mí, tuve un nefasto primer pensamiento: pero ponele voluntad adriana, quizá si te /esforzaras/ en hacer amigos todo esto no sería tan terrible... y luego, inmediatamente mi parte racional se abrió paso: no pero, por qué debe /forzarse/ a encajar en un lugar en el que ni siquiera decidió estar. la arrancaron de su lugar, de su amigo, de todo lo que conocía y lo que formaba parte de su identidad, entonces por qué debía renunciar a todo eso sólo por el resto, solo por ser un problema menos, sólo por ser complaciente con una situación sobre la que no tuvo opinión ni voto. y lo encontré un mensaje TAN poderoso, tan bello y novedoso en una historia con una protagonista que es una niña, una infante, parte de uno de los grupos de personas más vulneradas en el mundo. el mundo está lleno de historias sobre niños que al final del cuento terminan encajando en espacios nuevos, pero la realidad no siempre es así.
adriana sabe quién es, sabe qué quiere y sobre todo, sabe a dónde pertenece. adriana no se conforma, decide todos los días no renunciar a todo eso que quedó atrás, tiene la esperanza de volver y reunirse con lo que más ama ¿existe algo más empoderante en un mundo que constantemente nos obliga a renunciar a tantas cosas que nos hacen quienes somos? I DON'T THINK SO.
a veces nos toparemos con personas que son buenas personas, estaremos en lugares que son buenos lugares y aún así la única forma de encajar será amputar partes nuestras que harán que nos preguntemos si vale la pena desaparecer para convertirnos en algo que pueda ser amado, cuando la respuesta es que debeos irnos a buscar ese espacio en el mundo que tiene nuestra forma exacta y donde podremos florecer y echar raíces y encontrar a los de nuestra especie y crecer de la mano.
y de eso se trata el libro: de anhelar, resistir, desear que lo imposible venga a buscarte y te lleve a tu tierra (o a tu mar). desde la infancia es difícil (imposible diría) darse cuenta que esto es una posibilidad, porque el discurso que impera es el de aceptar tu realidad y dejar que te moldee a su manera, por más terrible que sea, pero de esa parte nos vamos a dar cuenta recién cuando crezcamos y la fantasía es una herramienta, una ventana que te permite volver a creer que aún tienes tiempo de cambiar tu destino, de decidir. que genial es la fantasía (para que vean que todo ese preámbulo tenía un FIN, el fin de cerrar este circulo con una remate que se conectara con el inicio).
fin de la reseña, sí recomiendo, pa cambiar de aires un poco. also, me encanta la playa, i get you adriana.
Esta es mi segunda reseña. La primera corresponde a mi lectura de la edición de 2013 de esta novela. Esta contiene una versión adaptada del texto que leí en la presentación de la nueva edición de la obra (nota: soy su editor).
La editorial Trazos de Aves se define por seleccionar voces emergentes cuyas propuestas nos emocionen y cautiven. Esto último no es fácil ya que la editorial está conformada por dos personas muy diferentes: la Pajarito y yo. La Pajarito ha encontrado en el lenguaje la manera de interpretar la vida y de ayudar a otras personas a interpretar y mejorar la suya, puesto que ha trabajado en sectores rurales y colegios vulnerables. Yo soy autista y eso implica que tengo una relación con el lenguaje, con las emociones y con el cuerpo que todavía, después de más de cuarenta años, estoy tratando de entender. Nuestra hipótesis es que, si una obra causa un efecto emotivo profundo en ambes, entonces tiene que ser especial, porque de otro modo no se habría causado tal efecto.
Entonces, ¿por qué decidimos publicar esta obra? Hay dos anécdotas propias que quiero compartir. En la primera biblioteca que conocí, en el colegio de los Sagrados Corazones de Alameda, cuando estaba en quinto básico, yo exploraba libros y me llevaba algunos para la casa. Me relacionaba más con los libros que con mis propios compañeros. Así encontré un libro que me marcó profundamente: Las crónicas de Narnia, de C. S. Lewis. En ese tiempo, en mi casa también había un ropero viejo que rechinaba cuando yo entraba en él. Así que la sensación de sumergirme en un mundo nuevo, tanto en la biblioteca como en el ropero, donde me sentía protegido y rodeado de calor, las asocio a la literatura imaginativa. Y hoy, a mis 43 años, todavía puedo maravillarme y sentirme protegido por mi imaginación. Lo sé porque así me sentí cuando leí este libro.
La segunda anécdota sucedió hace un par de semanas y también tiene relación con un colegio. El colegio organizó una feria de libros y me invitaron a presentar mi libro sobre autismo a un conjunto de apoderades, estudiantes y profesores. Después de la presentación, tanto profes como padres y madres me preguntaron cómo podían entender a sus alumnes e hijes autistas. Respondí que una manera de hacerlo es leer y estudiar este libro. Sí, La niña que salió en busca del mar contiene una sensibilidad y una manera de ver el mundo que, si bien no se declara autista explícitamente, expresa ese sentimiento de otredad interior que compartimos muchas personas en el espectro. Así, este libro puede ser leído en clave de fantasía y también en clave de relación padres-madres-e-hijes.
En Las crónicas de Narnia, C. S. Lewis escribió esta dedicatoria: algún día llegarás a la edad en que nuevamente gozarás de los cuentos de hadas. La obra de Paula no solo nos parece espléndida y brillante, sino que también nos llevó de vuelta a la maravilla y la esperanza, porque no solamente es necesario que une vuelva a gozar de cuentos de hadas: También hacen falta historias que nos lleven a ese camino. Paula nos ha regalado una.
Los verdaderos escritores de cuentos infantiles logran dotar a sus personajes de una voz de niño sin necesitar disminuirlos, hacerlos tontos forzadamente u otros artilugios similares. Paula Rivera permite que la voz de Adriana tenga la frescura de una niña sin robarle la sabiduría que muchas de ellas tienen, generalmente más que los adultos que la han reemplazado por conocimiento y mera costumbre. Esta novela es profunda como el mar a pesar de su corta extensión, algo que espero permita que sea dada como lectura en los colegios de habla hispana. Sin embargo, como todo relato que se eleva a la categoría de arte y por tanto es una ventana a lo trascendente, será disfrutada también por jóvenes y adultos quienes, quizás con sonrisa melancólica, recuerden también su Canto.
Honestamente no fue la novela que esperaba. He leído muchos de las columnas de Paula y ha sido, en buena medida, gracias a ella que me he formado una idea de lo que puede ser «la fantasía que importa». Por supuesto que esto creó una expectativa más o menos concreta sobre la novela, pero «La niña que salió en busca del mar» no se acercó demasiado a esta. Dicho de otro modo, yo buscaba algo de eso que todavía entonces creía saber del estilo, o estética (a veces ya no sé) de la fantasía y me encontré con un texto que va más allá. Definitivamente me ha recordado a lo que más me gusta de los libros de Michael Ende o las películas de Hayao Miyazaki (Tal vez mis «fantasistas» predilectos). En otras palabras, me siento culpable de haber querido encontrar algo más «genérico» en una obra escrita con el corazón, de donde brotan las mejores obras de arte. Me quedo en espera de otra buena historia de Paula. Y me quedo, también, con la idea de que «todos podemos viajar si cerramos los ojos y dejamos de ver y oír lo que nos rodea». Por cierto, desde que lo terminé, cada que veo o escucho gaviota recuerdo a Adriana y a la autora.
Admito que me llevó un tiempo terminar este libro. Primero por temas laborales y otro porque a pesar de sus 111 páginas cada palabra viene cargada de tantas emociones que tienes que volver a releer algunos párrafos y sentirlos como la brisa del mar.
Paula Rivera Donoso, nos presenta esta hermosa historia llamada "La Niña que salió en busca del Mar" situada en un pequeño puerto, en donde su protagonista Adriana es una niña que conoce, vive y disfruta el mar como ningún niño normal, disfruta la belleza de lo simple y goza la vida junto él y el mar la entiende, la quiere y también sufre, pero esta perfecta amistad se ve forzada a ser separada por circunstancias de la vida (que no voy a spoilear).
La historia si bien en un comienzo parece simple, va desarrollándose de una manera majestuosa. Por instantes sientes que te involucras tanto con la protagonista que sientes todos aquellos frágiles sentimientos que suele tener durante la historia, desde el tener que dejar ir lo que más amas, pasando por fuertes sentimientos de amistad inquebrantable, hasta enfrentarte a la frialdad de la gente y su manera de ver las cosas.
Podría definir este libro cómo un viaje a las raíces de cada uno, en donde la ingenuidad prima y te permite disfrutar las cosas simples, desde una conchita de mar hasta el viento de los árboles.
A la vez te recuerda los momentos en donde las diferentes circunstancias de la vida te dan duros golpes de los cuales tienes que salir adelante y sobreponerte a la adversidad creando en ti una nueva forma de pensar y enfrentar la vida. Me vi reflejada en varias situaciones que vivió Adriana e incluso en sus padres que son un pilar fundamental en la vida de ella.
También el tema de la amistad es tocado a fondo a lo largo de la historia, una amistad de trasciende todo y que evoluciona a medida que pasa el tiempo, que hiere, que enseña y que te ayuda a levantarte cuando más triste estás.
Pero lo que la escritora también nos deja la enseñanza de nunca olvidar de lo que fuimos parte o de cómo fuimos cuando estábamos en nuestro estado más puro, ese estado en el que disfrutabas con las cosas simples y no con las banalidades de hoy en día. También nos lleva a pensar en las decisiones que debemos tomar y con las consecuencias que estas conllevan, sean buenas o malas estas siempre serán positivas para nuestras vidas.
Sin duda un libro que no habla solamente de un viaje físico, sino de un viaje emocional y espiritual lleno de emociones y metáforas tan bien elaboradas que calan hondo en el espíritu del lector.
Asumo que me ha costado escribir esta reseña porque aún tengo a flor de piel los sentimientos que me ha despertado el desenlace, tan místico pero a la vez tan hermoso que sin duda será una lectura para repetir.
Para cerrar mi breve reseña, les cuento que este libro pueden encontrarlo en la Biblioteca de Santiago, tiene 111 páginas llenas de emociones, cantos y lágrimas de amistad.
Si bien la obra, publicada por primera vez en el 2013, está dirigida de cierta forma a un público infantil, lo cierto es que esta llena de elementos tan preciosos que cualquier público podrá encontrar algo maravilloso dentro de ella.
Resalto por encima de todo el excelente uso de analogías y metáforas. Pocas veces el mar puede percibirse a través de las letras usando todos los sentidos y envueltos en un velo mágico de imaginación desmesurada. El mar, aquí y en todos lados, es un ente mitológico.
Paula no subestima ni la capacidad para imaginar de un niño ni su inteligencia. Adriana, la protagonista, sufre no solo las consecuencias de los cambios a su alrededor, también los suyos propios. Es una niña que, como todos y a cualquier edad, está deseosa de saber quien es.
La narración es lo suficientemente sencilla para leérselo a un niño y lo suficientemente desafiante para que lo lea por su cuenta. Le permite al lector, sea quien sea, tomarse su tiempo para ir materializando las maravillas que el mar, a través de sus manifestaciones, ofrece.
«La niña que salió en busca del mar» es una lectura agradable, breve y con un ritmo excelente. Algunos diálogos, personalmente, me parecieron un poco flojos, pero lo compensan todos estos elementos líricos y melancólicos que llevan de la mano los pensamientos de Adriana.
Amé este libro mucho más de lo que esperaba. Tenía miedo de no conectar con la historia porque no suelo leer ficción juvenil o infantil, pero Adriana me atrapó desde el principio. Es una niña melancólica con un mundo interior enorme, y su amistad con el mar me pareció algo tan extraño como hermoso.
Siento que esta historia es una pequeña curita para el corazón, llena de reflexiones sobre los cambios, las despedidas y todo lo que dejamos atrás al crecer. Además, me encantó que el mar fuera un personaje tan importante y no solo una metáfora. Sin duda, una lectura dulce y emotiva que recordaré por mucho tiempo. 🌊
Ufff, es una historia corta, preciosa y emocionante. Una historia de amor entre Adriana y el Mar, que se desarrolla cuestionando y desmontando el mundo entero con una prosa maravillosa. El desarraigo, la identidad, la pertenencia, la individualidad y la colectividad... está todo TAN bien llevado. Me ha encantado muchísimo.
Muchas gracias a editorial Trazos de Aves por ponerse en contacto conmigo y ofrecerme el libro para reseñarlo 🥰
Historia corta y nostálgica para leer en un día.
La verdad es que nunca he sido una chica de playa (porque odio el sol), sin embargo, me impresionó el nivel de profundidad de cada palabra y cómo sentí todo lo que estaba sintiendo Adriana a lo largo de toda la historia 🥺
Si te gusta Moana, definitivamente te va a gustar este libro 🤩
¡Me encantó la escena del bosque!. Una novela breve, pero no por eso menos profunda, y que da cuenta del imaginario y las reflexiones de la autora. Lectura totalmente recomendada, pero si les puedo señalar algo, no se conformen solo con este libro. Lean también los cuentos y columnas que Paula publica regularmente en diversos medios. No se encontrarán con los típicos refritos y clichés mil veces repetidos. Acá hay una voz propia y que aún tiene mucho que decir en cuanto a la Fantasía.
Es un libro super mágico y nostálgico. Realmente me dio una añoranza por el puerto y mi Valparaíso querido. El sentimiento de nostalgia respecto al mar y el puerto fue muy bien capturado por la autora, y de nuevo, muy mágico. Hizo un buen trabajo incorporando estos elementos que son ya de más fantasía dentro de este mundo contemporáneo sin que lucieran fuera de lugar.
La voz y el punto de vista de Adriana fue muy bien construida. Es dulce, sabía, muy tierna y capaz, y sensible, sin hacerla lucir tan como adulta. Realmente leía y podía sentir la voz de una niña de su edad capturada muy bien, junto con sus añoranzas y deseos, lo que es usualmente difícil de hacer pues muchos autores recaen en escribir voces de personajes infantiles MUY pequeños o que parecen que piensan muy como adulto.
Es una novela bastante profunda y mágica. La encontré cuando buscaba recomendaciones fe libros para leer en la BPD en Twitter y estoy gratamente sorprendida. A pesar de que es un libro infantil, me atrevería a decir que gente de todas las edades puede encontrar algo bello y llamativo en él; yo me quedo, y destaco, sobre todo, esta sensibilidad con la naturaleza y añoranza por todo lo que nos entrega el mar, desde un espacio seguro para pensar, hasta su belleza y serenidad.
Un libro mágico, chileno, y que me hizo extrañar el puerto a pesar de que lo tengo al lado. Me dio nostalgia por el mar, sin lugar a dudas. Qué bella la naturaleza, y el mar, y qué bonita la vida.
AMADO Valió la pena buscarlo por todas las librerías de Santiago para leerlo. Un libro muy peculiar y bonito. Amé la historia totalmente y amé a la personaje principal <3 Se me hizo un poco denso en algunas partes, pero aún así, la narración es rápida y bastante hermosa. Un libro de una autora chilena, que debería ser más conocido por que en serio tiene frases muy hermosas y poetícas (lo llené de post-it)
Una historia muy bella y conmovedora, sobre la identidad, el cambio y mantenernos verdaderos a nosotros mismos. Una historia corta y amena que nos lleva por un viaje mágico lejos del mar y de regreso.
"Nuestro Canto no tenía propósito alguno más que gozar la belleza del mundo que nos rodeaba... esa era su única función." Saudade: la presencia de la ausencia.
(…)La verdad es que este cuento es una delicia, tanto por la narración como por lo que oculta la misma; ya que como todo buen cuento que se precie, lleva dentro muchísimo más de lo que aparenta a simple vista.
La niña que salió en busca del mar no trata sólo de la búsqueda de Adriana, si no que también trata temas como la nostalgia, el cambio y cómo adaptarse a ello, la soledad, el sacrificio, la lealtad, las despedidas, el madurar, el desarraigo y el olvido de las costumbres y sobre todo; el poder de decisión.
Preciosa novela corta sobre la añoranza y el libre albedrío como ritos de paso para una niña, Adriana. La voz narradora explora el mundo interior de Adriana con un lenguaje poderoso y severo, de una belleza peligrosa que encandila el corazón. Desde ese mundo se estudian las decisiones adultas y sus consecuencias. También se juzga el propósito de vivir en una ciudad capital gris y rodeada de montañas.
Me identifiqué totalmente con ella, al punto de creer que Adriana es neurodivergente. Aunque somos muy diferentes, porque yo amo las ciudades (y en especial la ciudad gris entre cordilleras donde vivo). Me pregunto qué diría ella al niño que fui y que, espero, siga aquí. Este libro prendió una luz dentro de mí para que él la siguiera en su camino hacia mi presente.
Muy linda historia, bien narrada y digna narrativa de mujer, casi bordeando la prosa poética. Una novela de iniciación con ciertas características de Bildungsroman femenino. Casi un cuento de hadas.