Me dice un amigo que lee Marvel que esta es una de las mejores colecciones de la Marvel de los últimos años, pero que en los ochenta sería una cole más, ninguna maravilla. Solo que la Marvel actual es una M mayúscula. Tendré que creérmelo, porque yo, solo de ver los dibujos que "ornan" los tebeos que publica hoy en día la Casa de las (malas) Ideas, me da repelús.
El caso es que puede que tenga razón, pero a mí me sigue pareciendo un trabajo más que decente, aunque, como siempre, MacKay no sorprende en ningún momento. Sus grandes revelaciones se ven venir a millas, pero al menos los diálogos son buenos y la caracterización de personajes, excelente. Capuccio me sigue chirriando, pero cada vez menos, y, bueno, ya sabemos que Spector resucitará, así que, que palme todas las veces que quiera. Al menos, tiene excusa para volver de entre los muertos.
Ah, y me encanta Bola Ocho. Ojalá nunca se quite la bola de billar gigante que debe de ser la máscara más idiótica, inútil y patética jamás diseñada por ser humano alguno.