Los nueve cuentos de El Último Intento ocurren en escenarios domésticos, que tras la aparente monotonía cotidiana, guardan culpas sicopatías y secretos oscuros.
No sé si tenía una idea diferente del libro por la sinopsis que venía detrás o yo quería leer algo diferente. De los nueve cuentos que tiene el libro me gustaron dos: El juego y La tía Inés, quizá porque eran los únicos que tenían un final acorde a la historia. Me pareció que la redacción comenzaba fuerte pero después se perdía con tanta descripción y el final resultaba un poco apresurado.
Diez historias cortas integran la antología El último intento de Mariel Iribe Zenil, autora mexicana nacida en Veracruz en 1983.
Mariel Iribe nos narra historias espontáneas y un tanto inquietantes, eso sí, cercanas a la realidad de cualquier ser humano que indague sobre las relaciones humanas. En El último intento cada narración es íntima, personal y fugaz.
Esta recopilación de historias nos invita a abordar situaciones comunes bajo una atmósfera natural: los conflictos amorosos de una mujer que busca quedar embarazada para hacer feliz a su marido, una recamarera de un hotel que tiene orgasmos al escuchar a los clientes tener relaciones sexuales, un hombre que quiere ver florecer su jardín a pesar del enojo de su esposa, una pareja que no puede verse ni en pintura por el odio acumulado que se tienen el uno al otro, una anciana con Alzheimer que intenta recordar su juventud.
La autora narra gran parte de las historias en tercera persona, y es precisamente ahí en donde la narrativa puede sentirse floja y poco ameno para el lector. Por el contrario, en historias como La tía Inés, Cine Veracruz y Un recuerdo inolvidable -la cuales son narradas en primera persona-, podemos sentir la verdadera voz de la autora al describir sentimientos y emociones que invitan al lector a adentrarse a fondo en la lectura.
Un libro con 10 cuentos diferentes que trata de temas fuertes y no los explica bien. Es una lectura ligera y un lenguaje coloquial.
Nos cuentan historias de parejas y familias de todo lo que se vive en un hogar y es privado.
Unos cuentos un tanto inquietantes y fuertes para mí gusto. No fue de mi agrado leer todos estos cuentos y pensaba en dejar la lectura pero solo porque era lectura obligada no lo dejé. Pero no me agrado mucho.
Esto de comprar libros solo por curiosidad me puede dar buenos y malos resultados. Este libro fue un resultado mixto. La sinopsis me atrajo pero siento que los cuentos están como inconclusos, algo en la cotidianidad de la narración me hacía querer saber qué más hacen los protagonistas pero ahí moría cuento, en medio de la historia. Por eso quizás es que lo deje tanto tiempo en el librero olvidado.
Los cuentos que más me gustaron fueron La tía Inés y Un recuerdo inolvidable. Coincido con algunas reseñas en que ciertos relatos se sienten apresurados e inconclusos. Yo suelo ser partidario de ese tipo de cuentos, en los que el autor te invita a imaginar posibles escenarios y desenlaces; sin embargo, en este caso en algunos no se logró del todo. Aun así, disfruté mucho la ambientación y los temas tratados, especialmente esa crítica hacia lo conservador, que me resultó muy bien lograda.
El primer cuento es un joya pero, cómo varias señalan, los cuentos mueren súbitamente. Creo que la autora buscaba dejar en todos un reto mental para completar la historia, no obstante, se sienten como un frenón más que un acertijo.
Cuando estaba a punto de cerrar la puerta sentí la mirada de mi padre. Giré para verlo, pero su cuerpo estaba rígido y su rostro sereno, dormido. Me quedé tranquila cuando escuché cerrarse detrás de mí la cerradura. No entiendo por qué ni cómo lo hizo. Sólo recuerdo su cuerpo balanceándose en lo alto y sus ojos abiertos. Todavía siento como si me estuviera viendo.