Un libro que aborda en sus principales episodios la rápida trayectoria de la Primera República Española. Este período de nuestra Historia duró menos de dos años, tuvo cuatro presidentes y una vida tan corta como intensa: llena de incidentes, disturbios e inestabilidad.
Una síntesis muy clara que explica tanto el efímerio gobierno del rey Amadeo de Saboya, la proclamación de la Primera República que el paso hacia la Restauración. En la primera parte explica porque no funcionó la monarquía saboya, ya que Amadeo creyó ser nombrado por el pueblo. Muestra muy claramente la division interna del "partido" politico republicano, con los 4 sucesivos presidentes (Figueras, Pi y Margall, Salmerón y Castelar) : no hay un proyecto común, algunos están a favor de una federación, otros para una confederación. Planteá el doble problema del cantonalismo y del carlismo, la guerra de Cuba y las relaciones con la Iglesia. Todo en menos de 200 páginas muy facíles de leer.
Lectura bastante ligera y entendible de una época poco conocida. Eso sí, el estilo es repetitivo hasta el cansacio, y apenas se molesta en explicar la importancia de algunos personajes. El autor no oculta sus simpatías, lo cual no es necesariamente malo, pero sí como para tomar en cuenta. Merece la pena leerlo simplemente por aprender, pero como obra literaria no se le puede pedir mucho.
Una historia breve de la primera República española. Creo que la historia narrada en esta obra deja claro que España no fue y no podrá ser jamás una república. Una obra muy corta pero que vale la pena para entender la historia moderna de España.
Durante la lectura de la Serie Final de los Episodios Nacionales de Galdós, me surgió la necesidad de conocer con un poco más de profundidad este período de nuestra Historia, tan desconocido. Este libro cumple perfectamente esa función: da una aproximación e incita a buscar más bibliografía. Destaca el uso de fragmentos de discursos de personajes del momento, como Salmerón y Castelar. Evidentemente simpatiza con este último, que parece que fue el más valioso de los cuatro presidentes de la República, además de uno de los oradores más brillantes de la época (lo elogió desde las antípodas ideológicas el mismísimo Menéndez Pelayo). La tercera guerra carlista, la primera guerra de Cuba y la disolución de España en cantones que se declaraban la guerra entre sí malogró el sueño republicano.