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Indian Country

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Pocos amantes del cine western son conscientes de que clásicos del género como La diligencia (1939), Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972), Fort apache (1948), o Un hombre llamado caballo (1970) están basados en novelas y relatos de autores como Ernest Haycox, Vardis Fisher, James Warner Bellah o Dorothy M. Johnson, escritores casi desconocidos entre los lectores españoles de hoy. El género literario del western no está suficientemente valorado en nuestro país debido a su identificación con productos destinados a un consumo masivo en kioscos. La narrativa western cuenta, sin embargo, con precursores de la talla de Bret Harte, Mark Twain, Jack London o Ambrose Bierce.
La editorial Valdemar asume el reto de iniciar una colección, Frontera, destinada a albergar en su catálogo algunas de las obras más destacadas de esta narrativa, ajustándose al criterio de la calidad literaria. Y qué mejor, para empezar, que estos relatos de Dorothy M. Johnson, reputada autora norteamericana, habitual en antologías de relatos contemporáneos, verdadera especialista en la siempre problemática relación entre blancos y pieles rojas en la frontera de aquellas tierras vírgenes que fueron escenario de un cruento choque cultural. Dorothy M. Johnson se muestra contundente, inteligente, irónica, y en ocasiones dura hasta la crueldad, y consigue con sus frases cortas transmitir al lector una sensación de veracidad y vida en sus historias.

264 pages, Hardcover

First published January 1, 1953

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About the author

Dorothy M. Johnson

50 books20 followers
Dorothy Marie Johnson (December 19, 1905–November 11, 1984) was an American author best known for her Western fiction.

https://en.wikipedia.org/wiki/Dorothy...

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Profile Image for Oscar.
2,240 reviews580 followers
December 29, 2019
Granjas en la llanura, fuertes, poblados indios, ceremonias de iniciación, entierros, formas de cortejo, caravanas, vaqueros, raptos de mujeres blancas, la Frontera, tierras inhóspitas, indios y blancos, el salvaje Oeste en definitiva, es lo que nos ofrece ‘Indian Country’ (1953), antología de relatos western de Dorothy M. Jonhson, quizás la más grande escritora de este género del siglo XX. De hecho, en una votación realizada en 1995 por la Western Writers Association para elegir los mejores relatos western del siglo XX, cuatro de sus cuentos fueron incluidos entre los cinco primeros.

La vida de Dorothy M. Johnson (1905-1984), escritora y periodista, estuvo estrechamente vinculada a Montana, donde transcurren buena parte de sus relatos. Johnson demuestra un gran conocimiento del marco histórico y natural en que sitúa sus historias. Sus cuentos, exquisitamente escritos (o traducidos), son sencillos, que no simples, y se detienen en los elementos cotidianos de la vida en la Frontera. A veces son duros o crueles, pero siempre están narrados desde la sensibilidad.

Algo que me ha maravillado de estos cuentos, es la capacidad de Johnson para contarnos en apenas veinte páginas una historia llena de vida.

Estos son los once relatos incluidos en ‘Indian Country’:

La frontera en llamas. Sobre mujeres capturadas por los indios. Un relato extraordinario de principio a fin. Mi favorito de la antología.

El incrédulo. Mitchell, que de joven vivió unos años con los indios crows, ya viejo regresa con ellos, esta vez guiando a unos soldados. Muy buen relato.

El chico de la pradera. Donde se habla de cómo Elmer Merrick, de once años, expulsó a un forajido a punta de pistola. Buen relato.

El exilio del guerrero. Humo Creciente es un guerrero con mala suerte, que decide salir de nuevo a la montaña para intentar obtener un sueño que le dé medicina, suerte. Gran relato.

Viaje al fuerte. Una mujer es rescatada de los indios, y ahora viajan al fuerte. Buen relato.

El hombre que mató a Liberty Valance. En el entierro de Bert Berricune, un don nadie, acude el senador Foster. Esta es la historia de Bert.

La camisa de guerra. Wilcox está guiando a Mason, que busca a su hermano perdido, hasta el jefe indio Señal de Medicina. Gran relato.

Más allá de la frontera. Una familia ha salvado la vida, aunque lo ha perdido todo en un ataque indio. Buen relato.

Marcas de honor. En una reserva, el anciano Charlie Lockjaw enseña a los jóvenes las antiguas enseñanzas. Muy buen relato.

Reírse frente al peligro. La anciana Alice, rememora su historia de amor con Látigo Randy. Buen relato.

Un hombre llamado Caballo. Historia de Caballo, un joven de buena familia de Boston, y de cómo llegó a vivir en igualdad con los indios. Gran relato.

En resumen, una estupenda antología, que gustará a los amantes del western en particular, y del relato corto en general.
Profile Image for Theo Logos.
1,285 reviews290 followers
August 5, 2024
Dorothy Johnson created what are perhaps the greatest short stories of the American West ever to be written. Her work has been compared by Time magazine to Mark Twain and Bret Harte. Her spare style compares favorably to the best of Hemingway's short fiction. Three of her short stories were made into successful movies, one of which (The Man Who Shot Liberty Valance) is a Western classic. Yet instead of standing high in the pantheon of American writers she is all but forgotten, with much of her best work out of print and unavailable, as is the fate of this outstanding collection of tales, A Man Called Horse (originally published as Indian Country).

Johnson had many virtues as a writer. She researched her topic and got the details right. She had a spare style that used an economy of words to say exactly and only what needed to be said. While she avoided sentimentality, she cut straight and deep to the heart of the matter, always revealing the humanity in all of her characters and never treating them as clichés. All of these virtues are prominently on display in this volume.

The eleven tales in A Man Called Horse represent some of Johnson's best work. Two of these stories (The Man Who Shot Liberty Valance and A Man Called Horse) were made into movie. All of them deal with the people and the reality behind the clichés and the legends of the West. Five of these stories, (Flames on the Frontier, The Unbeliever, War Shirt, Journey to the Fort, and A Man Called Horse) deal with a subject that Dorothy Johnson may have captured better than any other writer - whites living among the Indians, either from choice, or as captives, and the effect this had on them, the Natives they lived with, and the families that they left behind. In The Prairie Kid and Beyond the Frontier, Johnson shows how incidents that might be spun into legend evolved from the simple toughness that was required for survival among frontier settlers. Scars of Honor and Laugh in the Face of Danger are tales of aged people who time has passed by but who still cherish secret memories from their Wild West youth. Warrior's Exile is built around a theme that is often prominent in Johnson's stories - the importance of an Indian's visions and medicine to his life and status within the tribe. And The Man Who Shot Liberty Valanceis the ultimate tale of the less than noble truth that could lie behind the heroic legends that grew out of the West.

All eleven tales in A Man Called Horse are memorable , and several are unforgettable. This is a collection that you will come back to and read again many times.
Profile Image for Kansas.
820 reviews488 followers
March 16, 2020
Una colección de relatos absolutamente maravillosos que no solo me han sorprendido por como Dorothy M. Johnson aborda la temática del oeste y sus personajes (tan acostumbrados como estamos al tratamiento maniqueo en la cultura del cine), sino por ese estilo suyo conciso, directo y sútil al mismo tiempo; leyéndola tenia a veces la impresión de que parecía una escritora de ahora, de estos tiempos, por el grado de cercanía que llegado un momento el lector puede tener hacia sus personajes.

Por otra parte, también me ha llamado la atención la forma en que esta autora aborda los personajes femeninos. Quizás es que estaba yo demasiado influida por el cine del oeste de siempre, donde el papel de la mujer no dejaba de ser un satélite del hombre del oeste: estos recios hombres acostumbrados a mil y un aventuras luchando contra los indios o combatiendo la dureza del territorio. En estos relatos, desde luego que sus mujeres no son pavisosas, pasivas y dependientes, todo lo contrario, son mujeres retratadas como sus iguales, están al mismo nivel que el hombre en el sentido de que son una parte activa, mujeres con iniciativa y que no permanecen calladas.

Y finalmente el punto quizás más importante de sus relatos es el del hombre blanco enfrentado al nativo indio. Aqui no hay ningún maniqueísmo y/o tópico barato, Dorothy M. Johnson hace un tratamiento donde vemos al nativo con una enorme gama de matices, al igual que el hombre blanco y casi siempre aborda el tema de la integración: es difícil encontrarse un relato de esta mujer donde no haya tolerancia, integración y entendimiento entre ambos mundos. Es una autora maravillosa en ese aspecto.

"Mi pueblo, meditó Mitchell, Mucho más de lo que jamás lo fueron los blancos. ¿Y si me quedara con ellos?".

A continuación, la relación de sus relatos y mis impresiones sobre ellos:

1. La Frontera En Llamas: Este primer relato narra el secuestro de las hermanas Harris por los indios. Me ha encantado por la forma en que la autora muestra la vida de las niñas con los indios y de como lo que podría haber sido odio se convierte en integración. Un relato fabuloso sin esos tópicos tan típicos de la época

2. El Incrédulo: Otro buen relato sobre un hombre, Mahlon Mitchell, blanco, que ha vivido años con los indios llámandose Cabeza de Hierro. Ahora ya viejo vuelve sintiéndose blanco pero añorando algunas cosas que vivió con los indios. La superioridad blanca, ese paternalismo hacia los indios, sin embargo es un mal que lleva dentro.

" Mitchell quedaba como guía, esa función era todo lo que le quedaba en la vida. El viaje a través del territorio crow ofrecía una nueva ocasión de peligros. Y si viviese para contarlo...¿qué? El azaroso retorno al fuerte, la deportación a alguno de los estados y el lento languidecer en un asilo de pobres".

3. El Chico De La Pradera: Elmer Merrick, con once años, se ve en la disyuntiva, de tener que expulsar a punta de pistola a un forajido. Es como un relato iniciático o del fin de la inocencia, enfrentándote a la dura realidad.

4. El Exilio del Guerrero: Este relato me ha encandilado. Humo Creciente es un indio apsaruke, que es una especie de vergüenza para su tribu. No ha conseguido realizar ninguna hazaña y tiene fama de contribuir a la mala suerte de la tribu. Decide autoexiliarse y enfrentarse solo al mundo. Es un relato que me ha parecido muy poético. Que maravillosa escritora Dorothy M. Johnson.

5. Viaje Al Fuerte: Otro relato magnífico sobre una mujer, la señora Foster, que ha pasado siete meses secuestrada por los indios y por fin es liberada. Ella que había estado a punto de perder la cordura, sale escoltada por seis soldados y durante todo el viaje de camino al fuerte, el miedo, el terror por un nuevo encuentro con los indios la obsesiona. Inmenso relato de supervivencia.

"Por eso, había aprendido a no arrodillarse ni a suplicar e, incluso a no llorar. Su espiritu simplemente se disimulaba detrás de su cuerpo en busca de defensa. Su ser, su alma, era una nube negra del tamaño de un puño situado justo detrás de su pecho protector. Era hueca, sin dorso. Su espiritu, su ser, se refugiaba tras sus pulmones, seguro y protegido".

6. El Hombre Que Mató A Liberty: Este cuento no me ha dicho gran cosa, quizás porque tengo muy presente la maravillosa pelicula de John Ford, el factor sorpresa no ha sido determinante, vaya. Así y todo, imagino que alguien que lea el relato sin saber la historia, le resultará impactante.

7. La Camisa De Guerra: Francis Mason lleva años buscando a su hermano que desapareció tras una pelea, y acompañado de Bije, un intérprete, él cree haberlo encontrado en una tribu cheyenne. Una maravilla de relato donde salen a la luz temas universales sobre la familia, la raza, la identidad...

8. Más Allá De La Frontera: Dogie Kid es apenas un adolescente cuando salva la vida a dos mujeres y dos niños de una incursión india. Es un relato iniciático de un joven que aprende a ser adulto. Maravilloso el tono que la autora le da a Dogie, que tras esta hazaña, se siente importante y necesario, él que es un huérfano que no tiene a nadie. Dorothy M. John es oro molido, como decimos por aqui en mi tierra ;-)

9. Marcas De Honor: Me ha impresionado este relato, sobre todo porque aborda el tema de los nativos indios que tuvieron que ir a la guerra una vez convertidos en ciudadanos americanos. Se consideraban americanos pero los blancos no lo veían asi, y por otra parte el tema de de las tradiciones ancestrales. Estupendo.

10. Reirse Frente Al Peligro: Este relato otra delicia: una anciana ya casi en el fin de los dias, que ha pasado por toda clase de aventuras en el oeste, recuerda su primer amor, Látigo Randy, un forajido y asesino, pero la mirada de la anciana y su recuerdo, no son lo que parecen: mezcla memorias y recuerdos en su vejez. Maravillosa una vez mas.

"-Sus ojos eran grises-" afirmó con un susurro de triunfo."

11. Un Hombre Llamado Caballo: Historia lo suficientemente conocida por su adaptación al cine. El relato es magnífico y aqui vuelve a abordar la autora un tema que se repite una y otra vez: el secuestro del blanco por los indios. El protagonista se siente dividido entre dos mundos, poco a poco se va integrando aunque se siga acordando de su hogar. Último relato de esta colección de cuentos maravillosos.

"Salió de la tienda y permaneció de pie, dejando que los copos de nieve se fundiesen sobre sus hombros. Era un hombre fuerte, pero tambiën un fracasado, porque nunca tuvo un sueño". (El Exilio Del Guerrero)
Profile Image for Jaime.
49 reviews18 followers
April 29, 2019
Fantástico libro de historias de frontera. Destacan las historias en las que se retrata de forma novelizada la complejidad de la relación entre el hombre blanco y el indio, en este momento de la historia en el que se produce el encuentro de dos mundos, diferentes pero no siempre antagónicos.
Profile Image for Omaira .
324 reviews178 followers
July 13, 2016
La frontera en llamas 5/5
El incrédulo 3/5
El chico de la pradera 3/5
El exilio del guerrero 3/5
Viaje al fuerte 5/5
El hombre que mató a Liberty Balance 4/5
La camisa de guerra 3/5
Más allá de la frontera 3/5
Marcas de honor 4/5
Reírse ante el peligro 5/5
Un hombre llamado caballo 5/5
NOTA MEDIA: 3,9.


El género western comenzó a interesarme hace unos meses seriamente por diversas razones. En mi familia siempre se han visto películas del oeste los fines de semana, ya fuera el “western serio” o ese, como esos que llaman los culturetas de ayer y hoy, el “spaghetti western” . Mi abuelo fue el primer fanboy de Clint Eastwood y John Wayne en nuestro reducido clan, y digamos que, más o menos, desde pequeña me he visto influenciada por estas películas. El problema es que el western, como bien apunta Alfredo Lara en su magnífica introducción, es un género que en España parece haber sido dejado de la mano de Dios en los últimos tiempos; salvo contadas excepciones que fueron adaptadas a la gran pantalla este siglo, una persona normal entraba en la librería normal buscando western serio y no encontraba nada hasta que la gentecilla de Valdemar se animó a reeditar, o editar por primera vez, estas novelas en su íntegra extensión. En cualquier caso todas las traducciones son nuevas, y si no, pulidas hasta dejar un texto tan decente como el resto de sus libros. Volviendo a la Johnson, pues eso, empecé por el primero de la colección Frontera de Valdemar, Indian Country, porque me interesaba la perspectiva iba a darnos una mujer en un género donde el noventa por ciento de autores son hombres.

En la Western Writers Association del año 1995 se propuso a la Johnson como la mejor escritora de western. Finalmente dos relatos de Dorothy M. Johnson, El hombre que mató a Libery Valance y Un hombre llamado caballo, quedaron por encima del relato del celebérrimo Jack London. ¿Podéis imaginar el calibre de las historias de la señora Johnson?

Empieza bastante fuerte. En La frontera en llamas se relata cómo un grupo de indios asedian una granja de blancos y raptan a un par de crías, Mary Amanda y Sarah Harris respectivamente. Las Harris son criadas en tipis indios como dos niñas sioux más, a pesar de la reticencia de Mary Amanda por aceptar sus costumbres acaban siendo educadas para ser mujeres de indios; los años pasan y los blancos descubren que es en ese asentamiento sioux donde se encuentran las hermanas raptadas seis años atrás. Como rescate los blancos llevan unas cuantas ofrendas, a lo que los sioux responden que sólo una de las Harris podrá marcharse. ¿Cuál será la que se marche finalmente?

Me ha parecido un relato dotado de gran sensibilidad y madurez. Dorothy consigue no solo poner al lector en la piel de Mary Amanda sino también en la de su hermana, Sarah, la más cercana a las costumbres indias por su edad. Y por supuesto, también en la piel de la madre de las dos jóvenes, Hannah Harris. Se tratan bastantes interesantes temas en el relato, sobre todo destaco el del peso de nuestra descendencia en la toma de nuestras decisiones y la exclusión social por ser sólo una “medio mujer” sin parentela. Es cierto que Dorothy emplea un estilo simple, pero es conciso y ahí reside su atractivo. No siento que le faltasen páginas al relato, me ha parecido una historia totalmente redonda, por eso merece una puntuación tan alta. El componente feminista está presente en toda la historia.

Como estos tres tienen la misma nota voy a agruparlos. El primero, El incrédulo, me pareció un relato interesante si el lector quiere conocer la situación cultural de los indios, como es mi caso. En él se detalla la historia de un indio vuelve a su tribu crown tras un estadio con otra tribu india, y el trato que recibe al volver. Es interesante, sí, pero no tan logrado como La frontera en llamas. El chico de la pradera me ha gustado porque se vislumbra bien la relación entre las personas blancas del oeste, pero tampoco el suceso que se relata me pareció a la altura de La frontera en llamas. Y por último en El exilio del guerrero volvemos a sumergirnos en el mundo de los indios. Este reconozco que me ha gustado más que los dos anteriormente mencionados. Humo Creciente es torpe como él solo y no consigue hacer ninguna hazaña, además parece que trae la mala suerte a su gente. Por eso se va a la montaña a pasar hambre y soñar. En su sueño pretende buscar su medicina y lograr así ejercer una hazaña para poder volver. ¿Lo conseguirá? El ritmo del relato es algo irregular debo admitir.

Viaje al fuerte me parece un relato singular, interesante para desglosar, pero vayamos por partes. Este relato es el testimonio de Mary, que fue raptada por los indios y dejó escapar a su niña pequeña de siete años. Esta vez parece que Johnson rehace la fórmula del primer relato de la antología, pero para nada. El personaje de Mary me causó malestar hasta el final del relato, un personaje que desde el principio hace creer al lector que no se puede fiar de él. Johnson consigue bien dejar al lector como John Travolta en Pulp Fiction porque no sabes por dónde te va a salir. Tenemos ante nosotros un personaje que no está bien psicológicamente y la autora se encarga de hacernos transmitir que es un narrador no fiable.
“—Quiero hablarte de mi hijita, Bessie —le susurró la señora Foster.
—Shhh… ¿Ha oído eso? —le interrumpió la chica—. ¿Es un coyote lo que aúlla ahí afuera?
La señora Foster había aprendido a tener paciencia.
—Sí, querida. Es solo un coyote, hay multitud de coyotes ahí fuera. Debes de haberlos escuchado antes”.


Hay un aura de mal rollo que solo había visto con autores de Nueva Inglaterra pero que sin duda Johnson también emplea, y de qué forma. Un relato precioso en su totalidad.

¡ El hombre que mató a Liberty Valance! Aquí me voy a extender porque este relato es importante. Su adaptación filmográfica es según los usuarios de Filmaffinity la mejor película western jamás producida, mas no para mí. Es una película de guión y ritmo irregular, personajes que rozan la caricaturización y temas políticos metidos con calzador; aunque reconozco que es superior a la media no es para nada trascendental. Para empezar la película y el relato poco tienen que ver, líneas generales prácticamente. El personaje de Ransome, el joven abogado del Este (interpretado por James Stewart en el film) en el relato es en realidad un oportunista que piensa hacer una gran fortuna en el Oeste pero, de pronto, se encuentra desvalido y molido a golpes cuando Liberty le da lo que en realidad se merece por ir de sabiondo con gente inferior a él culturalmente. En la película Ransome es un hombre respetable mientras que en el relato está muy lejos de eso. De hecho hay una escena muy interesante donde se ve la diferencia entre ambas historias. En la película Ramsome Foster propone a su interés amoroso (y el de Bert), Hallie, ayudarle aprender a leer y escribir en el relato no es así. Fijaros:

“Ella puso sus manos encarnadas sobre el mostrador del café.
—Señor Foster —le susurró—, ¿me enseñaría usted a leer?
Él se quedó demasiado sorprendido como para esbozar una respuesta que ella no pudiera rebatir.
—A Bert no le gustaría —dijo él—. Además, es usted una mujer adulta. No parece apropiado que se ponga a aprender a escribir y leer ahora.
Ella movió la cabeza.
—Nada pude aprender cuando era más joven —suspiró—. Siempre quise saber cómo se lee y se escribe”


Hallie quiere aprender a leer y Ramsome Foster sabe. ¿Por qué no le enseña? ¡Porque es la chica de Bert! ¡Qué precavido, eh! La película no me gustó, pero menos me gustó después de saber que se suavizaron o eliminaron ciertos aspectos psicológicos de los personajes, y, además, pintaran a Ransome Foster como un caballero de brillante armadura y un educador de la sociedad cuando personas así no existen. Huelga decir que el manido mensaje de Ransome Foster en la película “La palabra antes que la violencia” aquí es inexistente. Al margen de la adaptación, este es un buen relato, con matices y personajes dignos de un lector exigente. Buena reflexión de la pérdida del honor.

Estos dos relatos, La camisa de fuerza y Más allá de la frontera me parecieron bastante sencillitos también. La camisa de fuerza habla de un hombre que tras ser repudiado por su familia blanca se marcha con los indios, y ahora su hermano lo quiere de vuelta, pero él, viejo y cansado, ni siquiera se molesta en reconocerlo como su hermano. Más allá de la frontera trata de nuevo relaciones entre blancos con un poco de romance de por medio. Dos relatos que se disfrutan por sus temas tan bien expuestos pero que les falta algo de pasión narrativa.

En Marcas de honor sin duda lo que más me ha gustado es la visión decadente del mundo antiguo. Yo soy una criatura que, como el viejo indio de este relato, se encuentra dividida entre dos mundos. Me gustan las cosas que tiene este siglo y los logros que se han conseguido, pero no me gusta como las tradiciones cada vez se frivolizan más y se le dan menos importancia. No hablo en ningún caso del amor a Dios, la Navidad o la Pascua. Hablo de tradiciones mucho más enraizadas en nuestro ser y que hemos perdido, tradiciones de nuestros abuelos que nosotros ni siquiera conocemos. En fin, ¿es nuestra culpa? No, bueno…no siempre. Este relato trata este tema de diversos puntos de vista y ha resultado muy gratificante darle al coco un poco de trabajo; reflexionar, vamos.

Reírse ante el peligro ha sido la mayor sorpresa de toda la antología. Pensaba que este relato me parecería como los calificados de 3/5 pero ha sido un 5/5 total por la protagonista. Alice es una chica muy interesante, con una psique ciertamente compleja; tenemos a otro narrador no-fiable, como en Viaje al fuerte. El lector se queda con el culo torcido cuando ella, ya vieja, cuenta su relación con su marido y con Látigo, un hombre que amó con pasión desenfrenada. ¿Fue real, fantasía o engaño?

Y por último, Un hombre llamado caballo. Los de Valdemar dejan la guinda del pastel para lo último, ¡como saben! Bueno, la voz del joven de Nueva Inglaterra que cae en manos de los indios me parece muy potente. Él es solo un chico que quiere encontrar a sus iguales porque en Nueva Inglaterra no los hay, según él. Cuando es capturado por los indios se siente como un caballo porque lo tratan igual que ellos. Primero entra en la tribu en calidad de esclavo pero al final consigue hacerse un hueco allí con una buena hazaña. Aquí es donde más se ve la relación entre indios y yanquis (bueeeeno, “americanos”). Sobra decir que Johnson domina la técnica hasta un punto que estremece en este relato, con un final totalmente inesperado. Sinceramente creo que no hay mejor narradora de penurias como las que se detallan en este relato del oeste que ella.

Aunque no todos los relatos están a la altura de los mejores, Indian Country es una buena antología para iniciarse en conocer la vida en la Frontera. Johnson tiene un estilo cautivador, demoledor, sensible, duro o valiente dependiendo de las circunstancias, que son muchas y muy variopintas. Tenemos ante nosotros una viaja gloria casi olvidada que no dejo de ser en su época una excelente periodista, cuentista, novelista e historiadora.
Profile Image for Debi Cates.
510 reviews34 followers
May 30, 2025
Dorothy M. Johnson has a new enthusiastic fan.

Johnson's writes rich portraits of Western men, women, and children and their Native American counterparts. It was a joy to read...even 70 years late.

American Westerns were part of my growing up. The men I knew were tough and stoic and themselves related to the Western mystique. They liked Western music, Western movies, Western TV shows, Western humor, and for the few readers in the bunch (my dad), Western novels and stories.

As I grew up through the "radical" 60s and 70s, their generation never stopped being capable and fearless, but they also became old-fashioned, close-minded, and brittle in their judgments. My dad, though, was among the more flexible. But, boy howdy, he was tougher than old leather to get him to talk about his feelings.

He would have liked this book. He might have even read it. I like to think he did. I know I thought of him the whole time I read it myself.

What we have is the standard Western stuff but with a refreshed understanding of what the protagonists prided most in themselves, and what tortured them most. In Hemingwayesque sentences, Johnson tells with brutal realism 11 tales as a new breed of writer, on the forefront of the revisionist Western. She grew up in Montana, and she was a stickler about the accuracy, in particular about the Crow, Sioux, and Cheyenne. This is not the "taming of the West by the white man," but the harsh, tragic, and sometimes redeeming encounters between two cultures on the same land.

Johnson is a new shining hero in my constellation of female stars.


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The stories:

"Flame on the Frontier"
Frontier family attacked by band of Sioux. Two young daughters are taken and live for some years as eventually Sioux women. Years later one is ransomed back by the whites.

"The Unbeliever"
Red headed white man lives among the Crow for years as high esteemed "Iron Head" who has much good medicine. As an old man he returns hoping to regain some of that esteem--either from the whites or the Crow.

"Prairie Kid"
Hard luck frontier family of three--very ill father, 11 year old son, Elmer and 6 year old daughter, Varina. One day, a stranger comes, a stranger with more double eagles than an honest man could earn. That night he learns he was lucky to leave with his life and his eagles, as Elmer taught him how tough and smart a prairie kid can be.

"Warrior's Exile"
"Only through suffering could a man earn the right to dream."
A man brings bad luck to his tribe because he could not successfully dream his spirit dream. He decides to die, but first try one more time to dream. Like his first failed attempt at dreaming a spirit, he hears a baby cry.

"Journey to the Fort"
"Long ago she had learned that she could not afford to be angry at anyone for anything."
A frontier woman who had been captive of the Sioux for 7 months, and had learned how to survive, is ransomed, soldiers have come to get her. It's a perilous journey back to the fort, filled with exhaustion, guilt, and foreboding of the immediate future.

"The Man Who Shot Liberty Valance"
Opens with a funeral attended by a white man who felt of the white man lying in the coffin, "He was my enemy; he was my conscience."

"War Shirt"
A white man is searching for his brother who has a unique mark on his face and was outcast by their father. For years he searches for him and finally meets him. The man insists he was born Cheyenne.

"Beyond the Frontier"
The aftermath of an Indian attack on a small cattle ranch. Some were going to pack it up and go back to Pennsylvania. A woman who surprised a certain man, was going to stay. Includes memorable youth nicknamed Dogie Kid.

"Scars of Honor"
Four young Cheyenne men living on a reservation are preparing to join up for WW II. They go to the oldest man, Charley Lockjaw, to teach them how to do the ceremony for good medicine that will protect them in war. He's the only one that remains to remember how it's done since their religion had been forbidden by the white man for many years.

"Laugh in the Face of Danger"
"She obeyed because she wanted to."
Not only men were in charge of their destinies in those early days of setting up cattle ranches. For good and bad.

"A Man Called Horse"
"He wanted to live among his equals--among men who were no better than he and no worse either."
A discontented white young man, ventures West on a vague notion he was looking for something. Something found him; one of the Crow warriors who captured him gave the man as a slave (and entertainment) to his aged mother. The man found his equals.

A short documentary, "Gravel in her Gut and Spit in her Eye," about Johnson, aka "Kills Both Places" (by Blackfeet tribe) on Youtube:
https://www.pbs.org/video/montanapbs-...
Profile Image for Julio Bernad.
495 reviews201 followers
October 20, 2021
Nunca había leído una novela western, y eso que el género, en el cine, me encanta. Disfruto de ese oeste mitificado de John Ford, de los áridos puebluchos atestados de personajes tan pintorescos como sanguinarios de Sergio Leone, de la crepuscular mirada de Clint Eastwood e incluso del que sólo ve la estepa como decorado y no como protagonista. Por qué maldita razón no habré leído, entonces, ni una sola novela. Muy seguramente haya sido por lo que apunta Alfredo Lara en su prologo, que el lector español asocia, consciente o de manera vicaria, la novela del oeste con el bolsilibro sobado de a duro, al Coyote de Mallorquí y a los vaqueros unidimensional de Marcial Lafuente Estafania, o lo que es lo mismo, a caspa y naftalina. Agradecer a mi padre esta información, porque yo quioscos he pisado pocos en mi vida. En fin, al meollo, que aquí hemos venido a hablar de Indian Country; sin duda, la mejor obra para iniciarse en el western literario.

En esta antología, apropiadamente llamada, se explora cómo era la vida fronteriza en aquellos territorios salvajes del oeste de los que sioux y otras tribus aun eran señores sobre sus caballos -aunque no por mucho tiempo- y en los que el hombre blanco era extranjero, a veces tolerado, pero sobre todo combatido. El retrato que Johnson nos hace de estas tierras hostiles es crudo y duro, sin espacio para sentimentalismos. No hay idealismo, ni por la vida nómada del indio ni por la difícil existencia del peregrino. Esta crudeza espartana refuerza los momentos genuinamente hermosos, como en las descripciones de los paisajes o cuando las situaciones limites sacan a relucir lo mejor que el ser humano puede ofrecer. Hay un sabor nostálgico y crepuscular en algunos relatos, pero no esa nostalgia azucarada de "todo tiempo pasado fue mejor", sino la del que, en el invierno de su vida, ve en sus recuerdos de juventud un refugio apaciguador ahora que los tiempos han cambiado irremediablemente.

Una de las grandes virtudes de esta colección es su variedad. Podría pensarse que todos los cuentos giran en torno a ese enfrentamiento constante entre el indio y el blanco, pero no es así. Claro que hay relatos en los que ese es el hilo principal; en algunos es el indio el asesino despiadado y en otro el colono o el soldado, pues Johnson deja bien claro que en la frontera cualquiera puede ser bueno y malo según empuñe el rifle y sea receptor del disparo. Pero en la mayoría este enfrentamiento permanece en segundo o incluso en tercer plano, centrándose más en situaciones personales, no desdeñando la épica, pero sin trazas de gran solemnidad. Leeremos sobre el regreso, literal y metafórico, de un anciano a la tribu en la que creció como guerrero indio y a la que abandonó para malvivir en la civilización, pues era blanco; leeremos sobre la gesta con la que un niño de 11 años se tornó hombre al hacer frente a un forajido; la oportunidad de un centenario sioux de volver a los tiempos de la caza del bisonte y de las grandes praderas enseñando a los jóvenes indios el camino del guerrero ahora que parten a una guerra lejana, en Europa; la vida de dos niñas blancas secuestradas por los sioux, su integración a la tribu y su transformación total en sioux... Hay de todos los tipos y para todos los gustos, aunque si tuviera que destacar dos relatos esos serían El hombre que mató a Liberty Valance y Un hombre llamado caballo, en parte por sus respectivas adaptaciones cinematográficas, clásicos indiscutibles del género, pero especialmente por su incuestionable calidad. He disfrutado más el segundo que el primero: es imposible no sentir debilidad por esa lucha por la supervivencia y la identidad de ese joven blanco secuestrado por los sioux.

Ahora que esta autora ha quitado de mis ojos la venda de los prejuicios con la genialidad de su pluma descubro que, desafortunadamente, sólo voy a poder disfrutar de una antología suya más, pues ya avisaba Alfredo Lara de lo poco prolífica que fue en vida. Y aun así, con tan poco, Dorothy M. Johnson demostró ser buena medicina para la tribu, y justo la que yo necesitaba.

Como puedes ver, Oigress, el libro me ha encantado. Espero que estes satisfecho jajajajajajaja.
Profile Image for Paul Ataua.
2,214 reviews293 followers
March 15, 2020
I love virtually everything Johnson has written, but ‘Indian Country’ is probably the least satisfying short story collection of her work. It is still worth a read, and there are enough gems within to make it worth reading. “The Man Who Shot Liberty Valance’ and ‘A Man Called Horse’ both feature here as in other collections and always merit another read. "Journey to the Fort" and "Beyond the Frontier" were two more I particularly enjoyed.
Profile Image for José Nebreda.
Author 19 books131 followers
December 11, 2016
Relectura imprescindible. Y el que aún no lo haya leído no sé a qué cojones está esperando.
Profile Image for La Lupeti.
72 reviews
May 10, 2024
Leed a Dorothy M. Johnson, aunque no os guste el western.
Id a Opar y hablad con Alfredo Lara. La experiencia de cualquier libro de su librería empieza charlando un rato con él.
Profile Image for JaumeMuntane.
534 reviews14 followers
March 14, 2018
Imprescindible obra maestra. De lectura obligatoria para los amantes al Oeste (y para los amantes de la buena literatura), pues el retrato del Oeste que efectúa Dorothy M. Johnson en este conjunto de relatos que configura "Indian Country" quedará para siempre en nuestro recuerdo y, estoy seguro (al menos en mi caso), que volveré a la maestría de estos pequeños pero inmensos relatos (no en vano, como se apunta en el prólogo, los relatos de Dorothy M. Johnson suelen figurar no sólo entre mejores relatos del Oeste sino en las antologías de mejores relatos de los Estados Unidos).

En toda antología es frecuente ciertos altibajos de calidad entre los relatos seleccionados pero en este caso todos, absolutamente todos los relatos, son de una calidad brutal. La magnífica prosa, los excelentes diálogos, la capacidad para dibujar personajes en pocas páginas, el tono crepuscular, el final redondo de los relatos...son algunas de las características que encontraréis si os lanzáis a la lectura de este apasionante libro (en una cuidadísima edición a cargo de Valdemar).
Profile Image for Dafne.
258 reviews40 followers
September 24, 2022
Indian Country es el primer libro que leo sobre vivencias del lejano oeste y no podía haber empezado mejor en el género. Todas y cada una de estas historias han sido magníficas, con toques elocuentes y gran orgullo. Los relatos tratan temas muy variados, no son nada repetitivos y puedes comprender un poco mejor todos los aspectos de esta época tan cruda, difícil y amarga.
Sin duda, el mejor de los relatos ha sido El hombre que mató a Liberty Valance: una historia de venganza y vergüenza, escrita con gran orgullo y un estilo muy natural para contar hechos crueles y despiadados.
Me he llevado una gran sorpresa con el relato Reírse frente al peligro. Una historia de amor entre una chica sencilla y sin miedo y un forajido temido, buscado y odiado. Sin embargo, la conexión entre ambos es magnífica y sientes el peso social que cargan ambos y lo decididos que están a ignorarlos. Todo acaba de forma rápida y muy dolorosa. Magistral.

Todos los relatos merecen un reconocimiento, pues están escritos con gran maestría y con una naturalidad espeluznante. Narra vivencias aterradoras sin verlas venir, puesto que así era la vida... Una vida amarga, cruda, sin escrúpulos, en ocasiones absurda y, sobre todo, cruel. Los personajes son muy fuertes, pero en ocasiones también borrachos que necesitan del alcohol para poder vivir en esa vorágine de emociones.
Dorothy M. Johnson fue una escritora más que sobresaliente.
Profile Image for Elisabeth.
Author 27 books192 followers
October 2, 2017
3.5 stars. This was more of a mixed bag for me than Johnson's other collection The Hanging Tree, where I liked just about all of the stories. As the title suggests, more than half of the stories in Indian Country revolve around captivity among Indians, or those who choose to live among the Indians of their own accord. There are four on other topics, though (including one of Johnson's most famous, "The Man Who Shot Liberty Valance"), and my favorites of these were "Prairie Kid" and "Beyond the Frontier." Of the captivity stories, my favorite was "Journey to the Fort."

I skimmed a pair of stories, "Warrior's Exile" and "Scars of Honor," which deal almost entirely with Indian religious rituals and practices, because the subject was not one that appealed to me. It's a little difficult to me to understand how an author who can write with accuracy and honesty about the brutality with which Indians treated white captives can, at the same time, treat with almost equal respect a culture in which that type of cruelty is so deeply engrained.

That aside, I think Johnson is one of the very best Western authors I've read—she knows her stuff when it comes to the frontier, and her writing is crisp and excellent. "War Shirt," for example, in which a character serving as an interpreter knows much more than he has told the man who is paying him, is a marvelous bit of careful, suspenseful writing.
Profile Image for Jaqueline Franco.
295 reviews28 followers
June 14, 2021
Es que todo lo que intente decir, no bastaría para expresar esa afición mía de leer sobre las etnias de nativos Americanos, y su relación con el hombre blanco. Quizá sólo sea esa curiosidad mía de saber de la historia. En todo caso, este libro me encantó!
Profile Image for Anquises.
76 reviews
May 3, 2024
No suelo dar 5 estrellas a casi ninguna colección de cuentos e historias (y leo muchas). A veces con cierto pesar, porque a menudo encuentro relatos que me impresionan profundamente, pero suelen acompañarse de otros más mediocres o simplemente repetir la misma fórmula. No culpo a sus autores ni editores (llenar un compendio no es fácil) pero la media suele tender a la baja incluso con relatos sobresalientes.

No es el caso de esta colección. Aunque algún relato (La frontera en llamas, Un hombre llamado caballo) me haya gustado más que los otros, me maravilla descubrir que cualquiera de ellos habría superado mis expectativas de haberlo leído en solitario. No hay uno que pueda quitar o descartar.

(también hay que destacar el acierto del editor al poner los -a mi parecer- mejores relatos al inicio y al final del libro)

No soy (¿era?) aficionado al western, ni en su vertiente literaria (que acabo de descubrir) ni en la cinematográfica. Pero tengo que reconocer el increíble talento de Dorothy M. Johnson para evocar escenas, describir tan bien el espíritu de una época y un territorio (especialmente el mundo y la cultura indias) y hacerlo además con tanta frugalidad. Estas historias tienen la virtud de contar mucho con muy poco. De dejar traslucir un mundo muy grande con apenas unas pocas imágenes.

Muy recomendable. De verdad.
Profile Image for Juan Jiménez García.
243 reviews45 followers
September 10, 2015
Dorothy M. Johnson. Hacia el oeste

Sin duda hay algo que no acaba de funcionar con la novela del oeste en nuestro país. En el prólogo que acompaña este Indian Country (y también en cierto modo la colección Frontera que Valdemar dedica al género, siendo esta precisamente su primera entrega), Alfredo Lara realiza una impecable introducción histórica a los problemas del género. Las novelas baratas de escritores españoles bajo seudónimo tal vez fueron la marca más reconocible del fenómeno, pero no es menos cierto que no podían ser la única causa. En lo personal hay algo en lo que pienso después de leerle: nunca relacioné ningún western con ningún libro. Quiero decir: en mi cabeza, quién sabe el motivo, nunca entendí que una película de John Ford en realidad podía ser la adaptación de una novela de algún otro, como así era. Sin ser más que una anécdota, no deja de ser significativa. Digamos que el cine devoró la novela y no solo eso: la invisibilizó. Los caprichos de la edición hicieron el resto. Los tópicos, un tanto más.

Por eso es importante el empeño de Valdemar y por eso es no menos importante que el primer volumen estuviera dedicado a Dorothy M. Johnson (ya van por la novena entrega). Johnson lo ha sido todo para la novela del oeste. O mejor sería decir para los relatos del oeste, dado que ese era realmente el territorio en el que se movía. Hay que decir que, como en la novela negra, el género es una simple estructura formal (o si se quiere: un conjunto de códigos compartidos con el lector) para ir más allá. Su escritura extremadamente depurada podría ser leída desde otros prismas y es cierto que uno no puede distraerse de indios y vaqueros, pero tan cierto como que sus historias hablan del desarraigo, de la insatisfacción, de la vejez, de la libertad y quién sabe cuántos temas más.

La visión de la escritora de la frontera (ese espacio entre indios y colonizadores, permeable, continuamente desbordado) es sin duda muy especial. Tanto que ni tan siquiera John Ford logró instalarse en él, incómodamente. En su relato más conocido, El hombre que mató a Liberty Valance, Johnson recrea la vida de un miserable allí donde Ford ve un bonachón, y eso es representativo de algo. Tal vez de una modernidad no muy fácil de compartir. Pensemos en aquella mujer secuestrada por los indios que no quiere volver rescatada porque su vida está allí, en la tribu, con su marido y su hijo (La frontera en llamas) o de ese viejo que se debate entre quedarse o marcharse: quedarse con los indios, entre los que fue feliz, o con los suyos, los blancos, entre los que era un miserable, apenas nada (La camisa de guerra).

Los indios son mostrados como crueles pero respetuosos de unas reglas, poseedores de una visión del mundo, de unos principios. Algo que en los blancos no dejaba de ser mucho más dudoso, turbio al menos. No hay mundos idílicos, territorios de ensueño. Está la vida, que a un lado u otro de la frontera es implacable. Sus relatos hablarán de los ritos de paso (el indio con mala suerte, incapaz de tener un sueño, que lucha contra su destino en El exilio del guerrero o aquellos jóvenes de la reserva que se preparan para marcharse a la Segunda Guerra Mundial intentando encontrar el tiempo y los modos de sus antepasados, demasiado lejanos: Marcas de honor). En Un hombre llamado Caballo, otro de sus grandes relatos (y adaptaciones cinematográficas), el protagonista, un blanco que lo tiene todo pero echa de menos estar entre iguales, encontrará entre los indios algo que podríamos llamar dignidad. O la melancolía.

Para Dorothy M. Johnson la épica del oeste es vivir, poco importa de qué lado se esté. No se necesitan héroes porque los héroes están en todos los lados y, por tanto, en ninguno. Los sueños se desvanecen rápidamente: en una incursión para robar caballos o en un ataque en el que arden las pocas propiedades que una familia, llegada del otro lado del mundo, puede tener. En todo puede haber un tiempo para el misterio (la tensión, la muerte como algo tangible, de un relato como Viaje al fuerte) o el humor (con todo perdido, ese juego amoroso de Más allá de la frontera, o los recuerdos trastocados de Reírse frente al peligro). La escritora se manejará bien en todo y nada parece serle ajeno, porque por encima de todo nos habla de personas y de sentimientos, sin importar el lugar en el que estén, aunque nada pueda ser indiferente a él.

Me pregunto si la frontera de la que habla Johnson no será un territorio interior. Un lugar que tenemos que atravesar, un lugar del que huir, en el que habitar, en el que buscar nuestros sueños o robar caballos. Un lugar en el que arden cosas que construimos trabajosamente o en el que nuestra memoria se pierde en una noche de los tiempos. Un espacio para soñar con acabar con Liberty Valance (y todas las humillaciones de este mundo) o en el que encontrarnos con nosotros mismos, aun a través del sufrimiento. La frontera es ese espacio donde acaban nuestras certezas. Y empiezan nuestros sueños.

Escrito para Détour.
Profile Image for Owen Townend.
Author 9 books14 followers
March 16, 2024
I liked The Man Who Knew the Buckskin Kid but A Man Called Horse is undoubtedly better.

Formerly titled Indian Country, this collection of Western short stories features some brilliant examples of Johnson's storytelling. Indeed a couple of these were adapted into memorable motion pictures, namely The Man Who Shot Liberty Valance and the titular A Man Called Horse (Johnson may not have been too good with titles).

I found these stories intriguing because of the focus on uneasy relations between Native Americans and white settlers. I most connected with tales about 'underdogs' yearning for escape and better luck while their actions demonstrate a loyalty that is admirable, whether they realise it or not. Johnson seems to share my interest in exploring masculine identity in the Old West setting, presenting cowboys and warriors who beat themselves up too much and let tradition dictate their worth. Also we see the thoughts and reactions of women who are beset by trauma and endure it better than the men who have vowed to protect them. Johnson presents prejudices and blind spots with the non-judgemental observation of a true journalist (before becoming an author, she wrote for magazines and weekly newspapers).

It saddens me that her work seems to be so scarcely published these days. I came across A Man Called Horse and The Man Who Knew the Buckskin Kid via second-hand retailers, quite by chance. I think more should be done to preserve these tales and keep Johnson's quality Westerns in print.

For now though I recommend A Man Called Horse to Western cinephiles and anyone who wants to delve into the social pressures and sense of responsibility of the Old West.

Notable Stories

• The Unbeliever –an underhanded individual abusing his status among the Crow tribe gets his comeuppance.

• Warrior’s Exile – an Apsaruke hunter with rotten luck leaves his tribe to seek death but ends up rescuing life.

• The Man Who Shot Liberty Valance – a tenderfoot owes his career and happiness to the gun of a love rival.
Profile Image for Elessar.
296 reviews66 followers
January 9, 2020
4,5/5

Maravillosa antología de relatos del Oeste, con una calidad mayor que la mayoría de escritos de este género. Dorothy M. Johnson consigue construir en pocas páginas historias cargadas de fuerza y sentimientos, logrando que el lector conecte con ellas. Consigue, además, convertirse en uno de los principales referentes literarios de un género cuyo público es mayormente masculino. Todo un logro.

La mayoría de los relatos de este libro son sobresalientes, pero los que más me han gustado son los que menciono a continuación: La Frontera en Llamas, El hombre que mató a Liberty Valance, Reírse frente al peligro y Un hombre llamado Caballo.

Un muy buen comienzo de la colección Frontera de Valdemar, que espero continuar y, ojalá algún día, completar.
Profile Image for Rena Sherwood.
Author 2 books49 followers
August 26, 2024
This is a review of the eleventh printing of the 1953 paperback edition, with the Frank McCarthy painting on the cover. This book was later put out under the title A Man Called Horse, in order to cash in on the 1970 classic movie.

I guess I'm prejudiced, after all. I was surprised that both "A Man Called Horse" and "The Man Who Shot Liberty Valance" was a woman. Why couldn't a woman write Westerns so well that she'd later be considered one of the best? As the introduction states, Dorothy M. Johnson wrote about people, and you don't need to be a man or hermaphrodite to do that.

Are these Western short stories authentic? No. I highly doubt it. I'm not widely read on the history of the American West. I'm part Native American, but I have no idea what tribe. That was something my family hated to talk about. So, I wasn't offended by the portrayal of Native Americans here. The stories were written before the term "Native American" was coined.

But as a reading experience, this is a great collection that is enjoyable. It's a really quick read. It was also interesting to see the differences between the short story "A Man Called Horse" and the movie, and there were major differences.

WARNING: Seneless violence to horses and dogs here.

Stories:

* Flame on the Frontier -- Two white girls are taken captive by Indians and are being held for ransom.
* The Unbeliever -- A white conman who lived with Indians, left for 30 years, comes back.
* The Prarie Kid -- told mostly through the point of view of an eleven year old boy, who has to be the adult of the group.
* Warrior's Exile -- An Indian has the worst luck in the tribe, and can't seem to do anything right.
* Journey to the Fort -- A white woman is ransomed from a tribe after seven months of torture, but the terms of the ramsom are strict.
* The Man Who Shot Liberty Valance -- needs no explanation, so I won't give it one.
* War Shirt -- An Easterner is willing to pay an old mountain man a grand if he can find his brother.
* Beyond the Frontier -- Partners in a cattle ranch get burned out by Indians.
* Scars of Honor -- Only one old man is left in a tribe that remembers the old ways, when World War II comes calling.
* Laugh in the Face of Danger -- a historian wants to question Grandma about the Old West.
* A Man Called Horse
Profile Image for Estevo Raposo.
420 reviews9 followers
November 11, 2018
Selección de 11 relatos de Dorothy M. Johnson, todos ambientados en el antiguo oeste y, desde mi punto de vista, magistralmente narrados. No es de extrañar que dos de ellos fueran llevados al cine (El hombre que mató a Liberty Valance y Un hombre llamado caballo) con resultados más que notables.

Muy interesante la presentación que abre este volumen (el primero de la colección Valdemar Frontera), firmada por Alfredo Lara y con el subtítulo "Sobre el western en general y sobre el western en España en particular".
Profile Image for Fuse.
45 reviews
February 7, 2025
Me decidí a leerlo por las buenas críticas que vi, y además al ser colección de relatos corto lo tomé como lectura ligera, que lo es. Ninguno de los relatos ha llegado a engancharme, algunos prescindibles y otros pasables, pero ninguno llegó a generarme un gran interés, por destacar alguno lo haría con el primer relato "La frontera en llamas" y "La camisa de guerra". Tampoco me gusta la forma en que retrata en general a los nativos americanos, son historias "reales" del oeste desde la perspectiva de la autora.
Profile Image for Juan Lozano.
53 reviews7 followers
January 12, 2025
Primer libro leído sobre un género algo denostado en literatura aunque prolífico en cine como es el western.

De menos a más, pero los relatos de “Marcas de honor”, “Reírse frente al peligro” - con el romance entre Látigo Randy y la protagonista- y “Un hombre llamado caballo” me han encantado. Estos relatos entrelazan historias de amor con las costumbres de guerra de cherokees, cheyennes y otras tribus de nativos americanos, y son de merecida lectura.

La decepción ha sido “El hombre que mató a Liberty Valance” que, siendo entretenido, está muy por debajo de su película de John Ford, una de mis favoritas del género. Con ganas de leer otros relatos de la colección Frontera
Profile Image for Rosario Villajos.
Author 6 books601 followers
Read
August 27, 2020
“Indian Country” una maravilla de libro de relatos sobre el lejano Oeste. Me han encantado sobre todo las historias de los indios, y lo importante que era para ellos el hecho de soñar, de donde muchos obtenían su medicina. Para ello se inducían al sufrimiento en distintas escalas. Desde el ayuno, hasta anclar tu carne a un poste de madera mediante unos ganchos que te marcaban para siempre. (Es verdad que cuando he tenido fiebre o me acababan de operar mis sueños han sido mucho más intensos). Mi historia preferida es la del indio que soñaba que oía llorar a un bebé. Ese relato deja películas como “Interestelar” o “Inception” por los suelos. Ya podía aprender un poquito Nolan de Dorothy M. Johnson.

Profile Image for John.
Author 3 books7 followers
June 13, 2014
I was pleasantly surprised by this book, mostly because it was not what I was expecting at all. I expected a novel, but found instead that it was a book of short stories. I am normally lukewarm on short stories, but really enjoyed each of them. Maybe it is because I have never really gotten into the western genre, but I found them far more compelling than I expected.

Part of me also feared that the stories would end up being overtly racist given the time that it was written. It was not though. It really seemed to embrace Native American culture. There was a sense of forlornness for loss of their culture and people. I am very happy that I read it!
Profile Image for Josh Hitch.
1,289 reviews16 followers
July 16, 2020
All I can say is wow, Dorothy Johnson was the best western short story writer ever. Yes better then L'Amour and better then Grey. She wrote in a plain style but the stories are all powerful. Two at least in this collection were made into movies, The Man Who Shot Liberty Valance and A Man Called Horse. Both were excellent films and stories. Hard to imagine how she really does give enough on less then 20 pages to make full length movies.

Highly recommended, even of you are not a western fan. Its worth reading just to see a master at work.
This entire review has been hidden because of spoilers.
1,035 reviews24 followers
June 29, 2016
First of a series of westerns by Johnson. Entertaining for a non-western enthusiast. "Deviation meant dishonor" was something to think about
Profile Image for Pepa.
106 reviews
May 17, 2023
Ambientados en los Territorios o en la Frontera los cuentos de esta escritora son pequeñas joyas más allá del género. Leedlos sin prejuicios.
Author 1 book2 followers
February 23, 2016
Excepcional edición de Valdemar

En formato de tapa dura y con una bonita portada, este libro, Indian Country, contiene gran parte de los relatos de Dorothy M. Johnson, completándose su antología con otro título denominado El árbol del ahorcado.

Es destacable la "Presentación" del libro efectuada por Alfredo Lara, que contiene un afinado análisis de la novela del género western y de su introducción en España, deteniéndose en el éxito de esta hasta los años 60 y reivindicando este género, señalando la relación entre novela y cine.

El hombre que mató a Libery Valance

(Comento este relato en primer lugar por su fama gracias a la magnífica adaptación al cine efectuada por el genial John Ford)

Entre los títulos incluidos en este volumen se encuentra "El hombre que mató a Liberty Valance", lectura indispensable para todos aquellos a los que les guste la extraordinaria película de John Ford.

Es un relato corto de unas 24 páginas en el que, sin embargo, se recogen muchos detalles propios de la vida en la frontera, que aportan una sensación de realidad palpable.

Por otro lado, la novela es más profunda en cuanto a los caracteres de los personajes que la película. Así se advierte mucho más brusco y seco el cáracter de Bert Barricune, personaje que, con otro nombre, interpreta John Wayne; y un Ransome Foster distinto al del film, un poco buscavidas, que sus vecinos ven como un chiflado por sus extravagancias (leía en griego), diferente al recto carácter defensor de la Ley magistralmente interpretado por James Stewart.

Como sucede en la película de John Ford Qué verde era mi valle, la adaptación de la novela o relato al cine permite mantener la esencia del texto. Así, en el caso de El hombre que mató a Liberty Valance, John Ford relata la misma historia, pero introduciendo ciertos elementos que hacen que no solo nos adentremos en una cuidada recreación del mundo del western fantásticamente transmitida por la autora, sino incrementando la épica de este género, que viene a ser la forma de contar la historia de los Estados Unidos de América.

Así, en la película de John Ford, con el transfondo de la lucha entre la población y los defensores del territorio libre, se aprecian determinados elementos de la imposición de la Ley frente a la fuerza. Así, Ransome querrá el imperio de la Ley, enseñará a leer a sus vecinos y su amigo el periodista sufrirá la persecución de Liberty y sus secuaces. Varios ingredientes que muestran el germen de la sociedad americana: la Ley y la libertad de prensa.

En definitiva, la lectura de este relato se torna indispensable para aquellos a los que les guste la excepcional obra de John Ford, permitiendo conocer la prosa de esta escritora que transmite un mundo del western muy real.

Resto de relatos, por orden en el libro

La frontera en llamas

Duro relato sobre la vida en la “frontera”. Con un aterrador comienzo se percibe una buena descripción de la atmósfera de tensión y peligro latente que debía de existir entre los primeros colonos, con la amenaza de la desconocida población india.

La autora es capaz de mostrar tanto la vida de la población colonizadora, como la vida en los campamentos indios, adentrándose el relato en el interesante tema de la vida de gente “blanca” en los poblados indios y el rescate de las personas aceptadas por la cultura india, con las consiguientes dificultades de adaptación en la vida civilizada.

Un buen punto de vista de la población colonizadora, que no solo avanza y se establece en nuevos territorios, sino que tiene al silente enemigo indio acechante, reducto de una sociedad tribal cada vez más disminuida, desconocida, con la que se mantienen escasos contactos, como los efectuados por los soldados para conseguir el rescate de la gente capturada, intercambiando regalos de baratijas.

La historia del secuestro de las niñas y su rescate recuerda a la trama de la película de John Ford “Centauros del desierto”.

El incrédulo

Segundo relato de este volumen de Valdemar, en el que un “hombre blanco”, que anteriormente vivió entre un grupo de indios crows vuelve al poblado, orgulloso de la buena “medicina” que les porta y que siempre les ha dado éxitos a sus amigos indios.

La historia permite conocer la relación entre los “hombres blancos” y los indios, y su distinto tipo de vida, contada de tal forma que no hay buenos o malos, sino diferentes formas de vida que coexisten en la frontera.

Los ritos indios, que nuestro protagonista rechaza como supercherías, contribuirán a un final inesperado.

SPOILER:

El chico de la pradera

La lectura de este relato nos permite apreciar una atmósfera muy bien reflejada de vida en la frontera, de aisladas granjas de colonos avanzados en la “conquista del Oeste”, separadas a varias millas de otros colonos.

El protagonista, hijo mayor de una familia cuya madre murió, es el responsable de velar por su hermana pequeña en el momento en el que su padre, aquejado de una enfermedad, debe ser llevado al pueblo por un amigo.

En el relato se aprecia la vida en la frontera de los colonos, las incipientes costumbres de una sociedad en expansión en su conquista del Oeste, como la de dar de comer a los vaqueros que se llegasen hasta una casa en medio de la pradera.

Asimismo, el relato realiza una precisa descripción de la corta infancia y la precoz madurez de nuestro protagonista, reflejo de la actitud de supervivencia que no sólo los adultos, sino también los niños debieron de adoptar en la frontera, en un mundo hostil y desconocido; describiendo, por otro lado, la inocencia de la hermana menor, que ajena a los peligros del mundo, toca el armonio sin ningún tipo de preocupación.

Mientras el padre de estos dos niños es llevado al pueblo para que le vea un médico, se ocupa de ellos Charlotte, una mujer venida del Este, de la que nuestro protagonista tiene la opinión de que no sabe nada de la vida en el Oeste. El relato permitirá conocer que el peligro en la frontera no está solamente en los habitantes que hay tras ella, los indios que progresivamente van cediendo terreno, sino también entre los propios habitantes de la población colonizadora.

SPOILER:

El exilio del guerrero

Relato de la historia de un indio cuya vida gira alrededor de un fracasado intento de encontrar su “medicina”.

Contado desde el punto de vista de la población india, el protagonista vive una desdichada existencia por no haber obtenido un “sueño” que le reportara un espíritu que le hablase, de forma que como buen guerrero obtuviese su medicina.

En este relato se aprecia la omnipresente religiosidad de la población india, cuyos ritos nos transmite en algunos relatos la autora, desarrollando en este el rito correspondiente al sueño que todo guerrero debía tener y después contar a los jefes del poblado. Se debía subir a una colina y tras varios días de ayuno, en un sueño los indios verían un animal que les indicase qué hacer, convirtiéndose el animal en amuleto de guerra, portando en las expediciones el pelo del castor o las plumas del pájaro que en sueños le hubiera hablado.

En el relato se narra el sueño del protagonista en unos pasajes muy próximos al realismo mágico de Juan Rulfo en Pedro Páramo.

La realidad onírica se transmite muy bien entremezclando el sueño con los hechos o actos que se suponen están ocurriendo en la vida real, vistos desde la óptica semiinconsciente del indio.

SPOILER:

Se trata de un relato muy completo que contiene varios ingredientes del western, del que se podría extraer fácilmente el guión para una película.

La camisa de guerra

Relato en el que se cuenta la historia sucedida antes del momento en el que acaecen los hechos del presente narrado, lo cual aporta mayor realismo al relato, pues se hace referencia a lo sucedido cuatro décadas antes, sumergiéndonos no sólo en una historia de frontera, sino también en los hechos que los personajes vivieron en tiempos pretéritos en una incipiente frontera.

La historia gira en torno a varios símbolos importantes para la cultura india. En este caso, la “camisa de guerra”, que da nombre al relato, hace referencia a la prenda que orgullosamente porta “Señal de Medicina”, el jefe indio cheyenne (o de los Brazos Cortados -según las excelentes notas del editor repartidas por el libro-) como máximo símbolo de guerrero y figura importante en su tribu.

En este relato se vuelve a recurrir al rescate de hombres blancos situados en territorio indio, para construir una trama en la que la rememoración de los hechos pasados permitirá conocer los detalles de la historia, así como las causas por las que un novato soldado quiere obtener, mediante regalos y baratijas, el rescate de un hermano que emigró de su casa.

El relato sirve igualmente para mostrarnos tres puntos de vista distintos sobre la vida en la frontera. La del soldado novato; se podría decir el prototipo de joven americano que está inmerso en la conquista del oeste; la del intermediario en el rescate; el trampeador que dice conocer al hermano del soldado, que vivió en un poblado indio pero lo abandonó (mostrándonos el personaje de aquel hombre blanco que se integró en la población india pero abandonó la misma para regresar con los hombres blancos); y el del blanco integrado plenamente en la forma de vida india que tras sufrir sus ritos volvió a nacer como cheyenne.

En el relato se aprecia, asimismo, la idea de la frontera como línea divisoria en la que, además de la aventura por la conquista de tierras desconocidas, comienza a llegar la civilización, cuando el intermediario Bije dice que no debe cobrar el dinero estipulado por la reunión pues él no es un judas y está civilizado, a diferencia del jefe indio.

Más allá de la frontera

Con el trasfondo de las incursiones indias en los destacados puestos de los nuevos colonos en el territorio de Montaña, en este relato se cuenta una historia romántica de cortejo por parte de un joven, Priam, a una chica venida de Pensylvania, Laura, prima de la mujer de su socio, Blossom.

El relato servirá para mostrar tanto el torpe cortejo del Priam, como la rivalidad entre este y un pequeño huérfano, Dogie Kid, por la conquista de Laura.

El relato mantiene la tensión hasta el último momento en el cortejo de Laura por Priam y la rivalidad de este con Dogie Kid, resolviéndose de forma inesperada.

Algunas frases del relato nos muestran el carácter adusto y rudo de los vaqueros. Así, el protagonista reflexionará sobre la palabra “valiente”, indicando que le deja mal sabor de boca, puesto que un indio es un valiente y “uno nunca sabía a qué atenerse con ellos”, no sirviendo la palabra valiente para definir al hombre blanco que “hace lo que tiene que hacer y no hay nada más que hablar”.

En otra frase advertimos el carácter solitario y duro del vaquero cuando se alude al dicho de que los vaqueros solo temen dos cosas: “el ir a pie y las mujeres decentes”.

Marcas de honor

Relato redondo sobre la decadencia de la tribu cheyenne con el transcurso de los años. Asistimos al entierro de un importante jefe indio, para recordar la historia que une a dicho jefe con su bisnieto.

En un ambiente en el que las fronteras territoriales e ideológicas se han desdibujado (los indios ahora viven en reservas controladas por el Gobierno y adoptan nombres de pila estadounidenses como Tom o Robert), aún perduran las ancestrales tradiciones indias y se mantienen a escondidas para preservarlas.

El relato pone de manifiesto la diferente actitud de algunos jóvenes indios que acuden a la guerra del hombre blanco (al igual que sus padres y abuelos, pero en otras contiendas), siendo respetados y agradecidos por los vaqueros, y la de un indio que no es considerado apto para la batalla, el cual celebra el rito de colgarse del poste para ofrecer un sacrificio por la salud de su amigo.

El anciano jefe a escondidas intenta mantener las tradiciones indias, recordando a duras penas los pormenores de los ritos, transmitiendo su sabiduría de forma que perdure de generación en generación.

En fin, es un buen homenaje a la cultura india que, aunque recluida en la reserva, mantiene secretamente sus rituales transmitiéndose con dificultad a las generaciones jóvenes, cada vez más modernizadas y desprendidas de sus orígenes tribales.

Reírse frente al peligro

Curiosamente este relato enlaza con el anterior dispuesto en el libro (“Marcas de honor”) con una referencia al general Custer.

A través de un flashback una anciana recuerda su juventud como pionera en el Oeste. Dicha anciana es entrevistada y le presentan un retrato de un forajido llamado Látigo Randy.

El relato cuenta la historia de amor de la protagonista con Látigo Randy. Látigo simboliza la actitud de “reírse frente al peligro”. Perseguido en varios lugares ofrece a la protagonista que le siga para establecerse en Nuevo México.



Asimismo, en el relato la autora consigue mezclar la realidad con la imaginación de la protagonista anciana, confundiendo al lector, hasta decir en un momento por boca de la persona que entrevista a la anciana que Látigo tenía los ojos grises y que todos lo asesinos de los viejos tiempos tenían los ojos grises.

“- He oído que Látigo tenía los ojos grises. Es algo curioso que muchos de los asesinos de los viejos tiempos tuviesen los ojos de ese color.”


Un hombre llamado caballo

El relato sitúa muy bien al lector en el punto inicial de la historia mostrando al protagonista como un ser que está descontento. Su descontento le lleva a encaminarse hacia el Oeste. No obstante por azar acaba siendo capturado por una patrulla de indios crows.

El relato cuenta maravillosamente la sensación de humillación y aislamiento que vive el protagonista capturado, el cual comprende que su situación actual es como la de un caballo, animal cuyo nombre toma ser identificado en la tribu.

El protagonista prefiere ser dócil y bien tratado como un caballo, en lugar de un perro. Como presa de una incursión india, regalada por un jefe indio a su madre, no puede ser descuidado, de forma que, aunque displicentemente, es alimentado por la anciana madre del jefe que lo secuestró.

Al principio del relato el protagonista desea escapar. No obstante, no dispone de caballo ni de suficientes armas para conseguir con éxito su propósito, y el duro invierno se torna en una complicación para huir del poblado indio.

Con motivo de un ataque a un indio de otra tribu, y de obtener los caballos de éste, el protagonista se convertirá en un héroe entre los indios. De este modo, adoptará las costumbres de estos pavoneándose por su hazaña y conquistará a la hermana del indio que le capturó.

Comprenderá el idioma de los indios crows y se establecerá en el poblado.




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July 2, 2023
Fabulosa recopilación de relatos del Far West americano.

Es el típico libro que se puede iniciar por la fama que tiene “El hombre que mató a Liberty Valance”, pero la antología es mucho más grande que sólo ese cuentecito. Es más, me atrevería a decir que este relato es un poco menos potente que la versión que se trabajó John Ford para pasar a la Historia del Cine.

El estilo seco, árido y cortante de Dorothy M. Johnson es el propio de este tipo de literatura. En lo personal, ha sido el descubrimiento tras el que llevaba algún tiempo: ¿dónde se podría encontrar esa forma de Kentucky seco que han adoptado grandes como Chris Offutt o Edward Bunker? Pues sin duda, en la prosa del Western americano.

Por supuesto, amén del estilo, cada pequeña y magistral historia (aunque no todas sean brillantes) tienen un denominador común que, para solaz del lector, también puede ser un gran hallazgo: la crítica a la que coetáneos y supervivientes de las masacres indígenas han sometido -gracias a Dios- a ese sueño americano tan ensalzado.

En este caso, también hay que destacar la bondad con la que la autora trata a sus personajes femeninos, dotándolas de una gran fortaleza. A la par, es destacable que Johnson no sólo atiza a los salvajes blancos, que matan indios, sino que carga también las tintas contra los indios que se asalvajaban tomándose mucha revancha.

En fin, pienso que la escritora da una de cal y otra de arena a ambas partes de esta maravillosa historia de la construcción de una nación nueva, como es EE.UU. Se puede suponer que este tipo de literatura es, un poco al menos, su particular Leyenda Negra, o Rosa, según se mire.
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