Elena Balboa existe en dos planos del tiempo. En el primero tiene diecinueve años y está en segundo semestre de la carrera de Psicología. En el segundo recién cumplió los trece y está comenzando primero de secundaria. Dos tiempos simultáneos narrados por Elena desde su presente; una realidad que, de un capítulo a otro, de una página a otra, nos llevará por todo tipo de experiencias que nos harán testigos de las coincidencias y los contrastes entre dos momentos clave en la vida de una joven: por un lado, el despertar de la adolescencia; por otro, el último aliento de juventud libre, antes de consumar la evolución a mujer adulta.
Sé que como escritora debería de entender que una historia nunca se acaba, lo que se termina son las páginas de un libro. Pero igual debo decir que no me gustó que este libro terminara... Fue un viaje extraño: por instantes lo odié, por instantes lo amé, otros más simplemente me sentía confundida, pero ahí está la palabra clave: sentí. Este libro me hizo sentir, muchísimo más que los dos primeros. Mis respetos, Anaí.
Elena ha crecido…ha pasado ya por muchas cosas y justo cuando pareciera que todo es mejor ahora que ya es adulta, se da cuenta de que realmente su vida apenas comienza y tendrá que irse adentrando a la realidad de ser una adulta, con todo lo que eso conlleva.
Hemos acompañado a Elena desde que era una adolescente, desde que se cambió de casa, desde que conoció a Malú, desde que anda con Juan, desde que su papá se reformó…ahora la acompañamos en la etapa de la Universidad, y Elena sigue descubriéndose, enfrentando nuevos y viejos retos por igual, pero siempre siendo ella misma.
Hace tiempo que leí ya los libros de Quiéreme, y la verdad es que desde el primer libro la historia te cautiva con su trama, la forma en que está escrita, la fluidez y lo fácil que es identificarse con ella. Aún cuando no pasas o hayas pasado exactamente lo mismo que Elena, hay situaciones en la vida que te hacen sentir justo como ella se siente, y siendo un libro hecho por una autora mexicana es incluso más fácil adentrarte en la historia y sentir como si en verdad conocieras a la protagonista, como si fuera tu amiga.
Pues bien, este es el fin de la trilogía…Elena pasa por muchas más cosas y aunque es un libro en cierta manera muy distinto a los otros, por la etapa en la que está la protagonista, sigue siendo muy fiel a lo anterior. Y la parte final deja un buen sabor de boca, con todo lo que pasa, lo que no pasa y la esperanza de lo que pasará…creo que fue un buen final para la historia de Elena. Me gustó mucho, me agradó mucho poder terminar los libros y la historia y sobre todo me encantó poder leer mi ejemplar firmado por la autora en la plática y firma de libros que dio en mi ciudad.
Si buscas una novela juvenil, llena de sentimientos y quieres apoyar el talento mexicano, sin duda alguna debes leer la historia de Elena.
Esta saga tiene la mayoría de mis recuerdos de secundaria, y no porque haya vivido lo que Elena, sino porque la primera vez que leí Quiéreme cinco minutos yo iba en secundaria y era la niña estudiosa que no salía de su casa más que para ir al cine con amigos, la historia de Elena estuvo conmigo durante mi adolescencia y ahora ya 11 años después seguiría leyendo la serie sin pensármelo dos veces.
Me encanta la historia y más que nada la manera de escribir de la autora, es uno de los métodos de relajación que más efecto tienen en mí, llegar a mi casa después de un mal día y leer la historia de Elena, me relaja y me ayuda a escaparme un poquito de la realidad.
El final de este libro se resume en When I was Your Men versión Fifth Harmony y The A Team de Ed Sheeran, sin duda es mi favorito de la trilogía de inicio a fin, me hizo sufrir como también me hizo reír.
No puedo creer que la misma Elena que he leído durante esta semana hay cambiado tan en un transcurso de 6 años (13-19 años). Sinceramente me gustaría mucho tener una plática con Anai Lopez y saber lo que ella sabe de tantos tema. Me despido de esta trilogía con un gran sabor de boca y con una gran sonrisa porque se ve el talento de México y cualquier persona puede recordar y conectar de una forma especial con la Nena Balboa :)
Ahora que Elena se encuentra en la universidad parece que todo es mejor, pero en realidad una vida no puede ser tan monótona, así que una vez más vamos junto con ella en la montaña rusa de travesías que vive.
Creo que término mejor de lo que esperaba, me siento muy satisfecha de haber leído esta trilogía y haber conocido a Elena.
A pesar de no ser muy fan de los finales abiertos, me dejó con un gran sabor de boca. Sin duda Elena Balboa tiene un lugar dentro mío. Todo lo que me hizo sentir este libro es simplemente asombroso, y el hecho de que sea producto de talento mexicano, me llena de orgullo. Esta trilogía se ha ganado todo mi cariño indudablemente.
Nunca me había identificado tanto con un personaje como con Elena. Y estoy tan feliz por ella, por cuanto ha crecido, por darse cuenta de tantas respuestas y de más preguntas. No quería que acabara, pero todo tiene un final y qué buen final.
En este libro llegué a conocer mucho más a Elena y eso me encantó. Es difícil darte cuenta lo mucho que ella ha cambiado y al mismo tiempo no. Eso siento que nos pasa todo el tiempo, cambiamos, vamos creciendo y vamos madurando (?).
Es una buena novela juvenil, que me enseñó a valorar la vida, que por más problemas que tengamos, siempre vamos a buscar una solución. Excelente libro.
Creo que la protagonista ha tenido un gran desarrollo de personaje, me gustaron las partes donde nos narrará experiencias de su vida que la marcaron cuando era una niña porque de esa manera se puede comprender más su personalidad, además, me quito un poco la opinión que tenía de ella en los libros anteriores.
Sin duda alguna Elena empieza a ver la vida con otros ojos y a reflexionar más sobre las cosas más simples y complejas de este mundo gracias a su carrera. Muchas de estas me gustaron y al igual que a ella me retumbaron en la cabeza, pero hubo muchos párrafos de estos pensamientos de Elena que no aportaron absolutamente nada a la historia.
A pesar de toda la madurez que manejaba, sigue teniendo el mismo problema de siempre: la autora no escribe a una adolescente por lo que es, sino por como los ven los adultos. Me desesperaba mucho a veces su falta de consciencia y el lenguaje que utiliza, y no me refiero a las groserías, si no al las expresiones que parecían sacadas de un episodio de la Rosa de Guadalupe.
Al leer los dos anteriores, tenía expectativas de cómo sería un tercero y sobre todo, el final y creo que tal vez por eso no lo disfruté como hubiera querido. Creo que me quedé con la Elena más joven, aquí se nota cómo ha madurado pero sin perder sus ocurrencias/sentido del humor. Fue un gran acierto de la autora en mezclar presente con pasado, porque tal cual la historia en esta entrega no tiene mucho qué decir, a mi parecer. Pero de todas formas me gustó mucho y los nuevos personajes, como el profesor Felipe y Jana, aunque ella me cayó gordisima, jaja.
Aunque la historia gira entorno a Elena, sí me hubiera gustado que supiéramos más sobre sus demás amigos o con la famosa graduación, aunque creo que es parte de crecer. También, cómo hubiera sido que Elena volviera a encontrar el amor, pero igual tiene su chiste porque te puedes imaginar lo que tú quieras. El final me dejó con una sensación de melancolía.
Amé con todo mi corazón esta saga y curiosamente, al comprar esta entrega, me encontraba estudiando la misma carrera de Elena, jaja.
Hoy leía el libro en el camión y una chica me dijo que estaba buenísimo. No se equivocó, aunque el comienzo se me hizo algo pesado y confuso por la narración de dos Elenas, pero después le agarré el rollo. Me encantó leer la evolución de Elena a través de 3 libros y verla crecer y recordar su pasado me ehizo pensar bastante. Además, que sea una chica chilanga la que narra fue un plus y en varias ocasiones me sentí identificada. Excelente forma de terminar la trilogía. Gracias, Anaí.
Definitivamente es mi favorito de la trilogía. Amo lo que me hace sentir la historia de Elena, me encantó volver a encontrar su historia desde la secundaria e ir creciendo con ella hasta llegar a la universidad. En cada etapa me sentía identificada muchas veces con ella. Amé todas las emociones que me hizo sentir. Y ese final, dios mio, me pegó fuerte, siento que conecté mucho con los últimos capítulos, muchas despedidas.
Me ha gustado mucho ver todo el avance que tuvo Elena, tanto físico como mental, sobre todo este último. Me he reído como nunca con las ocurrencias de nuestra protagonista, y la verdad he extrañado un poco a algunos personajes, como a Malú o Damián. No creo que haya mucho que decir, aunque me ha encantado el final, lo sentí muy de Elena.
Me gusto, se nota un cambio increíble en la personalidad y la madurez de Elene. Más centrada en lo que quiere y merece. Lo único que a veces me resultaba confuso es que comenzaba a hablar de su pasado cuando estaba hablando del presente. No me agrado del todo el cierre del libro pero en general la historia es buena y un buen final para Elena.
Esta saga creció conmigo, y yo con ella. Fue una buena coincidencia que los años que yo tenía al leer los libros, eran más o menos los años que tenía Elena. Es decir, nuestras etapas coincidian, y el libro me proporcionaba resguardo, empatía, como si me dijeran no eres la única, todos pasamos por esto. Se escucha ridículo? Tal vez, pero era adolescente, muy buen libro.
Al principio no me agrado la idea de que el libro estuviera en presente y pasado pero conforme me iba adentrando en la lectura comprendi el porque de las decisiones de Elena y como es que se da cuenta que no todo es color de rosa.
Finalmente dando como terminada está trilogía, Quiéreme bien llegó para cerrar con broche de oro.
En este tercer libro por fin vemos a una Elena mucho más madura e independiente, pero al mismo tiempo sigue siendo una niña a la que le faltan muchas cosas por aprender y conocer. Me encanta la forma en que Anaí decidió abordar el tema de Elena por fin entrando a la universidad y estudiando una carrera que le gusta. Si bien sentí este libro un poco más lento que el anterior no puedo negar que me gustó bastante. Cómo ya mencioné, en esta tercera parte nos encontramos con una Nena que conoce más del mundo, una chica que, en estos dos años que pasaron entre el final del segundo y principio de este último libro, consiguió vivir nuevas experiencias al lado de sus amigos, familia e incluso ella sola. En cuanto a su vida como estudiante universitaria, I can relate tbh. Lo que me gusta del personaje de Elena es que siempre está pensando, no importa donde esté o con quién esté su mente nunca para y esto si bien le causa algunos problemas con gente de su entorno, también la ayuda mucho a reflexionar y entender más lo que sucede a su alrededor. La relación que poco a poco construye con Jana y Felipe me pareció muy interesante, desde como comienza hasta como se desarrolla en todo momento, convirtiendo a estos dos en piezas importantes para la evolución de Elena como personaje. Juan siempre ha sido de mis personajes favoritos y puedo decir que es un gran apoyo para nuestra protagonista, al igual que mi querida Malú. Los papás y el hermano de Elena siguen sin hacerme click totalmente al igual que con el libro anterior pero de hecho entiendo el por qué del tipo de personalidad que se les dió.
Creo que la protagonista ha tenido un gran desarrollo de personaje, además me gusto estas partes donde nos narrará experiencias de su vida que la marcaron cuando era una niña porque de esa manera se puede comprender más su personalidad, además, me quito un poco la opinión que tenía de ella en los libros anteriores.
Sin duda alguna Elena empieza a ver la vida con otros ojos y a reflexionar más sobre las cosas más simples y complejas de este mundo gracias a su carrera. Muchas de estas me gustaron y al igual que a ella me retumbaron en la cabeza.
Pero a pesar de toda la sabiduría que manejaba, sigue teniendo el mismo problema de siempre: la autora no escribe a una adolescente por lo que es, sino por cómo nos ven los adultos. Me desesperaba mucho a veces su inmadurez y el lenguaje que utiliza, y no me refiero a las groserías, si no al tipo de palabras o expresiones que parecían sacados de un episodio de la Rosa de Guadalupe.
Y por último hubo muchos párrafos sobre pensamientos de Elena que no aportaron absolutamente nada a la historia.
Lloré. Sé que todas las historias tienen un final pero luego de todos estos años después de que salió no me hago a la idea de que lo último que supe de Elena fue una de sus primeras terapias como paciente. Excelente servicio 10/10
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