Hugo es un creativo publicitario resignado a vivir inmerso en la mediocridad y el sinsentido que reinan en su agencia. Rondando la treintena, con el talento permanentemente empapado en alcohol y la conciencia sedada con una generosa nómina, la distancia hacia una vida laboral mejor se antoja insalvable. Sin embargo, las circunstancias y los lobotomizados personajes que le rodean parecen confabularse para darle el empujón definitivo. Coincidiendo con su momento de mayor plenitud alcohólica y una racha de éxito sexual poco frecuente, Hugo planea su golpe maestro contra el Destino. Un relato ácido y sarcástico en el que todo aparenta ser sospechosamente fácil y extrañamente divertido.
Divertido relato de un creativo publicitario que intenta cambiar su destino en una semana frenética. Está narrado en primera persona, con lo cual de manera continuada nos llega un chorro de descripción, opinión y elucubración en todas las escenas, mientras el prota fluye en una neblina alcohólica de un lado a otro, tramando y disfrutando de mucho sexo muchas veces. Las escenas de los polvos están muy bien. El libro es muy entretenido, aunque el protagonista no tenga ni moral ni épica ni propósito. Pero se pasa el rato muy bien. Se ha colado algún fallito, probablemente por la autoedición, pero el libro lo compensa con creces.
Es un libro divertido que se desarrolla en una empresa de publicidad y donde nos encontramos en el mundo de como fluyen las ideas y la relación entre sus empleados y como la desesperación por el logro puede llevarte a locuras con consecuencias impredecibles. Vale la pena leerlo,les gustará.