“Hace algunos años Eduardo Mazzitelli escribió y yo ilustré "Barlovento". En esta serie dimos rienda suelta a nuestro amor por las historias de piratas. El siglo XVIII (una ambientación que me es particularmente fascinante), los mitos y leyendas asociados con el mar, Robert Louis Stevenson, Rafael Sabatini, Herman Melville, Homero... Todo eso y algunas cosas más inspiraron esta historia; en lo que a la parte gráfica se refiere, se advierte mi admiración por la obra de esos dos grandes ilustradores norteamericanos, Howard Pyle y N.C. Wyeth, y el gusto de dibujar animales fantásticos y reales (en este caso, ballenas, manatíes, morsas, focas, frailecicos, narvales, cefalópodos varios, y un largo etc.), y barcos a vela”. Quique Alcatena
Guionista de historietas argentino de enorme reconocimiento y trayectoria internacional nacido en Lomas de Zamora el 4 de noviembre de 1952. La carrera profesional de Eduardo abarca alrededor de 44 años, ya que podemos encontrar sus primeros guiones publicados en las revistas de la editorial Columba en 1980. A partir de 1987, empieza a colaborar también en Ediciones Récord, a través de la cual da el salto al mercado italiano, donde rápidamente se convierte en uno de los guionistas favoritos de los lectores de las antologías de la editorial Eura (luego Aurea). A raíz del éxito, los editores italianos se encargan de que nunca falte material de Mazzitelli en las páginas de Skorpio y LancioStory, y así es como -a lo largo de varias décadas- Eduardo publica en la península literalmente miles de series, miniseries e historias autoconclusivas, varias de las cuales están inéditas en castellano. Fueron famosas sus colaboraciones con el dibujante Quique Alcatena, tales como Acero Líquido, Travesía por el Laberinto o Shankar, así como también con otros dibujantes. Falleció la noche del 19 de junio de 2024 tras permanecer en terapia intensiva varias semanas.
“Barlovento”. Mazzitelli-Alcatena. Qué puedo decir de mi dupla favorita del comic argentino que no sean elogios… Esta vez, estos dos autores nos traen una historia muy inspirada en las historias de piratas que se popularizaron desde las películas de Johnny Depp para acá (a pesar de que ésto se publicó por primera vez unos meses antes que la primera Piratas del Caribe). Mazzitelli nos muestra la historia de Ulysses, que empieza siendo un “nene consentido” pero que va a ir sufriendo grandes transformaciones a medida que transcurran las páginas, incluso desde el primer capítulo, donde descubrimos (al mismo tiempo que él) que su padre fue un legendario pirata, “Cien Tormentas” Scott. En una historia de aventura pura, vamos a ir recorriendo un océano con toques fantásticos, donde todo puede pasar. La Atlántida, monstruos marinos, sirenas, referencias a “La Odisea”, “Moby Dick” y el submarino amarillo, si, ESE submarino amarillo (con sus más famosos pasajeros) se van sucediendo en distintos capítulos de esta obra; el pasaje dedicado al cíclope Polifemo te parte el corazón. Y bueno, todo esto dibujado por un tipo que no me entra en la cabeza que no tenga varias estatuas de bronce en el país, como mínimo, porque lo que hace Alcatena libro a libro es majestuoso. No hay página en que no se mande un laburo que otros tardan décadas en alcanzar, es realmente un genio. Si no leyeron nada de esta dupla todavía, descúbranlos que estoy seguro que cuando los lean, no los sueltan más, como me pasó a mí.
Hace un par de semanas prometí más Alcatena y acá estoy, con más Alcatena, esta vez también con más Eduardo Mazzitelli, ya que Barlovento es obra de esta prolífica y mega-afianzada dupla de autores argentinos. A lo largo de estos 13 episodios, Eduardo y Quique nos invitan a compartir el viaje que le cambiará la vida a Ulysses, un joven inglés criado entre lujos y cuidados, que un día se reencontrará con su verdadera filiación, su verdadero legado: Muy temprano en la saga, Ulysses descubrirá que su padre no fue un noble potentado y sofisticado, sino un corsario apodado “Cien Tormentas”, que surcó los océanos a bordo de un galeón pirata y se las vio contra todo tipo de criaturas, villanos y fenómenos meteorológicos. Ulysses abrazará el universo del mar y se lanzará en nuevas aventuras, con rumbos desconocidos, sin más brújula que sus ganas de demostrarle a su padre que él también puede convertirse en una leyenda. Las aventuras en sí, los conflictos que deberá resolver Ulysses para lograr su objetivo, son muy disímiles entre sí y no todos me emocionaron o me impactaron. Algunos me resultaron más blanditos, o más predecibles. Lo que realmente me sorprendió y me cerró por todos lados es la gran evolución que experimenta el personaje, lo poco que se parece el Ulysses de la página 168 al que inicia el primer episodio. Ese viaje, a la larga, resulta ser el más importante y el mejor timoneado por Mazzitelli. Quizás ese episodio final necesitaba unas páginas más, para que los dos o tres últimos giros tuvieran más espacio para desarrollarse, pero la verdad es que me gustó ver 14 páginas (en realidad 13, porque cada episodio arranca con una splash sin texto) en la que pasan muchas cosas, sobre todo en una serie como esta, con tanto énfasis en la contemplación y en la reflexión. Si tenés algo de aventura leída, ni bien te mencionan el mar, empezás a flashear con criaturas imposibles, tesoros ancestrales, islas y continentes perdidos, civilizaciones sumergidas, tempestades tremebundas, piratas mal llevados… y acá te vas a encontrar con todo eso, visto por los ojos maravillados de un muchacho criado en cuna de oro por la aristocracia londinense. Fieles a su estilo, Mazzitelli y Alcatena van a meter también referencias a Moby Dick, al submarino amarillo de los Beatles, a personajes de la mitología griega, incluso al Capitán Morsa, creado por Alcatena en los ´80, en las historietas para chicos que publicaba en Anteojito… El mar es tan vasto que invita al “vale todo” y cuando a Eduardo y a Quique los dejás jugar al “vale todo”, agarrate, porque se lo toman muy en serio. Por si faltara algo para llevar esta odisea a buen puerto, tenemos (como siempre) a un Alcatena muy afilado en la faz gráfica, muy compenetrado tanto con la fluidez del relato como con los prodigios técnicos que brotan de su plumín y nos hacen golpearnos las mandíbulas contra el piso. En Barlovento hay oscuridad, hay lirismo, hay un montón de técnicas gráficas logradas con pasmosa solvencia, hay homenajes a referentes del dibujo y el grabado de distintas épocas, hay rigor histórico en la reconstrucción de esa Londres del Siglo XVII, pero sobre todo hay imaginación, vuelo, fantasía en estado puro. Si sos de los muchos que siguen a Alcatena obra tras obra, ya sabés más o menos con qué niveles de genialidad te vas a encontrar, y sabés lo ilógico que resulta que todas estas páginas tan cargadas de belleza y virtuosismo aparezcan sólo en una antología italiana y en reediciones argentinas gestadas por sellos chiquitos, con baja tirada y cero publicidad. Y si bien es modesta y prescinde por completo de lujos y firuletes, la edición argentina de Barlovento es correcta, sin errores, aunque sumaría mucho un mínimo texto que nos cuente cuándo se realizó esta historieta y dónde se publicó antes de ser recopilada en libro. Barlovento te invita a navegar en océanos de fantasía, talento y tinta, y si los timoneles son Mazzitelli y Alcatena, ya sabés que el mapamundi no alcanza para trazar el itinerario, porque estamos ante dos especialistas en llevar la aventura mucho más allá de lo imaginable.
Primera edición recopilatoria integral con las aventuras de Ulysses Lang. Contenido: Capítulo 1: Cien Tormentas Capítulo 2: La Isla de la Soledad Capítulo 3: Cazadores Capítulo 4: Cantos de Sirenas Capítulo 5: El Reino Azul Capítulo 6: Sotavento Capítulo 7: Luces en el Infinito Capítulo 8: Cresta de Fuego Capítulo 9: Blanco de espuma Capítulo 10: El Viejo del Mar Capítulo 11: Profundo secreto
Hace algunos años Eduardo Mazzitelli escribió y yo ilustré "Barlovento". En esta serie dimos rienda suelta a nuestro amor por las historias de piratas. El siglo XVIII (una ambientación que me es particularmente fascinante), los mitos y leyendas asociados con el mar, Robert Louis Stevenson, Rafael Sabatini, Herman Melville, Homero... Todo eso y algunas cosas más inspiraron esta historia; en lo que a la parte gráfica se refiere, se advierte mi admiración por la obra de esos dos grandes ilustradores norteamericanos, Howard Pyle y N.C. Wyeth, y el gusto de dibujar animales fantásticos y reales (en este caso, ballenas, manatíes, morsas, focas, frailecicos, narvales, cefalópodos varios, y un largo etc.), y barcos a vela.
La aventura marina bajo el prisma imaginativo de Mazzitelli y Alcatena. Relatos míticos de mundos quizá posibles en latitudes extrañas para quien no es una criatura de mar, revelados acá mediante el viaje iniciático de Ulysses Scott, hijo del legendario navegante "Cien Tormentas". La vieja fantasía de explorar y descubrir que nos ha obsesionado por generaciones....
Aunque tiene algún que otro capítulo medio estándar, la mayoría son excelentes. Todo indicaba que iba para clásico y el promedio de los capítulos así lo afirmó: Capítulo 1: Cien Tormentas (☆☆☆) Capítulo 2: La Isla de la Soledad (☆☆☆☆) Capítulo 3: Cazadores (☆☆☆) Capítulo 4: Cantos de Sirenas (☆☆☆) Capítulo 5: El Reino Azul (☆☆☆☆) Capítulo 6: Sotavento (☆☆☆☆☆) Capítulo 7: Luces en el Infinito (☆☆☆☆) Capítulo 8: Cresta de Fuego (☆☆☆☆) Capítulo 9: Blanco de espuma (☆☆☆½) Capítulo 10: El Viejo del Mar (☆☆☆☆) Capítulo 11: Profundo secreto (☆☆☆☆)
Historieta de 13 episodios protagonizado por Ulysses Lang, hijo no reconocido del corsario Cien Tormentas. Aventura de piratas fantástica con cameos de personajes de Moby Dick, Submarino Amarillo, el Capitán Morsa y más. Edición argentina integral que contiene todos los capítulos originalmente realizados para el mercado italiano.