En 1988, Adrián Miranda Gil, un chapero drogodependiente, fue condenado a 29 años de prisión por el brutal asesinato de Diego Jiménez Darias, asesor de un importante dirigente político regional. En 2011, tras cumplir más de veinte años de condena, Adrián afronta la libertad condicional como un preso modelo, desintoxicado y centrado en su rehabilitación. Pero, en secreto, ya ha comenzado a urdir su venganza. No tardará en descubrir que su acusación y condena no son fruto de un mero error judicial, sino parte de una conspiración en la que él ha servido como cabeza de turco. Poco a poco, con minuciosa crueldad, Miranda irá adentrándose en el laberinto de mentiras urdidas por los conspiradores, con el firme propósito de cavar una tumba para cada uno de ellos.
De procedencia humilde y formación autodidacta, (Las Palmas de Gran Canaria, España, 1971) se ha destacado por sus novelas de corte policial, sus colecciones de relatos y sus libros infantiles, pero es autor, además, de seis espectáculos dramático-musicales, los guiones de un programa de televisión, artículos y docenas de letras de canciones para diversos intérpretes. Defiende una concepción artesanal del hecho literario, en la cual se combinan amenidad, reflexión e incomodidad.
Reposada, masticada y digerida. Otro estilo más serio, más rotundo, más dolido. Y es que la trama lo merece. Adrián fue condenado a 20 años de cárcel por el asesinato de su novio Diego. No sólo está dolido por la condena, de la que ni es culpable, sino por la muerte de Diego. Una vez fuera, removerá toda Gran Canaria para dar con los culpables de la muerte de Diego y de su injusta acusación. Lo más negro de la novela es el alma de Adrián, porque se la han teñido de rabia y de dolor. Un gustazo de novela, que te engancha y con la que disfrutas de cada paso que da Adrián en busca de venganza.
No soy de novelas negras, pero me ha gustado bastante leerla. De lectura muy fluida y detalles los justos y necesarios. Algo de apuro en los últimos capítulos pero me ha gustado demasiado leer el libro.
- Narración en primera persona, sin nada destacable, con Adrián justificándose haciendo como que no lo hace.
-Crónica/crítica social más o menos convencional.
-Violencia explícita relatada en tono frío, casi coloquial.
- Sexo explícito, narrado de distinta manera si es con la "mala" (mero vehículo para castigar a un hombre) o con la "buena". (El autor nos ahorra el sexo gay pese a que el protagonista dice ser bisexual, e irse con un hombre).
- Venganza previsible: desde el primer momento se intuye quién asesinó realmente a Diego y qué personaje va a resultar traidor "por sorpresa".
Lo mejor: el breve homenaje a la literatura: Adrián es un lector apasionado que presta a Candi ("la buena") Misericordia, de Benito Pérez Galdós, cuya lectura la conmueve.
En resumen: no llega a aburrir, pero tampoco a emocionar.
Otra gran obra de Alexis Ravelo, que con ésta ya ha terminado de ganarse mi admiración. En la misma, Adrián Miranda sale del "trullo" tras haber estado veinte años cumpliendo condena por un delito que no cometió: el asesinato de su novio Diego. ¿Cuál es su objetivo tras verse libre? La dulce venganza. Para ello, a trancas y a barrancas irá consiguiendo información que le acerque a los autores del crimen, viéndose envuelto en varias aventuras que te arrancarán más de una carcajada, y es que hay que reconocerlo: Alexis escribe de p... madre, hasta el punto que, al menos para mí, seduce más la forma en la que nos va contando la historia que el desenlace de ésta. Siguiente misión: ponerme con la serie de Eladio Monroy.
Es la primera novela que leo de Alexis Ravelo y me ha gustado bastante. No es de extrañar porque tengo predilección por la novela negra y esta lo es desde el principio hasta el final, con un protagonista perdedor, con mucha violencia, corrupción, sexo y dosis de intriga. Me ha recordado mucho a la última novela que he leído de Andreu Martín, "prótesis" y eso es siempre positivo. Creo que no va a ser el último libro que lea de Ravelo.
Primera novela que leo de Alexis Ravelo y seguiremos leyendo su bibliografía. En 200 y pocas páginas cuenta una historia simple de venganza pero tiene algo diferente a los demás en su estilo que me ha encantado. Estilo elegante pero a la vez callejero muy bien mezclado. Novela negra española que le ha encantado.
Novela negra de acción trepidante, muy cruda, con un retrato excelente de los bajos fondos de Las Palmas. Historia de una venganza narrada con un buen pulso narrativo que hace que el interés no decaiga hasta el final.
Novela dura, directa, actual, realista, con buen ritmo, una lectura rápida y atractiva, se hace corta. Narrada en primera persona por el protagonista, un expresidiario que lleva grabados a fuego los 20 años de cárcel que se ha comido injustamente y fija la venganza como único objetivo de su vida.
No soy de novelas negras, pero me ha gustado bastante leerla. De lectura muy fluida y detalles los justos y necesarios. Algo de apuro en los últimos capítulos pero me ha gustado demasiado leer el libro.
Me gusta mucho el estilo de Alexis Ravelo. Siempre aporta al género negro, es un referente. Aunque en esta novela hay cosas que se ven venir y no hay grandes giros, la historia es sobresaliente.
Libro dinámico y entretenido, ante todo. Alabo ese...no sé qué auténtico que tiene, esa rebeldía en contra de lo establecido y su forma de caracterizar a la sociedad canaria de medios y bajos fondos.
He de decir que perdí un poco la concentración al final, y hubieron partes del misterio que se me hicieron algo aceleradas, pero aprecio esa última declaración añadida al epílogo; una clara crítica al sistema judicial actual.