La novela perdida de Borges, que está escrita en primera persona, se desdobla en dos voces que son en realidad la misma voz, más la de un erudito que, a manera de ensayo, disecciona las deficiencias narrativas del escritor argentino, para que paulatinamente la historia evolucione y se desarrolle, de forma prodigiosa, por medio de una dinámica fractal que afecta a las situaciones, los personajes, los símbolos y los experimentos con el lenguaje. La novela perdida de Borges, desde este punto de vista, es todo un acontecimiento: una obra de arte en sentido estricto, una novela fractal con múltiples guías de lectura, abierta y que tiende al infinito.
Jorge Luis y Aurora, estudiantes del último curso de Literatura, en la Universidad Complutense de Madrid, son testigos del asesinato del famoso historiador John Lehninger, que momentos antes había anunciado, en una conferencia magistral, la existencia del manuscrito de una novela inacabada de Jorge Luis Borges. Aurora convence a Jorge Luis para ir tras la pista del manuscrito, y para ello tienen que viajar hasta México, a la ciudad de Guanajuato, donde vivirán una historia marcada por la incertidumbre, las sospechas, las dudas y la traición.
Pablo Paniagua, hace en esta novela de más de 69 páginas un gran ejercicio de literatura fractal, y con Borges como excusa y excusando a Borges, hace avanzar con un ritmo de género negro hacia un final inextricable a sus protagonistas y el mundo de las casualidades y causalidades que les rodean de una manera que me ha sorprendido y gustado a partes iguales. Un homenaje a Borges y a la literatura Borgeana (como uno de ls máximos exponentes de la literatura fractal), con una propuesta irónica, o no, sobre el genial escritor argentino. De recomendada lectura. Imprescindible leer el mini ensayo, con ejemplos sobre literatura fractal del propio Paniagua incluido en esta edición.
La Novela es rápida, interesante, fluida e incluso podría decir que muy buena. Los personajes y la trama se desarrollan bastante bien. Lo que me parece que le resta muchísimo es que el autor rompe la ficción para citar su propio ensayo; deja su mismo nombre.
Después de ese momento, me costó trabajo regresar de lleno a la lectura.
"Visible illusion, Where it starts it ends, Love like a sunset". Maravilloso acercamiento a la fractalidad narrativa y sus infinitos caminos. Este libro me recuerda esa canción de Phoenix, me pareció una lectura amena y entretenida que aspira a cierta complejidad metafísica que, me parece, aún no encuentra. Sin embargo no dudo que Paniagua me pueda sorprender en otra ocasión.
El libro es rápido, interesante y chistoso. Sólo me gustaría haberlo leído antes. Sí se lo daría a mis hermanos menores y probablemente lo disfruten bien.